convocatoria salón de la justicia

convocatoria

SALÓN DE LA JUSTICIA

Las prácticas artísticas pueden generar reflexiones, incluso conclusiones acerca de las diferentes problemáticas de índole cultural, social o política. Desde ésta perspectiva, la DHEA DERECHOS HUMANOS Y EDUCACION ACTIVISTA, con el apoyo del IDCT Instituto Distrital de Cultura y Turismo, convoca al SALÓN DE LA JUSTICIA, evento que se llevará a cabo del 9 de diciembre de 2005 al 31 de enero de 2006 en la Sala Alterna y Sala Virtual, Galería Santa Fe, Planetario de Bogotá, Valenzuela y Klenner y Galería Mar.

Se recibirán propuestas artísticas, en medios físicos y electrónicos, que estimulen pensamientos, palabras y acciones frente a los derechos humanos, el ámbito de la justicia y la valoración de la vida. Podrán enviar sus propuestas personas con estudios o experiencia en artes plásticas y
visuales, diseño y medios audiovisuales. La participación podrá ser individual o colectiva, sin importar edad, nacionalidad o lugar de residencia.

Las propuestas deben ser enviadas a Valenzuela y Klenner Crr5 No.26-28, estas deben ir en un sobre cerrado que contenga:

hoja de vida del proponente
fotocopia del documento de identidad
sustentación escrita en máximo una cuartilla
anexo copia de la propuesta en el medio que considere adecuado:
diapositivas, fotografías con un tamaño máximo de 20 x 25, casete VHS, DVD,
CD.
Ficha técnica que incluya la técnica empleada y dimensiones

Fechas >

Inscripciones: 1 al 3 de noviembre

Resultados: 6 de noviembre

Contacto >
salondelajusticia2005@yahoo.com

Para más información visite >
http://www.ladhea.org


de naturaleza combativa

Más allá de un juicio de valor sobre la obras, lo que vale la pena señalar aquí es tanto el diálogo acertado -de casi todas las obras- con la naturaleza de un jardín y con la naturaleza combativa de un museo, que a pesar de contar con un ínfimo presupuesto, mantiene una actividad constante que gira en torno al patrimonio que le da sentido.

de naturaleza combativa >
http://elcuboblanco.blogspot.com/


salón regional

ACTA DE SELECCION POR CONVOCATORIA ABIERTA DE LOS PARTICIPANTES AL SALON REGIONAL DE BOGOTA

La curadora del XI Salón Regional de Bogotá Natalia Gutiérrez invitó a Giovanny Vargas, Manuel Santana y Diego Mendoza para escoger, junto con la curadora, a los artistas que por la modalidad de “convocatoria abierta”, estarán participando en el Salón Regional de Bogotá. Su conocimiento de los procesos artísticos tanto a nivel pedagógico en diferentes universidades como en el ámbito de las prácticas artísticas a nivel profesional, permitió ampliar la mirada sobre las propuestas presentadas.

Los miembros del equipo revisaron tanto las imágenes como los textos enviados a la convocatoria, en una primera reunión el día 15 de septiembre a la cual asistió Giovanny Vargas, y los días 19 y 20 con el resto de los participantes, quienes decidieron escoger los siguientes artistas:

Ícaro Zorbar
Beatriz Eugenia Díaz
Carolina Calle
Eduard Moreno y Jhon Aguasaco

El criterio fundamental para selección de las obras consistió en atender a que hicieran evidente una investigación personal con libertad temática, pero que a la vez pudieran inscribirse en lo colectivo. Es decir, artistas que con sus prácticas permitan ampliar de alguna manera los lugares y las situaciones del mundo que nos tocó vivir.

Las propuestas no seleccionadas se podrán recoger en el Ministerio de Cultura, calle 9 # 8-31, Bogotá, a partir del viernes 23 de septiembre del 2005.

Natalia Gutiérrez Diego Mendoza Manuel Santana


betelnut beauty

En estas cajas de cristal se encuentran las betelnut beauties, que vestidas con seductores uniformes (de soldados, enfermeras, ejecutivas, colegialas) salen de vez en cuando de la vitrina y hacen su performance (bailan alrededor de los carros en los momentos de mayor congestión) para capturar nueva clientela.

betelnut beauties >
http://www.elobservatorio.info/betelnutbeauties.htm


esta es sí es su casa

Esta es su casa logra cuestionar la uniformidad de la producción local, relacionar a la gente con la obra y el espacio mismo de la exposición, transformar la neutra apariencia de boutique que tienen la mayor parte de espacios dedicados al arte contemporáneo, ironizar sobre aquellas exposiciones en las que el artista instala elementos de su taller como homenaje a sí mismo, materializar tanta retórica sobre la relación entre obra y observador, abrir por un instante la posibilidad de relacionarse con un espacio, con una obra, trazando líneas, dibujando en el piso, en los vidrios…

esta es su casa >
http://elcuboblanco.blogspot.com/


afinar sugerencias al IDCT

En relación con las sugerencias al IDCT, como es consejero me gustaría aportar lo siguiente, no solamente al IDCT, sino también para la comunidad de artistas plásticos.

En primer lugar, creo que -ya se ha dicho en varias ocasiones-, al hacer remuneración por ésta participación como Consejero, se pierde definitivamente la independencia como individuo, y los consejos, quedarán seguramente atados; o como mínimo, se evidencia que tal actuación, no es, como se desea, desinteresada.

Tampoco puede ser bueno que cualquiera, porque se autonomine, artista; pueda ejercer dicha función; aunque de paso sea dicho, dudo que esto suceda, dada la apatía usual de los artistas a la participación en algo que no les concierna a primera vista de un modo evidente. En relación a este punto, creo que sería mejor, que cualquier persona que se encuentre relacionada con el medio, ya sea un autodidacta, o artista de academia; y cuya actividad corriente o eventual sea objeto de tributación al Estado, pueda hacerlo; pues, en última instancia, él no diferencia entre artista comercial y artista no comercial, y ya bién desdibujado se halla tal límite. De ello dan fe, varios artistas nombrados jurados para los eventos estatales, quienes paralelamente derivan buenas ganacias de su labor como “artistas”.

Como último punto, insisto: Solamente un cambio de actitud entre la población artística, podrá lograr que los Consejos de área, dentro de ellos, Plásticas, dejen de ser un simulacro de Democracia; porque si bien, dando consejos y pensando creativamente qué hacer para concursos y otros asuntos, quedó en claro (al menos para mí), que solamente algunas Instituciones consiguieron cambiar un poco algo: El vergonsoso rubro, “Apoyos”, que se destinaba casi que inevitablemente al Mambo, pudo abrirse a concurso con otros museos y ONGs culturales. Es bueno sin duda; pero como individuo, me pregunto si acaso no es más vital para cualquier tipo de artista (independientemente si es considerado o no importante), buscar una seguridad social que le pueda garantizar su mínima supervivencia. Es descarado el concepto por el cual se declaró inexequible una pensión para artistas de parte de nuestro Estado: dizque sería privilegiar a una minoría, ¡¡ como si fuera sencillo sobrevivir trabajando como artista en el mundo..!! Aunque no usemos guayuco o exhibamos miseria, no se puede decir que seamos -en términos generales- una minoría privilegiada, materialmente.

Antonio Díez

P. D.: (independientemente de que sé; las cosas están hoy bien realizadas, de manera responsable, y no es el Gerente actual un improvisador que no conozca el asunto) Creo, ya es bueno ensayar otra Gerencia distinta en Artes Plásticas, incluso, solo por ver otro estilo.


el fin de la crítica (y las instituciones)

amigos de esfera:

En relación con algunos temas tratados en el debate de días pasados, esta entrevista con el crítico y filósofo Arthur Danto puede resultar de interés: ¿la función de la critica? ¿el marchitamiento de instituciones, exposiciones, coleccionismo y galerías? ¿los límites entre el mundo ‘real’ y el mundo del arte?

iris greenberg

—->

[…]

IPS: Su propia ”transfiguración” significó negar, en cierta medida, esa predicción, ya que se integró a una institución del mundo del arte, y su discurso llegó a muchas más personas que antes. La función del crítico es hoy muy diferente de la de los años 60 y 70, pero ¿qué pasó con el poder de la crítica para ”crear” o ”destruir” carreras artísticas? ¿Cuál es la función de la nueva institución crítica?

DANTO: No estoy para nada interesado, como crítico, en crear o destruir carreras artísticas. Mi práctica crítica se basa en mi definición del arte. Trato de descubrir cuál es el tema de la obra, su significado, y luego veo cómo se incorpora ese tema en el trabajo.

El descubrimiento de si la obra incorpora o en cambio no es una materialización adecuada para ese sentido que pretende transmitir pero los espectadores no pueden captar, es la base de mi ejercicio crítico.

Tomo cada obra individual, en sus propios términos, e intento construir una teoría sobre la misma, que no tiene por qué aplicarse a otros trabajos diferentes. Eso es lo que hace la crítica pluralista.

Por otra parte, no creo que el arte sea inmune a la crítica moral, y he criticado algunos trabajos desde ese punto de vista cuando, por ejemplo, se trata de una obra que desprecia o degrada al espectador o al tema sobre el cual trata. Esas cosas suceden.

entrevista completa en >
http://www.olavarria.gov.ar/talleresdeartecontemporaneo/danto2.htm


estafas, mentiras y salones

Bogotá 6 de septiembre de 2005

Ante todo, agradezco el cordial y amplio mensaje de Rodrigo Leyva y doy mi asentimiento a su opinión respecto a las Instituciones. Y ya que de “asentarse” se trata, que mejor sitio que una mesa de éste, café “Automático” virtual, donde uno puede decir sus verdades, sin necesidad de construir Hipótesis …

La falacia del Salón Nacional está construida de un sin número de eslabones de los cuales, uno es, la gran mentira de los Salones regionales que más bien, son una colcha de retazos mal cosidos desde Bogotá y que conllevan, el fatal veneno de estafar y engañar a las propias Regiones.

Se engaña porque esos “pre-nacionales” no aglutinan verdaderas Regiones y se estafa porque los recursos de la Región son desperdiciados para obedecer órdenes del centro que rara vez tienen pertinencia con los propios procesos de la Región.

Y ya que la señora Posada me constriñe a decir cosas sobre el “regional” que corresponde a Bogotá, me pregunto yo:

¿Qué relación tienen las nieves perpetuas del Cocuy, con las cálidas riveras del Magdalena?

Antonio Caro


lo peor del arte es el mundo del arte

“La verdadera crítica se acerca a la obra con la misma ternura con que un caníbal se guisaría un lactante” (W.B.)

Lo peor del arte, como se sabía ya en Grecia, es el mundo del arte. Pero no diremos ahora de la mundanidad o secularidad que siempre fue consustancial a él, porque mundana era, a fin de cuentas, la belleza. Hoy, ya sin belleza o contra la belleza, veinte o treinta años después del colapso de la revolución artística permanente y su transformación en arte contemporáneo instituido, hoy, «mundo del arte» significa otra cosa. Sobre todo significa que arte y mundo han llegado a la absoluta paridad, la fijeza, el acoplamiento. Y no por fracaso del gran futuro soñado por el vanguardismo perpetuo, sino, precisamente, por su realización, porque ese futuro está ya instalado, en realidad instaladísimo institucional, social, públicamente, aunque deba aparentar, como sucede tras todas las revoluciones logradas, la existencia de un enemigo que justifica todavía más propaganda y agitación, claro está que meramente retóricas. Boris Groys ha llamado a esto «el desfile victorioso de la teoría crítica a través de las instituciones».

Acción por acción.
De todas formas, las instituciones no son muy críticas ni teóricas, lo suyo es la acción. Una vez persuadidas de lo benéfico que para la selección de la especie resulta el arte contemporáneo, se vuelcan en su fomento, un poco, o un mucho, como Juliano el apóstata estaba convencido de la socialización que la religión aportaría al Estado. Y, no sé, pero quizá por esto observaba Baroja que «nuestro tiempo es un avestruz que se traga lo que le echen; claro que no lo puede digerir, porque no se digieren las piedras, pero las traga». Para los políticos o los financieros de progreso (que son todos), las señoras galeristas, los expertos vestidos de Mao y los artistas vindicantes, el arte contemporáneo tout court, igual que el genoma o la banda ancha, es cosa de nuestro tiempo, cosa a tragar, porque cualquier cosa menos pasar por inadaptados a los tiempos. Así que, claro, sin verdad y sin belleza no queda más rasero que la adaptación evolutiva a esa tiranía llamada espíritu de los tiempos. Lo que es lo mismo que decir al contexto, o a la mecánica del aparato cultural que es necesario conocer para sobrevivir y medrar en él. Esta es la ley máxima del mundo del arte, lo que Baudelaire llamaba «el Credo actual de la gente de mundo». Por eso no puede existir hoy un canon, porque la existencia de un canon supondría la de una autoridad y… para qué quieres más.

No, no hay un canon sino un consenso, político, público, en aras de la adaptación a un mundo en el que, por ejemplo, los artistas que más gorda la hagan -hay uno que fabrica virus informáticos- no son más libres o críticos, como quizá crean ellos mismos, sino más obedientes a la puritita ley cultural vigente. La ley contraria a ésta de la adaptación y lo que realmente queda fuera de la ley es el juicio libre, y sobre todo el acercamiento al arte -y a todo- no por poder o medro, sino por afición, es decir, por afecto: por amor. Cuando el amor o la afición asoman, las señoras, los artistas o los teóricos ponen en alerta sobre los focos de «crítica conservadora» o el «museo reaccionario» (¿me quieren decir qué es un museo reaccionario?) o la pérdida del tren de nuestros tiempos?.

El charlatán danto.
Por cierto que, en este tren también viajan los teóricos y los curadores. El señor Groys, por ejemplo, ha descrito los hechos con indudable tino. El señor Danto, infinitamente más charlatán, celebra la muy democrática desaparición de la belleza en tiempos, por fin, «post-históricos». Pero -a mí me gustaría decirles-, Don Boris (Don Kuspit, Don Foster, Doña Caterina…), lo que hay, los hechos, ya los veo yo, aunque sé que ustedes son capaces de elaborar admirables
síntesis hasta justificarlos estupendamente. Pero, ¿podrían decirme ahora qué les parece a ustedes -sí, a ustedes- todo esto? Sí, qué les gusta, qué les enamora, fuera de que sea o no un hecho exitoso de nuestros tiempos. ¿Pueden dejar de pensar social, política, históricamente, y hacerlo alguna vez desde su subjetividad de sujetos?

A mí me gustaría saber si les mueve algo que no sea la pura facticidad de lo que hay. Porque, si no, acabaríamos pensando que, sencillamente, sólo pretenden que siga la bola, esa bola que los avestruces, aunque no la pueden digerir, la tragan.

salonkritik.net


una mirada local

En el articulo que envía Falguer, el ‘critico’ se asume como aquel cuyo tema es la obra misma, ya sea como ‘texto’ individual, o enmarcada dentro de una exposición. El texto de William López* señala que en el caso de la ‘nueva generación de críticos’ que han operan desde la Web -y no desde publicaciones especializadas, como sucede con las generaciones anteriores- los temas se amplían y se renueva su practica.

Mas allá de ejercer un juicio de valoración entre los distintos modos de entender la practica critica, lo que me interesa señalar, es que en los textos que han enviado Kalmanovitz y Falguer, el modelo de critica que se maneja no es otro que el del mainstream norteamericano y centroeuropeo, que ha sido desplazado por la actividad del curador y la diversidad de curadurías que se presentan en galerías e instituciones inscritas en un circuito de ‘primer mundo’.

Una cosa es una cosa…

MB

* Segun William Lopez “El “encierro” de la crítica de arte en la web, no sólo ha determinado la reconfiguración de los espacios públicos en los que normalmente había sido escenificada; ha supuesto, por otra parte, la ampliación de sus temas, la renovación de sus objetos de reflexión, el replanteamiento de sus tipos de escritura, y, más profundamente, la refundación de las nociones de autor crítico, de los modelos de crítico, que hasta ahora habían sostenido su práctica. Por otra parte, y esto es talvez lo más importante, también ha suscitado un replantemiento de las relaciones éticas y políticas entre autor y lector que sostenían a la crítica de arte “tradicional”.

El encierro del campo del arte en sí mismo ha dado como resultado, entonces, que los objetos de reflexión de la crítica también hayan ido cambiando. De la escritura sobre la obra de arte y los procesos creativos del artista, se pasó a la reflexión sobre los supuestos institucionales e ideológicos del campo del arte. Aunque los tópicos consuetudinarios de la crítica nunca han perdido sentido y siguen existiendo con plena validez, la práctica de la crítica de arte se fue concentrado mayoritariamente en la reflexión sobre los presupuestos políticos y sociales del arte. El discurso sobre las políticas culturales, la discusión sobre el papel del artista, del crítico y el curador, en las dinámicas de legitimación de museos, salones, galerías, colecciones, grupos creativos, la reflexión sobre los procesos de gestión de todas las instituciones de canonización pública de la imagen del artista o del prestigio de la obra de arte, así como la problematización radical de la exclusiones sostenidas por las burocracias más conservadoras del Estado y de la empresa privada y por los privilegios de clase, han empezado a circular como acciones absolutamente válidas dentro de la práctica crítica.”

articulo de william lopez >
http://www.esferapublica.org/lacriticadearteencolombia.htm