café pasaje (audioguía)

en esta segunda parte de la deriva con manuel hernández, entramos al café pasaje, donde manuel rememora el mundo de los cafés como espacios de conversación y discusión…

* se recomienda el uso de audífonos


tiebreak

A veces uno lee un texto hasta el final para comprobar si sus primeras impresiones eran o no el producto de la necesaria mala leche que debe tener todo lector. Luego, por el camino, el desastre se suele confirmar, y uno va arqueando las cejas más y más. Es lo que me pasó cuando leí completo el reportaje con Nicolas Bourriaud que Carlos Jiménez publicó en la revista Babelia de El País y que, comedidamente, rebotó para sus amigos de Esfera Pública. Hablando por lo demás de rebotar, un detallito tenístico al final de la emisión.

Vamos a suponer que Nicolas Bourriaud sí dijo todo lo que Carlos dice que dijo, y vamos a suponer que, con tal cual detalle, Carlos lo reprodujo fielmente. Podría ser que Bourriaud fuera más perspicaz de lo que sale en el reportaje, aunque también podría ser que hubiese dicho alguna barrabasada adicional y que Carlos la hubiera descartado. Presumamos por lo tanto un empate. Sin tiebreak.

Van, pues, unas citas debidas al gran comisario que no se comporta como los otros grandes comisarios. Luego, los comentarios.

Cita:

“Fue visitando por primera vez la ciudad [Murcia] cuando tuve la idea de la exposición. Quedé fascinado por el hecho de que se compone actualmente de múltiples estratos históricos que, como los trazados de la ciudad árabe y los numerosos vestigios de la civilización musulmana, afloran bajo el presente europeo. Esta sedimentación histórica resulta una suerte de yacimiento arqueológico a cielo abierto en el cual el pasado y el presente coexisten y se reflejan mutuamente”.

Comentario:

No entiendo la fascinación del comisario, ya que la afirmación que hace aplica a cualquier ciudad con más de un siglo de existencia. ¿O no es cierto que toda ciudad más o menos vieja se compone de múltiples estratos históricos? Y, claro, no existe ninguna ciudad, ni siquiera de las más recientes, en la que el pasado y el presente no coexistan y se reflejen mutuamente. ¿Estará, pues, Bourriaud descubriendo el agua tibia?

Cita:

“El pasado no está mecánicamente abocado inevitablemente a la nostalgia. Pienso que el pasado nos da herramientas para entender el presente. Para decir algo sobre nuestro presente. El presente es lo que verdaderamente importa. La historia es una caja de herramientas y tenemos que usarla ahora que se impone la amnesia globalmente”.

Comentario:

Aparte del doble adverbio en “mente” (mecánicamente/inevitablemente), que es muy feo, eso de que el pasado sirve para entender el presente constituye el más elemental de los clichés que se pueden expresar sobre la historia. Dicho de otro modo, nos quieren volver a dar más agua tibia. Eso sí, un agua tibia que brota de una fuente pomposa y solemne. Pero, despuesito, viene el aserto increíble de que ahora la amnesia se impone globalmente. ¿Y eso de dónde lo sacan? O sea, ahora que se publican más libros de historia que nunca antes, ahora que la gente viaja con más facilidades que nunca a conocer los escenarios del pasado, ahora hay arqueólogos hasta en la sopa, ahora que el internet puso material histórico en manos de cualquiera, ¿hay más amnesia que hace, digamos, cincuenta años? Jiménez y Bourriaud nos quedaron debiendo las pruebas.

Cita:

“Yo, francamente, no soy un artista; si lo fuera, si fuera un artista, no sé… ¡ufff¡”.

Comentario:

Bueno, gracias a Dios que no es un artista, porque una instalación con tanta agua tibia… ¡ufff!

Cita:

[Comparando a Londres con París] “Pienso que en Londres la escena artística es más fuerte en este momento porque también hay un mercado más fuerte”.

Comentario:

Menos mal que los comisarios ya no se andan por las ramas del delirio rendentor diferenciando la escena artística del mercado. Traducción: el mercado es el arte y el arte es el mercado. Vaya una conclusión más deprimente.

Viene luego la comparación del arte con el tenis, que merece citarse in extenso.

Cita:

[Para orientarse en la confusión del arte] “hay que pensar en el tenis. La primera vez que ves un partido sólo observas a dos tontos que intercambian una pelota sobre una cancha. Pero si te interesas por el tenis más y más, al final puedes distinguir entre un servicio de John McEnroe y otro de Rolf Lader. Luego resulta definitivo contrastar el arte con la realidad en la cual vivimos. En ese contraste, en esa especie de gap existente entre ambos, se puede entender mejor el arte y mejor lo que ahora mismo está sucediendo”.

Comentario:

Los artistas aquí considerados deben estar agradecidos a más no poder porque los están mirando muy atentamente para distinguirlos por el servicio. Me pregunto yo: ¿cuántos ases metió Jackson Pollock en su último partido antes de montarse en el famoso Oldsmobile, borracho como una cuba, para ir a estrellarse contra quién sabe qué pared o árbol y morir hecho un acordeón? Hay, en efecto, un gap difícil de entender en estas audaces comparaciones. Entre otras, ¿quién es Rolf Lader? El único nombre que se parece es el del australiano Rod Laver, que en su época era chiquito pero matón con la raqueta.

Cita:

“El arte no es tan diferente de las otras actividades humanas. Y los problemas son los mismos en arte que en otros aspectos de la vida humana. No es sólo la hiperinflación de los precios del arte es la hiperinflación general de los precios”.

Comentario:

Difícil una colección de trivialidades mayor. El arte sí que es muy diferente de las otras actividades humanas. ¿O en qué se parece la vida de un artista a la de un contador y a la de un recoge bolas de Wimbledon? De otro lado, la hiperinflación general de los precios es un producto de la imaginación de Bourriaud, porque desde que la China puso a sus grandes hordas trabajadoras a producir siete días a la semana, los precios de la mayoría de las mercancías no han hecho otra cosa que bajar en el mundo. ¿No lo habrán notado ni Bourriaud ni Jiménez?

De cara a esta serie de banalidades dichas en tono mayor, me asalta una vieja preocupación: ¿por qué será que los discípulos del muy agudo y flemático ajedrecista Marcel Duchamp son tan perezosos a la hora de utilizar la lógica y la inteligencia? Si quieren insistir en que estamos ante un territorio brillantemente conceptual, lo mínimo sería que utilizaran los conceptos con cuidado.

Andrés Hoyos

artículo relacionado >

http://www.elpais.com/articulo/arte/Arqueologia/cotidiano/elpepuculbab/20080126elpbabart_1/Tes/

____

Aclaración del moderador: Esfera Pública ha publicado -con consentimiento del autor y por decisión del moderador- en esta y otras ocasiones artículos que Carlos Jiménez ha escrito para Babelia y el diario “El País” de Cali. Lo hace también con otros espacios como ::salónKritik::, Arte nuevo, Brumaria y Transform. Por lo tanto, el artículo no fue “rebotado” por Carlos Jiménez sino por el moderador.


judy chicago “dinner party”

“The Dinner Party”, la controvertida instalación feminista de Judy Chicago (Chicago, 1939), ya tiene un hogar. Después de dos décadas viajando por diferentes galerías, la exposición deja de ser itinerante. Ha encontrado un emplazamiento permanente en el Brooklyn Museum de Nueva York, donde ya fue expuesta en 1980, después de debutar en el San Francisco Museum of Modern Art en 1979.

james kalm report


varias cosas

El día que conocí a María Teresa Hincapié supe quien era por la ropa que traía puesta, nunca la había visto, algo irónico para ser una artista de la performance pues su instrumento era el cuerpo. Yo estaba sentada en un sofá de cuero al lado de la puerta del auditorio donde tendría lugar una charla que dirigiría en breve la artista. Cuando la vi llegar pensé con la pinta que trae tiene que ser ella y una sonrisa breve me dio a entender que efectivamente era ella, probablemente creyó que la había reconocido. Me dio mucha vergüenza la obviedad, el escrutinio de mi mirada, pero debo admitir que este sentimiento no duró mucho pues estaba muy emocionada con la idea de escucharla.

Este encuentro debió haber sido en los primeros meses del 2005. En mis clases de Historia del Arte en la Universidad de Los Andes apenas se mencionaba o se omitía categóricamente gran parte de su obra por el carácter ritual y hasta esotérico de algunos de sus trabajos: ni vale la pena profundizar escuché decir más de una vez y eso en mí no hizo sino despertar un interés mayor –soy una mujer afortunadamente testaruda–, quería saber por qué se diría algo así. Todavía. Una actriz que había terminado siendo artista de la performance, esa cosa tan complicada e indefinible que acepta casi todo: un barbudo cortándose el dedo para que liberen a la Betancourt, una mujer sentándose durante dos horas en una inauguración, un joven disfrazándose de conejo dizque pensando en la liebre de Beuys y hasta a este tipo flaco comiendo mierda untada en pan y endulzada con manzana verde. Tan mala actriz sería que tuvo que cambiarse a performera llegué a pensar, es como muy hippie a ratos pero algo bueno debe tener. Hoy no tengo ningún problema en decir: indiscutiblemente.

Escucharla hablar sobre su trabajo era como escuchar a mi tía echando un chisme después del almuerzo, con una frescura y una tranquilidad absolutamente envidiables. Algo que me llamó mucho la atención fue su insistencia al enunciar que ella venía del teatro, que ella era ante todo una actriz. Generalmente se ve la performance como algo absolutamente alejado del teatro o de cualquier arte escénica y estoy de acuerdo, pero todo dependiendo del caso. Afortunadamente no existe una sola manera de aproximarse a este “nuevo género”  y creo que es precisamente éste su encanto.

Pienso que María Teresa no es pionera o precursora del Arte de Acción en Colombia, este es un problema de lenguaje. Si no sería algo parecido al autodenominado precursor del graffiti colombiano.  A mi modo de ver Colombia necesitaba la performance, necesitaba alguien que la tuviese como medio, y ella exploraba insistentemente  en su trabajo como actriz, siempre buscando mejorar su técnica. De pronto el escenario le quedó chiquito, tanta ficción no podía nutrir su práctica pues el tiempo y el espacio que necesitaba eran reales. Expandía con su trabajo los límites que le imponían años de tradición. Es precisamente un laboratorio de creación de personaje abierto al público –Si esto fuera un principio de infinito– lo que inicia el proceso que resultaría en Una cosa es una cosa (1990), quizás el trabajo que más conocemos en la academia, junto con Vitrina (1989). La performance en Colombia había sido trabajada mucho antes de la aparición de María Teresa en el campo de las artes plásticas. Ya en1980 en el VI Salón Atenas Fernando Cepeda había presentado una propuesta en la cual se encerraba en una jaula durante varios días –aunque no fue él quien estuvo allí si no un amigo que tuvo que remplazarlo– y María Evelia Marmolejo también estuvo en el VIII Salón Atenas (1982). Por los registros parecería una intervención en una plaza, una caminata larga sobre una superficie blanca mientras sus pies dejaban huellas de sangre: la performance clásica, como dirían algunos, había sido explorada antes.

En Barranquilla por ejemplo también estaba la propuesta colectiva de El Sindicato y aunque lo que más se conoce de este grupo es su muy oloroso y hoy inexistente trabajo A.la.cena con zapatos (1978) desarrollaron una propuesta que durante poco más de dos años  en la década de los setenta integraba acciones, performances, happenings, danza, música, teatro, pinturas, objetos si lo que se busca es nombrar para identificar claramente. El cuerpo como medio había sido usado mucho tiempo antes de que Hincapié considerase siquiera la posibilidad de ser actriz. Afortunadamente lo hizo, afortunadamente fue su lenguaje una constante.

Para esta misma época de los Salones Atenas en el MamBo (1975-1984), Hincapié iniciaba su formación como actriz de manera accidental, empezaba una intensa y muy extensa exploración de un lenguaje que en su cuerpo se hizo vida. En 1978 empieza su trabajo con el grupo de teatro Acto Latino, pero no precisamente sobre las tablas. Era asistente de utilería y vestuario, por llamarlo así, antes de verse obligada a entrar a escena. Y quedó enganchada, no pudo dejar de hacerlo. Casi una década después explora el campo de las artes plásticas, ­­–me hubiese gustado mucho ver Parquedades (1987)– y desarrolla un trabajo experimental ante el cual recibe varios lo que usted está haciendo es performance. Ejercicios teatrales… la performance.

Me gusta pensar en esto cuando alguien pregunta ¿qué no es performance? y sin falta alguien contesta teatro no es performance. Gracias a María Teresa Hincapié se consolida un lenguaje en el campo del arte colombiano después de varios casos, algunos citados aquí y sin duda muchos más que seguramente usted, lector­- espectador, conoce. Una teatrera, una mujer actriz de convicciones, disciplina envidiable, hace que por la constancia de su trabajo sea considerada la pionera del Arte de Acción, la performance, en Colombia, donde teatro no es performance. Digo que es un problema de lenguaje pues se le quita el nombre actriz y pasa a performera, performer, performancista, cualquier adaptación al castellano que se le ocurra a usted hacer para hablar del trabajo de esta mujer. Décadas del mismo oficio, de trabajo constante.

Aún intento recordar la ropa que traía ese día que la vi por primera vez. No lo consigo. Sólo me queda la sensación de que estaba muy cómoda en ese cuerpo que la movía, metida en zapatos de suela plana. Al pensar en María Teresa, en las definiciones, los nombres, en la actriz de tacones en Parquedades (1987), la mujer de uniforme en Vitrina (1989), en la caminante de El espacio se mueve despacio (2004-2005), en su cuerpo blanco moviéndose al ritmo del agua en ¿Quién engendra las gotas del rocío? (2006), en el vídeo que hicieron para registrar Una cosa es una cosa (2005)… que terminó siendo otra cosa,
no puedo evitar recordar aquella frase del maestro Colón, en su documento titulado El gran varón, que dice No te quejes Andrés, no te quejes por nada. Si del cielo te caen limones aprende a hacer limonada, y pienso en todo lo que exprimió y endulzó Hincapié, performera o actriz, que nos gusta o no, que la enunciamos o silenciamos, que la sentimos pionera o creyente, que nos es o no indiferente. Pero que es. Pienso en que teatro no es performance y ella es referente indiscutible de El Arte de Acción en Colombia.

 
Pienso en otras maneras de contar la historia. Son varias cosas.

 

 

María Alejandra Estrada

 

*Originalmente publicado en González Números 73 y 74, publicación de circulación gratuita del Departamento de Artes, Universidad de Los Andes.


entrevista con mariangela méndez

entrevistas [esferapública]


discusión: Museo de Arte del Banco de la República

Citado de la página de discusiones del articulo Museo de Arte del Banco de la Republica de Wikipedia en español.

http://es.wikipedia.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Museo_de_Arte_del_Banco_de_la_Rep%C3%BAblica

Discusión:Museo de Arte del Banco de la República
De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a navegación, búsqueda

190.156.107.58:

Ese último capítulo titulado “Intervenciones”, que has agregado en dos ocasiones, no es relevante para entender el Museo de Arte del Banco de la República. Recordemos, además, que Wikipedia debe mantener un carácter más o menos objetivo, a fin de cuentas, es una enciclopedia.

Si vas a hablar sobre Intervenciones, no deberías hablar sólo de la que tú hiciste. Deberías hablar también de todas las intervenciones que se han hecho en el espacio del Museo de Arte del Banco, desde María Fernanda Cardoso hasta Regina Silveira, pasando por Jim Amaral y otros.

Además, esa Intervención tengo entendido que no fue oficial, no fue autorizada por el Museo ni por el Banco. Por tanto, sería una anécdota. Wikipedia es una enciclopedia, no un anecdotario.

Saludos.

Tabla de contenidos

[ocultar]

* 1 Sobre Intervenciones
* 2 22 de enero de 2008
* 3 Andrea escribió
* 4 HBQ responde (24 de enero de 2008)

Sobre Intervenciones [editar]

Por favor, explica los motivos para agregar ese capítulo titulado “Intervenciones”. Ya expliqué en el anterior párrafo los motivos por los cuales tu intervención en el Museo de Arte del Banco de la República no debe aparecer en Wikipedia:

1) No sabemos si es una intervención real o una burla artística -que sería legítima pero no para una Enciclopedia- (del tipo de Pedro Manrique Figueroa, de Lucas Ospina).

2) No das fuentes. No tenemos certeza si esa intervención en efecto ocurrió y, más aún, hasta donde conozco, no aparece en publicaciones periódicas fiables. No sabemos si el vídeo de Youtube es real o un montaje.

3) Si fue una intervención real, estamos seguros que no fue una intervención autorizada (o demuestra lo contrario). Si no fue una intervención autorizada por el Banco de la República, sería una apropiación en cierta forma ilegal de un espacio museal. Esto convierte tu intervención en noticia, no en asunto para una enciclopedia.

4) Wikipedia no es una plataforma de autopropaganda.

5) En una enciclopedia, las fuentes NO “prefieren permanecer anónimas”, como tú afirmas. En una enciclopedia, las fuentes siempre deben ser verificables. Lee el Reglamento de Wikipedia.

6) Esa intervención, en caso de llegar a ser real (o aún si es un montaje), deberías más bien ponerla en Esferapública, la plataforma de arte contemporáneo por excelencia en Colombia. Allí puedes hacer un debate en torno a lo que quieres mostrar con esa pieza (la inseguridad de los museos, la situación del artista marginal y su sacralización en el museo, la influencia de Bansky en los artistas locales, etc., no sé).

Saludos.

22 de enero de 2008 [editar]

Andrea:

El artículo está impecable. Si vas a hacer correcciones debes hacerlas bien. Cada rato me toca revisar las “correcciones” que hacen (varias personas) en los museos de Colombia, que suelen ser equivocadas. Por favor, si no sabes lo que estás corrigiendo, no corrijas nada.

1) En este momento, el Museo de Arte del Banco de la República NO tiene exposición permanente, ya que esta va a estar todo el 2008 viajando por Colombia. Así que esa acotación de Lam y Guayasamín no viene al caso. En las antiguas salas de la exposición permanente, hay una muestra temporal del Museo del Oro.

2) La exposición permanente no se dividía (cuando estaba) en dos salas, como afirma Andrea. Se dividía curatorialmente en cinco espacios.

3 No es Wilfredo Lam, es Wifredo Lam. // Aunque es aceptado Vasily, la forma original es Wassilly. // No es Kasndinsky, es Kandinsky.

4) Si vas a nombrar el título de una obra de Guayasamín, deberías nombrar los títulos de otras obras de la antigua exposición Permanente (por ejemplo, “Candombé”, de Pedro Figari).

5) revisé la revista Cambio que mencionas y no hay información sobre esa intervención. Por favor, cita la sección y la página para corroborar. Por otra parte, en Google sólo hay cuatro referencias a Andrés Cuervo Garavito: Dos de youtube (del vídeo que tú subiste), una de un blog (la misma información que subiste a Wikipedia) y la de Wikipedia. NO HAY FUENTES.

6) Suponiendo que aparezca en la revista cambio, sería una noticia, no un asunto para una enciclopedia. Es como si en la sección Bogotá, en la parte de Seguridad, pusiera los nombres de las bandas de secuestradores en Bogotá y cómo actúa cada una. Es una enciclopedia no un periódico.

Saludos.

Andrea escribió [editar]

Hola Saludos, gracias por su mensaje, me alegra poder contestar y tener la oportunidad de exponer mis razones:

1- La intervencion fue real no un montaje o una supuesta burla artistia y en el arte, por lo menos en el Arte con A mayusculas, NO solo lo autorizado por el Museo es lo unico que es Arte y es valido “Fuente de R.Mutt”. Precisamente ésta fue la intencion primordial detras de la obra, 09042007, mostrar que no solo lo que autoriza la institucion es Arte.

Es mas si hubiese sido autorizada por la misma institucion, en este caso el Museo. Ya dejaria de ser una intervencion!!! en ese caso si seria un chiste artistico. Pretender criticar la institucion con una autorizacion por escrito??? Y esto no solo lo digo yo… lo dijo el mismo Curador del Museo de Arte del Banco de la Republica Jose Ignacio Roca: “No se puede pedir autorizacion para criticar la institucion”

2- Mencionas fuentes? Si quieres puedes llamar a Hugo Acuña director de Segurdidad del Banco de la Republica, con quien me reuní en compañia de Roca y otros funcionarios para verificar su autenticidad.

3- Las fuentes en este caso si prefieren permanecer incognitas ya que revelar su nombre si puede afectar su estado laboral drasticamente.

4-Por otro lado, ya que menciona Esferapublica considera esta una fuente? un espacio real? o tambien una burla artistica? http://esferapublica.org/nfblog/?p=858

Las grandes cosas, las que cambian como pensamos, no provienen de un consentimiento, no son una reafirmacion de lo que se piensa ahora. Eso que usted considera un chiste hoy, en un futuro cambiara la forma como pensamos y vemos las cosas.

HBQ responde (24 de enero de 2008) [editar]

Hola Andrea:

Creo que estás confundiendo muchas cosas.

1) Yo NO creo que exista un Arte más importante que otro arte. No existe un arte con “A mayúsculas”. Yo NO estoy cuestionando que tu instalación sea o no sea arte. Yo creo que tu intervención SÍ es artística. De eso no tengo ninguna duda.

Tampoco creo que sólo lo que autorice la Institución sea arte. Al contrario, creo que el arte para ser arte, debe romper los límites que su tiempo y las instituciones de su tiempo imponen. Cuando el arte se vuelve institucional, pierde su poder político, su poder crítico.

Pones el ejemplo de Duchamp y es completamente válido. Aunque no dudo que tu obra sea arte, si dudo de su poder crítico. Pero bueno, eso es tema de otro debate en otro espacio (Wikipedia es una enciclopedia, no un foro de discusión).

Jamás te he pedido (y sería un atrevido en hacerlo) que tu obra pida autorización al Museo. Bansky no lo hace (aunque en ciertos casos, esto podría ser cuestionable), ni Duchamp lo hizo. El artista no necesita la autorización de nadie: el arte no necesita de compromisos morales, sociales o de ninguna índole. El artista puede transgredir y romper (en su realización artística) cualquier norma.

El problema aquí no es el carácter de tu obra, ni tu compromiso social o estético, ni absolutamente nada de eso. El problema aquí es que Wikipedia no es un espacio para este tipo de debates ni para este tipo de intervenciones. Wikipedia es un espacio enciclopédico, de esos de la Ilustración, de esos que tanto odian los artistas. Eso es Wikipedia: una enciclopedia, una taxonomía ilustrada del mundo, no un espacio para noticias, ni para crítica, ni para debates teóricos o filosóficos. Sólo enuncia. Lastimosamente, ese es el espíritu de las Enciclopedias y de los Diccionarios.

2)Con respecto a las fuentes: puede que en tu caso no existan. Las fuentes no son necesarias para la vida, pero sí para las enciclopedias. En las reglas de Wikipedia, que debiste leer al volverte wikipedista, aparece que sólo pueden ser publicados textos libres de derechos de autor y que contengan fuentes primarias o secundarias con un amplio consenso en la comunidad.

Por ello, puede que el vigilante del Banco de la República conozca tu caso. Pero un artículo para una enciclopedia, no se basa en el relato de un vigilante.

3) Si las fuentes prefieren permanecer anónimas, pues no es un artículo para una Enciclopedia.

4)NO estoy debatiendo el carácter de Esferapública. Sólo estoy afirmando que tu intervención daría para un ensayo en Esferapública: un ensayo que pueda ser sometido a un verdadero debate crítico, cosa que no podría ocurrir en Wikipedia. Eso, incluso, sería más enriquecedor para tí.

Esferapública no es una “burla artística”. Y cuando hablo de “burla artística”, no considero que el término tenga un carácter peyorativo. Lucas Ospina con su invención de “Pedro Manrique Figueroa” hace una burla artística y me parece completamente legítima. Los artistas pueden burlarse de lo que les venga en gana y cuestionar (a través de su obra) a todo lo que se les ocurra.

5) Esto no ha sido algo contra tí o contra tu obra. Tu obra me parece valiosa y tus búsquedas, si son manejadas con mucho espíritu crítico, pueden conducirte a nuevos caminos.

Lo que estoy cuestionando es el lugar en el que insertas tu discurso. Wikipedia es una enciclopedia con una serie de reglas, no una plataforma crítica. Tu discurso encontraría un mejor espacio en otras plataformas.

Saludos,

HBQ

> enviado a esferapublica por andrea gaitán


la herida (carrera séptima con avenida jiménez)

primera parte de un recorrido con el escritor manuel hernández por el centro de bogotá, donde se deriva en torno situaciones, debates y relatos relacionados con la carrera séptima y sus alrededores.

en esta primera audioguía: los pasos que Gaitán no dió.

museo fuera de lugar/audioguías*

*proyecto participante en “transmisiones” (regional zona centro)