La Crítica como Ritual: las Grietas de Unilever (4)

 

 

"Both the cult of domesticity and the new imperialism found in soap an exemplary mediating form. The emergent middle-class values – monogamy (´clean´ sex, wich has value ), industrial capital ( ´clean money´, wich has value  ), Christianity ( ´being washed in the blood of the lamb´ ), class control ( ´cleansing the great unwashed´ ) and the imperial civilizing misión ( ´washing and clothing the savage´ ) – could all be marvelously embodied in a single household  commodity. Soap…"
Anne McClintock. SOFT-SOAPING EMPIRE. Commodity racism and imperial advertising. THE VISUAL CULTURE READER. 2002. Chap 44. p 506.

Resulta paradójico que cuando Doris Salcedo afirma con su, tan exitoso e imitado estilo acusatorio de urgencia apocalíptica y su deliciosa astucia teñida de raptos visionarios, en ese lenguaje ermitaño que hace que nos veamos casi obligados a reconocer, cómplices pecadores de la indiferencia original, que su trabajo es una especie de flor imprescindible de la rebelión que

"La historia del racismo transcurre paralela a la historia de la modernidad, y es su innombrable parte oscura"

y que

"El racismo no es, digamos, un síntoma de un malestar que sufre la sociedad del primer mundo, sino que es la enfermedad misma". (1)

la corporación que financia su grieta en contra del racismo ha sido permanentemente acusada de imponer la cultura racista de "Piel blanca es mejor" en países en los que la población es de raza amarilla como en Filipinas o Japón u oscura como en India.

La obsesión de Unilever por la limpieza es única. Es solo comparable  a la conocida obsesión del paciente obsesivo compulsivo por ésta. No solo gran parte de sus productos son productos de limpieza  Ala, Axe, Brut,  Cif, Clear, Cram Silk, Dove, Finesse, Good Morning Soap, Impulse, Lux, Minerva, Pepsodent, Persil, Ponds, Q Tips, Rexona, Rinso, Sedal, Suave, Sun y Sunlight entre otros sino que existe una obsesión por limpiar sus abusos y su interminablemente cuestionada imagen corporativa a través del arte. Pero no cualquier arte: el "arte comprometido"; o como lo llama Mouffe "arte en contra del statu quo" y Rancière, en su estilo entre neo-hippie y Goebbels, arte "políticamente sensible". Las corporaciones en general están obsesionadas, desde el momento mismo en que fueron creadas, por la limpieza de su imagen y de hecho es Carnegie quien descubre en el siglo XIX que la mejor manera de limpieza de la imagen corporativa es la política de responsabilidad social; pero resulta poco menos un caso único una corporación que quiera limpiar su imagen y a la vez gran parte de sus productos sean productos de limpieza.

Las prácticas publicitarias de Unilever – que tienen sus raíces en la publicidad racista del jabón "Pears Soap" de 1903 que promociona el blanqueamiento de un niño negro (2) – han sido cuestionadas por racistas en India a raíz de las campañas publicitarias de Ponds White Beauty, Double White y Fair and Lovely. Entre varios comerciales hay uno en se muestra a una mujer triste de piel oscura convirtiéndose en una radiante mujer de piel blanca que no teniendo ya las limitaciones de imagen que representa su piel oscura debido al uso del pruducto, no tendrá problemas en la consecución de  pareja. Pero el producto tiene otras ventajas: ayudará a la mujer a conseguir trabajo en campos dominados por hombres, incluso  como locutora de partidos de cricket. (3)

Tal parece que, después de todo, Unilever posee la respuesta del racismo posmoderno al racismo moderno con el que Salcedo pone combustible moral a su hermosa y políticamente inocua obra decorativa. No se trata ya de pasar por el "trabajo social" al que nos impele la artista de cerrar la brecha, la grieta que separa a la raza blanca de las razas oscuras. Se trata más bien de que las razas oscuras se vuelvan blancas a través del jabón y los productos cosméticos. A través de Unilever el planeta entero será, en un futuro no muy lejano…blanco.

El racismo es ciertamente, junto a la esclavitud infantil, una infamia…Y quién lo creyera. No es el artista el que tiene la solución. Es el jabón. El círculo queda al fin cerrado: mientras la corporación limpia la cara del tercer mundo moreno con sus productos, la artista limpia la cara de la corporación del jabón con su espectáculo vehemente e inofensivo en contra del racismo y le agrega a su mecenas una ficticia reputación política y de liberalidad que le permite seguir actuando con impunidad moral durante un tiempo más.

El artista comprometido es ahora un nuevo producto de limpieza en la ya larga lista de la corporación.

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Videografía

Dos amigas en Nepal se encuentran casualmente en el templo con un hombre "nepalí blanco" guapo y exitoso. Él solo se fija en la de piel más blanca. Preocupada, la de piel amarilla recurre a las propiedades blanqueadoras de Fair&Lovely y logra llamar finalmente su atención.
http://www.youtube.com/watch?v=Yxt7XndHfqE

"Me encanta explorar nuevos lugares soleados pero mi confianza se ve disminuida por mi piel oscura" se queja una mujer de resgos orientales en algún lugar de Europa. Es un comercial de Vaseline Healthy White hecho para las Filipinas.
http://www.youtube.com/watch?v=Rswz0sghYCw

Una mujer hindú tiene serios problemas para conseguir trabajo y atraer a los hombres exitosos hasta que logra blanquear su piel con crema Fair&Lovely
http://www.youtube.com/watch?v=dCsnS4aJ-cY&feature=related

Sobre el impacto de la campaña "Blanco es mejor" en Holanda ( Blank is Beter, ben je blank dan krijg betere banen)
http://www.youtube.com/watch?v=8fyo3ElLxHo

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(1)  http://www.tate.org.uk/about/pressoffice/pressreleases/2007/11986.htm

(2) Black faces often appeared only to emphasise their difference from white people.  the product is powerful enough to "clean" a black child. "The suggestion was that being black was unclean," says Sam Walker of the Black Cultural Archives. "It reinforced the idea that being black was negative, not least to children who may have seen this.".  
Black Representation in Advertising.
http://news.bbc.co.uk/1/shared/spl/hi/pop_ups/02/uk_black_representation_in_advertising/html/3.stm

(3) Telling India's Modern Women They Have Power, Even Over Their Skin Tone. The New York Times. May 30, 2007. http://www.nytimes.com/2007/05/30/business/media/30adco.html?_r=1&ref=business&oref=slogin


Artículos relacionados

Indian Women Criticize 'Fair and Lovely' Ideal Run  04/28/03
http://www.womensenews.org/article.cfm/dyn/aid/1308/context/archive

http://www.davidairey.com/the-hypocrisy-of-unilever-advertising/

Bibliografía

Anne McClintock. SOFT-SOAPING EMPIRE. Commodity racism and imperial advertising. THE VISUAL CULTURE READER. 2002. El epígrafe de éste libro es por cierto un slogan de Unilever que reza: "Soap is civilization". El libro se encuentra en Google Books.

Carlos Salazar


el papel aguanta todo/ miller lagos

La obra de Miller Lagos es impactante. Libros y libros apilados que luego de ser tallados terminan convertidos en lo que parecen ser unos troncos de algún árbol frutal. Sus hendiduras, sus manchas, sus colores matizados y su forma orgánica son impecables. Absurdamente ingenioso. Además de que conceptualmente tienen mucha fuerza. Hablo de la relación árbol papel y de todas las ideas plásticas y críticas que de ahí se desprenden. Diez sobre diez para LA OBRA. Mis favoritos. Los que estaban en el suelo y que parecían olvidados ahí luego de una impetuosa marea alta que jamás vimos.

Pero tres sobre diez para la EXPOSICIÓN, la cual no planteaba ningún tipo de recorrido y dejaba sueltos muchos elementos. Y aunque la tenue iluminación ayudaba, esta no fue suficiente para acoplar todos los elementos de forma tal que uno realmente sintiera que el papel aguanta todo. Se hubiera podido llamar mejor mi pericia de escultor contemporáneo me permite hacer maravillosos troncos en papel. Como un maestro del origami versión criolla y conceptual.

P.D. Los videos son pedagógicamente interesantes e introducen al espectador en diversas reflexiones más allá del objeto mismo. Son registros invaluables de nuestro arte.


alianza colombo francesa

La reflexión de Saúl Sánchez sobre el viaje, los lugares de pertenencia, la identidad, el contexto y los trayectos, sólo por citar algunos de los temas o conceptos que se tocan a través de esta obra, me parece más que interesante. Sin embargo, creo que su fuerte sigue y seguirá siendo la pintura. Lo digo ya que las fotografías expuestas en la Alianza colombo francesa de Chicó carecen de fuerza tanto como obras, como registros. No sé si es por lo obvio de sus montajes o por lo poco dinámico de los ángulos. Planos aburridos y poco dramáticos en los que este maravilloso objeto color magenta está Ahí, aunque en realidad no lo está. No lo demuestran las sombras en las superficies y las sobre expuestas luces en las flechas.

Y no sé quien hizo el plotter de corte con su nombre pero poco o nada sabía de diseño gráfico ya que al poner una S gigante debía omitir la s pequeña. No lo hizo. Pequeños detalles que me demuestran que a veces estos ciclos son más un proyecto obligatorio en los que los curadores y organizadores no se esmeran en la búsqueda de nuevos artistas sino que se conforman con traer los que ya saben que les ha ido bien. Como quien dice: “más vale bueno conocido que malo por conocer”. Hay que cambiar eso.

Lolita Franco


el blog como espacio crítico

Desde finales de la década pasada han venido tomando forma en Internet varios espacios editoriales de carácter independiente. Como lo anotaba en Las esferas de lo público, la mayor parte opera como magazines con un editor y un grupo de colaboradores -en el caso de latinoamérica están, entre otros, Ramona, Magazine in situ, Rizoma, Canal Contemporáneo, Arte y crítica.

Estos proyectos publican sus contenidos periódicamente y, otros, como es el caso de Arte-nuevo, siguen las dinámicas propias del blog, donde uno o varios autores publican sus textos en periodos de tiempo breves y flexibles.

Se trata de espacios que son visitados directamente por los lectores y no operan con la plataforma del foro electrónico -lista de correos- a modo de herramienta de distribución, como es el caso de nettime, empyre y [esferapública]. En todos ellos la discusión viene dada a partir de los textos que publican sus respectivos colaboradores.

Arte-nuevo se abrió en febrero de 2006 con el fin de propiciar un espacio de crítica e interlocución que diera cuenta de prácticas del arte contemporáneo en el Perú y la primera intervención corrió a cargo de su editor, Miguel López:

Primer post de un espacio que espero pueda servir como soporte alternativo para comentarios sobre artes visuales peruanas. Tanto textos, documentos, entrevistas, e incluso colaboraciones, serán el posible marco para discutir prácticas contemporáneas las cuales parecen aún no tener cabida suficiente en nuestro discurrir diario.

El título escogido de manera rápida y espontánea me remite primero que nada al extinto grupo de vanguardia por aquellos inhóspitos años Sesenta -tan olvidados- del arte peruano. Pero así también señala mi inquietud actual por ver y abordar las propuestas más recientes y generacionalmente renovadas que la escena en Lima pueda presentar.

Desde entonces Arte-nuevo ha venido dando cuenta de lo que sucede en la escena artística peruana, complementado en algunas ocasiones con textos de otros espacios -entre ellos, [esferapública]- e informaciones de muestras y seminarios en otros países.

En un comienzo, el blog fue definiendóse a partir de los temas propuestos en los textos críticos de su editor que, en algunas ocasiones, eran comentados por artistas y otros miembros del medio artístico local -de forma similar a como operaba Columna de arena de Jose Roca. Entre los artistas que comentaban los textos estaban Raimond Chaves, Emilio Tarazona, Sharon Lerner y Eliana Otta, quienes con el paso del tiempo se volvieron participantes habituales, por ello Miguel López los invito a formar parte de Arte-nuevo como colaboradores.

Además de las reflexiones de sus colaboradores y los comentarios que suscitan, Arte nuevo ha asumido un papel activo en distintas situaciones -circularon por [esferapública]- como la censura de la exposición del artista Piero Quijano, la cual fue posteriormente re-inagurada en el espacio La Culpable. Desde hace más de un mes se han publicado varias participaciones relacionadas con los intentos de clausura del recién inaugurado Museo de Arte Contemporáneo (MAC), cuya sede se encuentra en el municipio de Barrancos, cerca de Lima.

Como aporte de esta discusión, Miguel López publicó hace el pasado 13 de marzo un texto (anexo a continuación), donde hace un balance sobre Arte-nuevo, seguido de algunos comentarios.

El debate sigue abierto, por lo tanto, si se producen nuevas participaciones (de miembros de Arte nuevo o [esferapública]) las estaremos publicando conjuntamente en ambos espacios.

Jaime Iregui

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A propósito de Arte Nuevo: 9 notas personales en torno, a través y en relación al blog como espacio crítico

1. A casi dos años de abierto el blog Arte Nuevo quisiera pensar que su aparición, y la posterior apertura de espacios otros de discusión y diálogo virtual en Lima, ha sido el temprano síntoma de un aparato crítico local asfixiado. Ser un síntoma no implica ser un detonante o generador, y menos aún la posibilidad de su recuperación, sino alude de modo indirecto al momento preciso donde parecían operar un conjunto tácito de necesidades discursivas otras que no atravesaban necesariamente por los canales y soportes habituados de escritura -ya sea en prensa o en las casi inexistentes revistas culturales locales-.

2. La posibilidad de abrir un blog implicaba así la urgencia de pensar una forma de acompañamiento del arte reciente a través de una dinámica continua de observación y comentario. No se trataba de formatos precisos ni reglas preestablecidas; había allí, en cambio, la intención personal y deliberada de ser cómplice de una manera deshabituada y contemporánea de discutir y crear. Me interesaba abrirlo a comentarios externos, recoger opiniones de otros, y poner en circulación ideas relevantes del ámbito internacional pero sobre todo latinoamericano, agregando interrogantes a una escena que, consideraba yo, se encontraba carente de estímulos críticos.

3. El crítico colombiano William López -hasta hace poco director del Museo de Arte de la Universidad Nacional de Bogotá- vino a Lima en noviembre de 2004 y en una conferencia hizo una reflexión muy interesante sobre el papel de la crítica virtual en aquel momento en Colombia. Para López la aparición de plataformas como Columna de Arena -del curador José Roca, y de la cual era yo frecuente lector-, y de Esfera Pública, había replanteado el lugar y el perfil del sujeto crítico: no sólo se aludía al repliegue de los espacios tradicionales por donde había circulado la ‘crítica de arte’ sino la obligatoriedad de ir construyendo un conjunto de lectores a partir de opiniones periódicas:

“Internet plantea una visión diferente de parte de quien escribe la crítica porque ocurre entonces que ya no estás escribiendo para una masa amorfa de gente que potencialmente te lea, sino de gente a la cual le has ido construyendo lentamente como tus interlocutores. Así vas construyendo una legitimidad, unos referentes y, por supuesto, te toca ganarte a los lectores. Ese punto me parecía importante tanto en el ámbito de la curaduría como en el ámbito de la crítica de arte, y así como se construye la imagen del artista se construye también la imagen del curador y la del crítico de arte”. (William López) [1]

4. La imagen del crítico de arte se volvía entonces en eso mismo, una imagen. El énfasis en su construcción implicaba para mí pensar en el sistema del arte como un conjunto de maniobras operativas: un aparato de relaciones y vínculos pocas veces advertido. De este modo, ante la construcción espectacular de las artes visuales que los medios de comunicación limeños habían empezado a construir desde fines de los 90s -en la explosión local del liberalismo de una dictadura perfectamente maquillada para su consumo en televisión y prensa-, parecía interesante oponer la sencillez de la opinión individual.

5. En ese mismo sentido abrir un blog era apuntar a que era posible consolidar una voz crítica a través de medios legítimos de discusión, intentando reactivar la figura del crítico ya no como un rector que aprueba o desaprueba la producción desde la distancia ‘autorizada’ de un medio de prensa, sino como un sujeto involucrado directamente con la escena. De este modo lo importante para discutir aquí no eran necesariamente las ‘obras’ sino situaciones y acontecimientos que parecen dibujar las proyecciones y debilidades de un medio local, e incluso generar nuevos posibles. Esa opción de construir al crítico desde el espacio virtual permitía además captar -y de hecho lo ha logrado- nuevas personas interesadas en desarrollar y acompañar discursos heterogéneos de la producción reciente.

6. Comenzar con Arte Nuevo en aquel verano de 2006 pasó también por el hecho de que yo me empecé a convertir en lector asiduo de blogs diversos. La presencia creciente de un público para esos debates y su ampliación en relación al tema cultural -en pocos meses hubo una explosión de blogs dedicados a la literatura peruana, por ejemplo- insertaron algunas inquietudes personales sobre la ausencia absoluta de espacios de discusión físicos y virtuales referidos a las artes visuales en Lima. Acaso tal vez porque la posibilidad misma del debate a través palabras es constantemente horadada dentro de nuestras Escuelas de Arte, cuya desidia mental y carencia casi absoluta de pensamiento suele relegar al último escaño la necesidad de articular un discurso crítico y saber sostenerlo con ideas.

7. ¿Qué parece realmente necesario para concebir al espacio del blog como una auténtica plataforma de discusión? ¿Bajo qué condiciones pueden ser efectivas sus vías de interlocución?

Conversando con el artista Raimond Chaves -quien también administra Arte Nuevo- caigo en cuenta que lo que no ha funcionado hasta hoy con el blog es justamente su posibilidad de propiciar un debate sostenido con la escena. Así, y pese a haberse convertido en un espacio virtual con cientos de visitas diarias, éste no ha logrado suscitar el forcejeo crítico capaz de desestabilizar la pasividad de sus lectores. Acaso una incapacidad particular y mutua para la confrontación, o tal vez para concebir el espacio del arte como un terreno de ideas en disputa, lo cual revela mucho del campo artístico limeño pero así también de las limitaciones (y potencialidades) del propio formato en un contexto tan singularmente eriazo como el nuestro.

8. Preguntarnos por el blog en relación a la crítica de arte debería, ante todo, intentar examinar el lugar de la propia crítica en cada especificidad cultural y geográfica. Para el caso peruano es significativo observar como la creciente reducción de espacios físicos de escritura sobre artes visuales en revistas o en prensa ha redundado en la paulatina desaparición de un sujeto capaz de especular y problematizar de forma continua sobre/con nuestra escena: acompañando, discutiendo y confrontándola.

Pero que nuestro medio artístico no demande y lamente esa carencia es también síntoma de la comodidad de un sistema que ha logrado desplazar hacia afuera todo aquello que le resulte molesto. En ese contexto la ‘crítica de arte’ ha devenido, para muchos, en el ámbito por excelencia para la obtención de réditos simbólicos que el artista posteriormente traduce en los términos del mercado del arte. Situación donde la actual figura crítica aparece más como un vehículo mediático que como un sujeto que plantea preguntas y problemas constantes.

¿Cómo devolverle, entonces, conflicto a un espacio y tiempo que parece ya habituado a la complacencia? ¿De qué maneras propiciar el desacuerdo y, por sobre todo, recolocar al disentimiento como una de las exigencias ineludibles de toda práctica visual contemporánea? Y en esas mismas coordenadas: ¿cómo reinscribir al blog como un espacio de incomodidad, de fractura, de agitación y de descentramiento de lo predecible?

9. Finalmente, cabe afirmar que el trabajo de construcción del blog no es nada unilateral, aunque así lo parezca. ¿Qué espacio de discusión necesitamos? ¿Qué espacio de discusión queremos?

Miguel López

[1] Miguel López y Miguel Zegarra. “(des)articulando el sentido: mesa redonda sobre crítica y curaduría”. Prótesis 3. Lima, diciembre 2005. Publicado por Miguel López

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para leer el debate, pulse aquí


Una excusa para no decir nada

El Salón Universitario ASAB* es un espacio de exposición y proyección de prácticas artísticas de estudiantes de arte de diferentes centros universitarios en Bogotá. Las palabras “exposición” y “proyección” suenan siempre con mayúsculas para un artista, pero al parecer en el contexto académico y asociadas con la palabra universitario, se tornan minúsculas, perdiendo importancia y condicionando la producción o el tipo de obras que ahí se muestran.

Antes de continuar quisiera hacer una advertencia: el problema de los textos de catálogo de exposiciones por convocatoria —como éste— es que no se concentran en revisar cada una de las obras de manera individual, sino que por el contrario, se encargan de analizar lo que sucedió en la exposición como un todo, a manera de diagnóstico. Este gesto con frecuencia arrastra el texto a los peligros de la generalización, borrando diferencias y haciendo que paguen justos por pecadores. Sin embargo, en defensa de la generalización, habría que decir que es necesaria hasta cierto punto: un diagnóstico surge de la identificación de varios síntomas, síntomas que le dan nombre a la enfermedad; y reconocer la enfermedad puede ser el principio para encontrar la cura.

Y habiéndome excusado, prosigo.

La condición de estudiante de arte es bastante paradójica. Tal vez aún permanece la duda sobre la posibilidad de aprender y/o enseñar arte. Por un lado, para el estudiante maduro el profesor más que un guía parece un estorbo, un castrador; pero por otro, la condición de estudiante es la excusa perfecta para todo lo que es resuelto con inmadurez. La noción de pertenecer a la academia —ese mundillo de conceptos imprácticos—, de ser estudiante y no profesional, posterga la toma de decisiones reales respecto a la propia producción artística. Con “reales” me refiero a que pareciera (y repito: a riesgo de generalizar) que el estudiante de arte o no sabe, o no puede, o no quiere hacer obras de arte sino tareas. Y es aquí dónde me pregunto si acaso será el título de Salón Universitario el que condiciona la producción o distrae las intenciones de los noveles artistas. Sí: artistas, pues aunque sean estudiantes, no se puede hablar de obras de arte estudiantiles, esa categoría no existe. Existen obras de arte y existen artistas, que el artista aún sea estudiante es una característica del artista y no de la obra, por tanto no debería ser relevante para su crítica, mucho menos cuando se pone en entredicho la necesidad de estudiar para hacer arte.

El VI Salón Universitario ASAB expone simplemente —por defecto— la imposibilidad de los estudiantes de usar, habitar y convertir en experiencia ese salón. Tal vez se trate de un salón que está condicionado por un término, un término que denomina la postergación de la experiencia. Habría que preguntarse entonces, ¿hasta cuándo se posterga?, ¿hasta que se deje de ser estudiante?, ¿hasta que los artistas se gradúen?, ¿hasta que empiecen a exponer en otros espacios más reales? Pero ¿cómo invitarlos a otros espacios si nadie conoce las obras “reales” de los estudiantes?

Yo pensaría que el espacio de un salón universitario debería servir para liberar un comportamiento de su inscripción genética, es decir que debería servir para mostrar lo que no es un ejercicio de clase. Una exposición es un espacio de emancipación para poner ideas en juego, evitando reproducir las mismas actividades de las que uno se quiere liberar, las tareas. Hay que vaciar las intenciones de un uso y un fin, hay que abrirlas y disponerlas a nuevos usos. La noción de uso es tal vez la característica más famosa del arte, pues de todos es sabido que las obras de arte no sirven para nada. ¿Por qué pensar que una tarea sirve como obra para una exposición, si sólo hasta que uno produce sin un uso determinado es que aparece la obra en su total autonomía?

Nunca se está más libre que cuando se es estudiante, y sin embargo, en los espacios universitarios de exposición los artistas caen en la realización de maquetas y réplicas de sus propias ideas. Yo me pregunto: ¿por qué esa separación entre la universidad y la vida, como si por fuera de la academia hubiera un mundo más real esperándonos? En su ensayo Elogio a la Profanación, Giorgio Agamben sugiere que la tarea política de la generación que viene es, o debería ser, la profanación de lo improfanable. Y para esto es preciso recordar que profanar no significa simplemente abolir y eliminar las separaciones entre la esfera de lo sagrado y la esfera de lo natural, sino aprender a darles un nuevo uso y a jugar con ellas. Se trata de “distraer una intención,” volver la experiencia de exponer un medio, el medio a través del cual uno muestra lo que de verdad hace, sin excusas, sin postergaciones.

Así como un juguete se puede volver inquietante y perturbador cuando el juego termina, una tarea en el contexto de una exposición se vuelve infame. Algunos de los trabajos expuestos en el VI Salón Universitario ponen en juego ideas interesantes, pero no las llevan a sus últimas consecuencias. Son primeros intentos, tímidos, en los que la pintura o el dibujo no se repite hasta lograr un buen resultado, haciendo evidente que el joven artista no tuvo mucho de dónde escoger. Lo que había en la sala de la ASAB no son obras, son la promesa de que se podría hacer algo mejor de contar con más tiempo: bocetos inacabados en los que la fecha de entrega pesa más que el mismo título, ejercicios en los que prima el tedio de las tareas sobre la emoción de una buena idea, maquetas donde el formato está a escala —determinada más por las dimensiones del transporte público que por las necesidades específicas de cada obra—.

En una exposición el espectador ya no es el profesor para el cual se hizo la tarea. Aquello que en el contexto del taller funciona como estímulo, deja de funcionar en el Salón Universitario para el público. Esa clara transacción de la clase (obra a cambio de nota) deja de servir en el contexto de una exposición. Las ideas, las obras, deben estar frente a la soledad del espectador, revelando esa otra soledad, la del artista. Aquí, en cambio, las obras se resguardan tras la dinámica pedagógica dentro de la que surgieron. Exhibidas, estas obras no dicen nada. Los ejercicios de los estudiantes se muestran como lugar inexpresado de la expresión, y es la exposición de esta mudez lo que me resultó atractivo. Así como el rostro de una mujer que se siente mirada se vuelve inexpresivo, el rostro impasible de las tareas de los estudiantes bloquean la relación entre la vivencia y la esfera expresiva, haciendo evidente que estos trabajos ya no expresan nada. ¿Acaso por temor a las opiniones del público?, ¿temor a quedar en evidencia?, pero si el artista siempre subestima al público, ¿entonces por qué preocuparse por complacerlo?

Puede ser que a través de los Salones Universitarios o las muestras estudiantiles ya no sea posible expresar nada, pero hay que aprender a profanarlos, hay que distraer su intención para poder comunicar la de uno, la propia, no la maqueta, ni su réplica, sino la obra. Que no sean los medios expositivos, o los rótulos los que condicionen o intimiden on su obsoleta grandilocuencia. Tal vez haya que secuestrar los medios para decir lo que uno quiere decir, de pronto ni siquiera es necesario secuestrarlos. Los medios están dispuestos a mostrar lo que uno quiere mostrar, lo que uno genuinamente produce, sobre todo si el terreno en cuestión es la segura y protectora academia. Tan sólo hay que entrar en el difícil juego de la honestidad, y eso que la honestidad es sobre todo una cualidad sobrevalorada.

Mariangela Méndez
Jurado de selección y premiación del VI Salón Universitario ASAB.**
Profesora Asistente, Departamento de Arte, Facultad de Artes y Humanidades, Universidad de los Andes.

* A lo largo del texto hablo del Salón ASAB, y con esto no me refiero exclusivamente a las obras que literalmente estuvieron en exposición, sino a todo el conjunto de ausencias que por defecto también lo conforman; la ausencia en el número de inscritos, las ausencias en los trabajos que no fueron seleccionados y claro, las ausencias de los trabajos que en efecto estuvieron expuestos. Pero como siempre son esos valientes que se aventuran y participan, los que terminan sacrificados, que sirva también este texto para verlos como mártires o acaso como héroes.

** La selección y premiación de obras para el VI Salón Universitario ASAB, estuvo a cargo de los Jurados Mario Opazo, Guillermo Santos y Mariangela Méndez. Este texto expresa mis opiniones solamente y aunque el tono no parece el apropiado para un catálogo de exposición, considero que en este contexto académico, el llamado de atención puede tomar visos pedagógicos. Es más, aprovecho para hacer extensivo este llamado a todos los estudiantes de los programas de arte, cuya experiencia se ve postergada en espera de algo mejor.

texto publicado originalmente en González (Gonzo)
Publicación semanal que circula en el Departamento de Arte de la Universidad de los Andes.

puede descargar González en este enlace >
http://esferapublica.org/gonzalez80.pdf


de regreso a la bienal del whitney (the camera is off)

James Kalm regresa al Whitney en un intento por llevar al público de Internet una versión “no oficial” de la “más prestigiosa exposición de arte contemporáneo de Nueva York”. Después de ser vetado y expulsado del museo, regresa para este recorrido en cuatro partes. (luego diseñar una estrategia para evadir el control del museo)

segunda parte

tercera parte

cuarta parte

james kalm report


desde la Tadeo

En julio cumpliré dos años de ser profesora en la Universidad Jorge Tadeo Lozano, en los cuales he dictado diferentes materias pero principalmente Arte-Ciudad.

Al principio fue difícil adaptarme a la Universidad y a los estudiantes -con cambio de ciudad incluido- sobre todo con el primer curso de Identidad-Identificación, pues mi formación en la Universidad Nacional en Medellín, exigía a los estudiantes desde el primer semestre el compromiso con investigaciones y trabajos personales, y a los estudiantes de los últimos semestres de la Tadeo esto les parecía muy extraño, y mucho mas que uno les pidiera investigaciones contextuales con base en las cuales propondrían proyectos. La respuesta de algunos fue solicitarme que les pusiera ejercicios como los otros profesores, o sea definidos de principio a fin donde ellos tal vez podrían tener libertad en algunos aspectos de la forma. Por el contrario, muchos de los enunciados que propuse y propongo, incluso pueden empezar con la elección de un lugar donde cada quien hace una investigación y define según eso su intervención, por supuesto con asesorías, bitácoras y sustentaciones en el proceso. Esto hace ya casi dos años, les parecía muy extraño, como sin pies ni cabeza, incluso creo recordar que quien lideró la solicitud para volver al modelo conocido era la representante estudiantil de esa época, pero yo continué con la nueva metodología de trabajo.

Después conocí ejercicios realizados con otros profesores, donde el docente por ejemplo les enseñaba el trabajo de Cildo Meirelles y basado en ello, los ponía – a todos- a hacer inserciones en supermercados, y después esos trabajos eran seleccionados para los Salones de Arte Joven de Bogotá, y entonces uno les preguntaba si en la ficha técnica para la exposición aparecía que el enunciado especifico del ejercicio estaba definido por el profesor tal. pero no había una respuesta clara al respecto, y los estudiantes lo que decían era que uno ponía muchas cáscaras en la critica de los trabajos.etc, etc. Incluso en ese mismo semestre, en un ejercicio que puse sobre el barrio de cada uno donde por supuesto la investigación del lugar, su historia y sus significados sociales eran los que definían los conceptos y los lenguajes plásticos a trabajar, y cada estudiante se enfrentaba con un análisis y una sustentación del por qué de la intervención, un estudiante planteó un concurso de perros. por supuesto le solicité que me lo argumentara desde lo artístico, y lo que él tuvo que hacer fue cambiar su trabajo.

En semestres posteriores, contrario a lo que se esta diciendo desde hace meses en Esfera Publica, he tenido estudiantes mas comprometidos con sus trabajos y no simplemente con cumplirle un ejercicio a un profesor, incluso el semestre pasado fui tutora de la tesis de Carolina Muñoz -tesis calificada por Guillermo Vanegas, Paulo Licona y Jimena Andrade como meritoria.

Entonces, uno se pregunta por qué tanto protagonismo con lo sucedido con Natalia Ávila (se llama así??? yo ni siquiera la conozco) y por qué los cambios positivos y los buenos estudiantes de la Tadeo son opacados por la tesis de Ávila (¿??) de la cual ni entre profesores ni estudiantes he escuchado hasta ahora ningún buen comentario?

El proceso que he conocido de la Tadeo ha traído cambios donde por ejemplo han salido profesores que los mismos estudiantes me han dicho que citaban a entregas de trabajos a las cuales después no se aparecían etc, etc,. También a cambiado ese discurso de algunos docentes que al mostrar sus trabajos y antes de sustentar el proceso decían “pero esto no es arte” en un acto de “humildad” donde al parecer era vergonzoso querer ser artista, y donde por supuesto cualquier cosa podía ser legitimada porque ante la critica simplemente cabría decir “es que yo no quiero ser artista” frase que en ese primer semestre que trabajé en la Tadeo escuché como réplica en algunos estudiantes cuando se les exigía un nivel en su trabajo.

Pero lo dicho no contradice la apertura hacia los cuestionamientos, en tanto es fundamental que los estudiantes critiquen, exijan, y se genere una dialéctica académica que es índice de seres pensantes y reflexivos. Aunque, mas allá de siempre ver el error en el otro, yo personalmente en mi trabajo en distintos ámbitos he tratado de asumir que lo mas importante es exigirse a si mismo y cuando esto se hace se puede exigir a los demás. Entonces, las críticas son valiosas pero con argumentos sólidos y demostraciones y no desde emocionalidades, simpatías o antipatías personales.

Por ello, desde la experiencia que he tenido incluso en diferentes universidades, puedo decir que con el paso del tiempo, cada vez me gustan mas los estudiantes que tengo en la Tadeo, cada vez en términos generales por supuesto con algunas excepciones, son mas respetuosos con sus trabajos y con las exigencias académicas, y en realidad no me he dado cuenta si están mejor o peor vestidos, aunque incluso a mi me gustaría estar mejor vestida, pues el cuerpo y sus atuendos también tienen una dimensión plástica, artística, y demeritarlo sería caer en dimensiones metafísicas. Pero, en realidad no sabría definir qué es estar mejor o peor desde la ropa, aunque para algunos esto parece muy claro. Y si, cada vez quiero mas a los estudiantes de la Tadeo, y de Camila Barreto me encantó su entusiasmo por el arte y por las clases, y por tratar de hacer todo con un alto nivel dando lo mejor de si.

Finalmente, frente a los debates sobre la carrera de Bellas Artes de la Tadeo, lo que me asombra es que conozco desde hace décadas problemáticas terribles en otras universidades del país -se podrían escribir tratados-, y por ejemplo el año pasado fui profesora de un postgrado en otra universidad en Bogotá, y desde el primer día los estudiantes no hicieron sino poner quejas de la mala administración, de los enredos de la directora, y después en carne propia viví lo que se me había dicho y por supuesto este semestre estoy a kilómetros de distancia de ese lugar, porque simplemente donde uno no se siente bien no debe estar. Pero, sobre lo sucedido en otras universidades de Bogotá y del país nadie escribe ni pone la cara, aunque frente a textos que criticaban hace mucho tiempo en Esfera Pública lo institucional, yo señalaba que las universidades también eran instituciones, pero la referencia a ellas era nula y mucho menos a sus funciones, pues parecían territorios autónomos, intocables y diferenciales, comparados con otras instituciones por ejemplo del Estado. Ahora, el silencio continúa, tal vez por la comodidad de ser espectadores en el debate sobre la Tadeo que parece un monólogo.

La carrera de Bellas Artes de la Tadeo como tantas otras tiene mucho trabajo por realizar y mejorar, pero de verdad siento que el esfuerzo poco a poco se ha hecho y se sigue haciendo. Entonces, sería importante ampliar el debate hacia otras dimensiones de la Esfera.

Por último, el chiste cotidiano de los estudiantes en las clases de Bellas Artes sobre cualquier asunto y este debate es: “Mañana eso va a salir en Esfera Pública…”

Gloria Posada

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