descaballada e intento de cabalgata

1. Algunos fragmentos y discursos:

2. La capacidad de apropiación del artista contemporáneo:

Víctor Albarracín


el pez muere por la boca

El lugar menos propicio para encontrar la obra de algunos autores es en sus declaraciones. Los exabruptos de opinión de un autor son a veces el peor enemigo de una obra (de ahí tal vez la frase de “Bruto como un pintor”).

El último texto enviado por un asiduo participante de Esfera Pública es prueba de ello —pero, ¿quién aquí, en este foro de debate o en una discusión que se da “en caliente”, no ha sufrido calores, temblores, delirios y alucinaciones? La obra crítica de Pablo Batelli existe pero se ha expresado mejor en otros textos y exageraciones. Antes de que nos arrebatemos con el autor y tratemos también de tumbarle el tablero porque no nos gusta su jetabulario insufrible, es importante restarle atención a la opinadera, centrarse en el juego y discernir cuales piezas tienen un rol realmente activo.

Por ejemplo, en la última entrada de teatrocritico.blospot hay una jugada que me impide bajar la palanca del retrete y mandar a la mierda todo lo hecho por Pablo Batelli. Mediante una tarea de trascripción, Batelli le dio forma de texto a una entrevista oral hecha a un grupo llamado “Excusa2”. El grupo de “creativos” dice, con desparpajo, que ellos hacen “diseño de autor”. Puro teatro o teatro puro, las escenas de esta obra podrían ser clasificadas bajo “Ornamento y delito” o “Diseño y crimen” para rendir homenaje a los géneros teatrales que un par de críticos de juicio severo precisaron en dos textos canónicos.

¿Que hay detrás de estas oleadas evangelizadoras que buscan a toda costa la comunión entre arte y diseño? ¿es el diseño, bajo una promesa de gusto y progreso, la panacea que une arte y vida? y, parafraseando una pregunta del prólogo de Teatro Crítico, ¿qué pasa cuando se “museifica” la calle? (recordar “Equusarte”)…

http://teatrocritico.blogspot.com/2007/09/libertad-de-expresin-o-la-ciudad-como.html

http://www.excusado.lasilueta.com/lanzamiento.htm http://www.excusa2.tk/

“Ornamento y delito”
de Adolph Loos > http://legislaciones.iespana.es/ornamentodelito.htm
“Diseño y crimen” de Hal Foster

—Lucas Ospina


natalia avila o el grado cero de la graduación

Natalia Ávila ha intentado graduarse desde hace ya más de dos años, y su caso no es el único. Tras haber propuesto varios proyectos de grado rechazados por su Facultad, logró que uno fuera aceptado para luego obtener una calificación reprobatoria. Más allá de la coherencia de su trabajo o del aporte que éste constituya para el arte colombiano, su caso, ampliamente documentado por ella misma, pone sobre el tapete una discusión interesante sobre la forma en que se administra la educación de los artistas y sobre cómo un ejercicio académico puede devenir en impresionante aparato burocrático en el que la figura inicial de la tesis, e incluso la simple monografía, pueden transformarse en episodio kafkiano.

1. “Punto de Tensión” proyecto de grado de Natalia Avila:

dondebogotatienecorazon.blospot.com

2. Incidentes y demás relacionados con la presentación y evaluación del proyecto de grado:

unahistoriadedesamor.blogspot.com

“Esa reiteración en la negación como forma de trasgresión, que en ese momento me parecía absolutamente sugestiva, se convirtió, con el paso de los días en el centro comercial, en un doloroso descubrimiento para mí: Bartleby funciona como una metáfora; mi problema no era el de encarnar un personaje ni mucho menos, podía permanecer en el centro comercial durante periodos largos de tiempo, haciendo cosas rutinarias, pero NO podía permanecer impasible, inmutable, inalterable; yo no venía de la oficina de “cartas muertas” así que Bartleby, estás bien como influencia literaria, en un mundo en el que puedes seguir viviendo de galletas de jengibre, pero en lo que a mí respecta, Bartleby, puedes irte a la mierda.”


sin sangre en las venas

1. Ya que Pablo Batelli, a diferencia de todas las personas que aparecemos incluidas en su texto “Extensión crítica”, no hace crítica (o quizás su ausencia en el listado brilla allí como la Única Posibilidad Crítica), no entiendo entonces cuáles son sus ansias de joder: “quise joder a los demás y lo logré”, según él mismo afirma en otro de sus nunca afortunados epitafios. Hablar de hacer crítica implica, supongo, la posibilidad de que esa crítica hecha haga algo, construya acontecimientos y ponga a vivir algo nuevo en cambio de simplemente sentenciar a muerte por costumbre y mezquindad.

2. La crítica debería tener un poquito de humor. Humor que al final tienen hasta los ladrillazos institucionales de Guillermo Vanegas cuando consigue hacer literatura del patético enfrentamiento con Andrés Hoyos. Si Batelli simplemente quiere joder, no entiendo porqué no lo hace con un ápice de gracia.

3. Siempre hablando de los contextos y nunca capaz de encontrarle la medida a ninguno. Si sabemos, y creo que todos lo sabemos, que lo que pasa por Arteria es trivial por naturaleza, por qué no dejarlo de ese tamaño y sí promover un desangre crítico si, lo sabemos también, la crítica no tiene sangre (o si la tiene está congelada, como no deja de hacer ver Batelli cada vez que escribe sus “incendiarias” declaraciones éticas). Podríamos haber dicho que Jaime se ve gordito en la foto, o que a mí me rompieron la cara por líos de faldas o por bocón o, más bien, por dócil. Podríamos decir que las preguntas son ingenuas y las respuestas institucionales. Pero no, tenemos que hablar de “fanatismos y militancias de diversa índole en acuerdo tácito con intereses económicos superiores o no a sus agentes que han tomado la decisión de marginar a cualquier costo a sus disidentes”, la verdad sea dicha, ya quisiera yo establecer acuerdos económicos de cualquier clase y con quien fuera para sobrevivir con dignidad, pero mi menos que modesto perfil, mi falta de simpatía y lo poco fotogénico que resulto me impiden incluso llegar a conseguir trabajo porque, en todo caso, siempre termino trabajando gratis.

4. Y es por eso mismo que me resulta jodida la declaración universal de dignidad de Batelli (otrora conferencista en cuanto evento gestaba el grupo de investigación del que hacen parte Ospina e Iregui en los Andes, universidad de la que, no sé si lo recuerdes Pablito, tú mismo eres egresado): porque habla de las personas sin tener la más puñetera idea de a quién se está refiriendo, justo como ese Andrés Hoyos que habla de Guillermo Vanegas como si fuera el sucesor de Martha Senn en una todopoderosa organización gubernamental guiada por oscuros y fraudulentos intereses cuando, en realidad, la situación es muy distinta.

5. Por eso, al final, me pregunto qué es lo que pretende Batelli con tantas ínfulas libertarias. Quizás toda esta parafernalia de capitales, patrimonios e intereses oscuros no sea más que el esbozo de la envidia por no estar comiendo una tajada suficientemente grande del pastel de la industria cultural, ¿no?

Pablo Batelli no constituyó -en resumen- un proceso inocuo.

Víctor Albarracín


la posibilidad de una isla

La posibilidad de una isla

1. El Museo de la Crítica

Esfera Pública (2000-2009)

“[…] era cierto. Si los textos `La crítica de arte en Colombia, Amnesias de una tradición’ (2005) de William López y `Aprender a discutir’ (2006) de Guillermo Vanegas le dieron a Esfera Pública un certificado de existencia, el texto `Desangre crítico y esferapública – la sociedad del éxito'(2007) de Pablo Batelli le pronosticó al foro de internet una muerte segura. La profecía se cumplió con éxito, la conclusión de Batelli no necesitaba convencer, era tan irrefutable como la proposición final de un silogismo. El texto le decretó a Esfera Pública un estado terminal producto de la `oficialización’ del debate. Y añadía a las causas de la enfermedad el contacto que había tenido el foro nacional con un agente extraño en la Exposición Internacional Documenta de Kassel. Luego de esa salida al exterior el cuadro sintomático había empeorado y acelerado en el cuerpo nacional del foro una condición patológica latente. Esfera Pública continuó con cierto vigor por un tiempo pero su protagonismo se vio menguado por la irrupción de otros espacios saludables que si ofrecían las condiciones auténticas para que existiera el pensamiento crítico, autónomo e independiente en Colombia. A partir de 2008 algunos debates lograron mantener el interés en Esfera Pública pero un completo informe periodístico, publicado en febrero de 2009, por el periódico Arteria, fue el corolario inevitable. El texto `¿Élites y poder?=¡Arte Uniandino!’ informó al público sobre cómo algunos profesores del Departamento de Arte de la Universidad de los Andes no se limitaban a sus deberes pedagógicos y usaban exposiciones nacionales e internacionales, ciclos de conferencias, convocatorias, publicaciones y convenios interinstitucionales `para hipotecar los capitales nacionales a las corporaciones extranjeras’. El informe señalaba en detalle como los profesores habían usado también a Esfera Pública para lograr sus fines. A la luz de esta evidencia todas las participaciones relacionadas con los profesores involucrados fueron vistas con sospecha y bajo un mirada severa, producto de una sanción moral, cayeron en el olvido. El rechazo de los suscriptores de Esfera Pública no se hizo esperar y la gran mayoría bloquearon el acceso de los correos que enviaba el moderador del foro (también profesor de esa universidad) —ya ni siquiera los textos eran leídos […] En la actualidad los archivos de Esfera Pública se usan como material anecdótico que da cuenta del estado social del arte en la primera década del siglo XXI pero son poco usados como fuente primaria para la elaboración de textos académicos. El debate sobre arte se ha desplazado a foros críticos, autónomos e independientes como `atrevete.org’, `banqueroanarquista.org’, `massantoqueusted.org’, `viagracritico.org’, `somosindependientes.org’ y `somosmasindependientesquelosindependientes.org’.

2. Pasar revista

“La dialéctica artística funciona como lo hace un pueblo oprimido que, empuñando la bandera de la libertad, hace la revolución contra sus tiranos, pero que luego, cuando sus dirigentes toman el poder, oprimen a su vez al pueblo que alguna vez los apoyó. La novedad y primicia en el arte deben luchar contra los prejuicios del arte establecido que le negaran el derecho de ser arte por no adecuarse a los `criterios establecidos’; luego, una vez aceptada la primicia, ésta se vuelve norma y luchará por impedir la emergencia de nuevas primicias que querrán a su vez destronarla del trono. Por ello, quien se atreva a ser primicia participa de una naturaleza heroica y trágica, pues se dirige con determinación hacia su posible fin como lo hace la primera fila de una carga de infantería. El oponente es la incomprensión (y el temor) de lo `normal’. Como dijo Nietzche en boca de Zaratustra: `Oh hermanos, quien es primicia es siempre sacrificado. Ahora bien, nosotros somos primicias'”.

—Concepto versus Forma (y otros malentendidos)

George Clark

[En: Revista Prótesis, Año 3, número 3, diciembre 2005. Editada por estudiantes de la Facultad de Arte de la Pontifica Universidad Católica del Perú]

—Lucas Ospina


rolling stone, la esfera rodando en lenguas

por Victor Albarracín

 
Esfera Pública es un grupo de discusión sobre arte, que a partir de su sitio en Internet (www.esferapublica.org) y su lista de distribución de correos (esferapublica@yahoogroups.com) ha conseguido, en el curso de los últimos siete años, consolidarse como un escenario privilegiado de información, crítica y diálogo en torno a múltiples aspectos del campo artístico en Colombia, dando voz a posiciones diversas y encontradas y convirtiéndose en, quizás, la fuente más completa para acercarse y participar de los debates en torno al arte nacional de los últimos años. A partir de la invitación que Documenta 12 le hizo a Esfera Pública para participar en su espacio para proyectos editoriales independientes, donde actualmente se encuentra Jaime Iregui, fundador del grupo, aprovechamos la ocasión para plantearle no tantas preguntas como habríamos querido.

 

Victor Albarracín: Lo primero y más obvio en este momento: ¿Qué hace Esfera Pública en Documenta?

Jaime Iregui: Esfera Pública fue invitada a participar en Documenta 12 en el proyecto Documenta 12 Magazines (D12M), que convoca a más de 80 proyectos editoriales independientes de distintas partes del mundo.

Para un espacio de discusión como Esfera Pública, donde se ha reflexionado críticamente en torno a las grandes exposiciones, esta invitación generaba preguntas sobre el sentido de participar en una exposición como Documenta: ¿Cómo participar?, ¿Qué implicaciones tendría para un espacio como Esfera Pública? ¿Tiene algún interés para sus miembros reflexionar en torno a las preguntas que propone Documenta?

Por una parte, algunos participantes manifestaron temores de que Esfera Pública fuese “absorbida” por una exposición tan emblemática. Por otra, se pensó que la independencia del espacio se viese comprometida o que fuese a alterar sus dinámicas de discusión para adaptarse al formato que se propone desde Kassel.

El formato de D12M está pensado específicamente para magazines y publicaciones impresas lideradas por un editor o comité editorial que define un tema y encarga los artículos a una serie de colaboradores. Cada proyecto invitado es independiente de definir –de acuerdo a sus propias dinámicas y criterios editoriales- cómo participar: si con un número determinado de artículos, una edición especial, un seminario, etc.

Los espacios de discusión (sólo participan dos: Empyre, de Australia, y Esfera Pública) tienen dinámicas muy distintas; en el caso de Esfera Pública, los “temas” no están predeterminados, surgen de las mismas discusiones. De esta forma, la sola publicación en el foro de la invitación a Documenta generó una serie de participaciones que planteaban que el reto no era tanto si aceptar o no la invitación, sino cómo participar.

Por otra parte, tanto para los magazines impresos, como para las pocas plataformas on line invitadas el participar en D12M, se abre una oportunidad para establecer vínculos, intercambiar contenidos y, en suma, conocer cómo trabajan, qué piensan, y qué tipo de propuestas editoriales pueden emerger de este encuentro.

 

 

VA: ¿Cómo se dio esta participación?

JI: En mayo del 2006 recibí por correo electrónico un mensaje de Cordula Daus, coordinadora editorial de D12M, donde me decía que estaban muy interesados en que Esfera Pública participara en el proyecto. Este correo me llegó de forma imprevista, pues no tenía conocimiento de que Documenta estuviese trabajando en torno a propuestas editoriales independientes. Es más, cuando recibí el correo, pensé que era una broma de algún miembro de Esfera.

Desde ese momento se dio un diálogo constante con Cordula Daus, donde intercambiábamos opiniones tanto sobre los modos de discusión de Esfera Pública, como sobre los planes que tenían en torno a D12M, entre ellos el de una plataforma on line que diera cabida a las contribuciones de las publicaciones invitadas.

Para las posibles contribuciones de Esfera Pública, lo primero que hice fue enviar una invitación a todos sus miembros para que, en caso de estar interesados en reflexionar a partir de los temas de Documenta, enviasen sus propuestas. Igualmente, así estas preguntas pudiesen resultar interesantes, lo importante era contextualizarlas, repensarlas y, en lo posible, redefinirlas en relación al contexto local. Tal fue el caso de una serie de artículos y entrevistas que se publicaron el año pasado donde se retomaron temas e inquietudes que se habían generado en torno a las prácticas de discusión de Esfera Pública y que a su vez generaron otros debates, como fue el caso, entre otros, del que se dio a partir del artículo “Asuntos Internos” de Guillermo Vanegas, la entrevista al grupo de investigación “Un lugar en la Plástica”, las entrevistas en torno al tema del cubo blanco como propuesta de la modernidad, donde se tocaron aspectos que se encontraban en discusión en ese momento, como el de la relación del arte contemporáneo con los espacios patrimoniales, las dinámicas de los salones regionales y el cubo blanco como contexto ideológico e institucional.

VA: Si Esfera Pública, entendida como una plataforma colectiva difundida en Internet, está presente en Documenta, ¿podemos asumir que sus discusiones trascendieron el entorno local y tienen, en este momento visibilidad e interés internacional, o más bien, como suele ocurrir con múltiples proyectos locales exhibidos en macroeventos, se trata de uno más de los ejercicios coloniales de curadores internacionales que vienen al trópico para cazar prácticas exóticas?

JI: De los cerca de tres mil afiliados a Esfera Pública, un buen porcentaje vive fuera del país. Se trata de lectores de diversos lugares de Latinoamérica, EE.UU. y Europa. Imagino que entre ellos se encuentran colombianos que viven y estudian en el exterior. Sin embargo, cuando he tenido la oportunidad de viajar a ciudades como Caracas, Buenos Aires y Sao Paulo, me he encontrado con gente del lugar que sigue los debates con alguna regularidad, sobre todo aquellos que permiten una lectura desde otros contextos, como los que han tratado en torno al papel de la crítica, el mercado y la educación. Por ejemplo, fue a través de un crítico de nuevos medios que vive en Buenos Aires que el equipo de D12M se enteró de Esfera Pública, luego volvieron a saber de ella en Barcelona y en Berlín. Lo que precisamente m
ás les interesaba era que sus debates, así tuviesen un marco “local”, trascendían a públicos de otros países.

 

 

No tengo datos precisos sobre cuánta gente estará visitando la muestra de D12M en el Documenta Halle, la versión on line de este proyecto, o leerá la versión impresa de los Documenta magazines que distribuye la editorial Taschen en las librerías. Sin embargo, no creo que el problema de visibilidad y reconocimiento deba ser abordado únicamente desde criterios cuantitativos. Creo que todo este asunto apunta a conectar proyectos que de alguna forma trabajan a nivel local, y que seguramente no van a perder ese tono local por conocer qué se piensa y qué se escribe en otros lados. Me parece que es sano saber qué pasa en otras partes y contar con otros interlocutores, sin temer que por hacerlo uno va a perder su espíritu y su especificidad.

Si tenemos en cuenta que sólo hay dos espacios de discusión entre los 80 invitados a D12M, Esfera Pública es sin duda una planta exótica, con unas dinámicas de discusión que los organizadores de D12 aspiran a que germine en su plataforma on line, en la que hasta ahora sólo se han dado breves alegatos en torno a aspectos logísticos y organizativos del mismo proyecto. Todavía hay que esperar (la plataforma estará on line por un tiempo indefinido) y ver si se generan discusiones en torno a sus contenidos.

El proyecto de D12M ocupa un lugar en el Documenta-Halle y los proyectos están presentados de modo bastante horizontal -en donde es tan relevante lo escrito en Filipinas como en Ámsterdam o Berlín- sin caer en modos de disposición jerárquicos, espectaculares o exotizantes. Es básicamente un espacio para la lectura, la consulta y la conversación. Nada más. Se hace énfasis en que se trata de un proyecto en proceso, donde lo que importa no es el “valor expositivo”, sino el discursivo.

VA: Una iniciativa como ésta resulta poco típica en un entorno en el que los espacios independientes colapsan, las publicaciones difícilmente superan el primer número y muchos artistas no consiguen construir una plataforma sólida para la difusión de su trabajo. ¿Cómo ha logrado Esfera Pública mantenerse y superar todos los problemas ligados a su funcionamiento durante estos años?

JI: Esfera Pública se mantiene por el bajo costo de las tecnologías utilizadas , pero fundamentalmente porque a sus afiliados les interesa participar, ya sea escribiendo o siguiendo sus debates. Consultan sus archivos, revisan debates y artículos. Es decir, así como es espacio de debate, lo es también de documentación y archivo. Como moderador, me interesa que Esfera Pública siga siendo tal y como se define desde un comienzo: un espacio de discusión en la que distintos puntos de vista se comunican y, eventualmente, se transforman en opinión pública.

VA: Por último, ¿qué le espera a Esfera Pública ahora? ¿Hay mutaciones o ampliaciones a la vista? ¿Es este un proyecto abierto indefinidamente, o se ha contemplado la posibilidad de darle un giro drástico para redirigirlo o incluso cerrarlo?

JI: Hay varias cosas, pues el espacio tiene diversas capas o niveles que operan con reglas y periodicidades distintas. A mediano y largo plazo, Esfera Pública como espacio de discusión se mantendrá como lo ha venido haciendo desde el comienzo: intervenciones en torno a las prácticas institucionales (curadurías, premios, manejos institucionales, etc) y situaciones específicas que emergen en el medio local.

Desde hace dos años se ha venido consolidando un espacio de auto-reflexión sobre la crítica de arte que a su vez señala a Esfera Pública como uno de sus espacios de producción. Se trata de investigaciones como “Aprender a discutir”, de Guillermo Vanegas, y artículos como “La crítica de arte en Colombia: amnesias de una tradición”, de William López. En esta medida, últimamente se está cuestionando a la crítica que se hace desde el espacio por no intervenir y aportar soluciones de cara a las instituciones o situaciones que son objeto de su crítica. Por ahora, una de estas soluciones -en este caso, al problema de la falta de crítica de exposiciones- ha sido el seguimiento a las muestras del Premio Luís Caballero a cargo de Lucas Ospina y Jorge Peñuela, que generó un conjunto de artículos de fondo, así como una serie de discusiones que enriquecieron las posibilidades de interpretación de las obras, la misma práctica crítica y su modo de relación con el público que ha seguido estas exposiciones.

 

A corto plazo habrá una especie de micro-seminario on line en torno a D12M y la exposición en que se inserta, Todo este material surge de la presentación de Esfera Pública en Kassel, que se hizo en el Documenta Halle. Se trata de video-entrevistas, imágenes y textos, así como enlaces a otras publicaciones. La idea, como lo mencioné anteriormente, es que los afiliados a Esfera Pública tengan acceso a procesos y proyectos similares que operan en otros países. Así mismo se realizarán una serie de conferencias que con el título de “Recorridos y derivas por Documenta12, MDE07 y Munster”, tendrán lugar en la Universidad de los Andes, donde soy profesor del Departamento de Arte.

En resumen, más que crecer, ampliarse, diversificarse o redirigirse, lo que creo le espera a Esfera Pública es seguir por el camino que va, haciendo los cambios que se consideren necesarios y evitando en lo posible toda pulsión expansiva que desdibuje las dinámicas que hasta ahora le dan forma y contenido: el debate y la discusión alrededor de eventos y situaciones del medio artístico en Colombia.”

 

la presente entrevista fue realizada especialmente para Arteria

 

(enviada a esferapública por Carlos Alberto Vergara) 


dondebogotatienecorazon y unahistoriadedesamor

1. “Punto de Tensión” proyecto de grado de Natalia Avila:

dondebogotatienecorazon.blospot.com

2. Incidentes y demás relacionados con la presentación y evaluación del proyecto de grado:

unahistoriadedesamor.blogspot.com

“Esa reiteración en la negación como forma de trasgresión, que en ese momento me parecía absolutamente sugestiva, se convirtió, con el paso de los días en el centro comercial, en un doloroso descubrimiento para mí: Bartleby funciona como una metáfora; mi problema no era el de encarnar un personaje ni mucho menos, podía permanecer en el centro comercial durante periodos largos de tiempo, haciendo cosas rutinarias, pero NO podía permanecer impasible, inmutable, inalterable; yo no venía de la oficina de “cartas muertas” así que Bartleby, estás bien como influencia literaria, en un mundo en el que puedes seguir viviendo de galletas de jengibre, pero en lo que a mí respecta, Bartleby, puedes irte a la mierda.”

Natalia Leubro