Del Antimuseo, los (des) encuentros y las organizaciones de artistas

En enero del año 2015, el Antimuseo inició la publicación de una serie de textos en torno la relación de espacios gestionados por artistas con instituciones del Estado, enfocando su reflexión sobre políticas y (des) políticas culturales en la escena artística. Posteriormente detonó con Brumaria un proceso de investigación, debate y propuesta sobre las políticas culturales para el arte contemporáneo donde artistas, colectivos y agentes independientes buscaron definir el marco de una gran reforma institucional. ¿Qué sucedió en el proceso y cual fue la respuesta institucional?, ¿en qué consistía la propuesta de crear un Fondo para las Artes?, ¿cuales fueron los puntos en común y cuales los desacuerdos? Tomás Ruiz Rivas, del Antimuseo, responde a estas preguntas en esta entrevista con esferapública. 

El Antimuseo es un proyecto de investigación sobre la institucionalidad del arte, tanto en el sentido del Arte como Institución, que incluye las ideologías, lenguajes y narrativas históricas, como referida a la estructura comercial, administrativa y académica que alimenta el amplio organigrama de quienes establecen valores, producen teoría, gestionan, educan, asesoran, etc.

En la primera etapa del Antimuseo (92/94), con el nombre de Ojo Atómico, desarrolló un programa de sitio específico en una antigua fábrica de Madrid. En la segunda (95/2000), sin sede propia, el programa de sitio específico se trasladó a distintos entornos: locales en desuso, viviendas, espacios públicos. En la tercera etapa (2003/07), con sede en la nave de Mantuano 25, Madrid, empezó a investigar sistemáticamente sobre modelos de participación y a contextualizar la obra de arte en tejidos sociales específicos.

En enero del año 2015, el Antimuseo inició la publicación de una serie de textos en torno la relación de espacios gestionados por artistas con instituciones del Estado, enfocando su reflexión sobre políticas y (des) políticas culturales en la escena artística de Madrid. (En esferapública publicamos varios de estos artículos dado el carácter transversal y sus coincidencias con situaciones en nuestro contexto).

Una vez había publicado cerca de veinte textos sobre la situación del arte en Madrid, que incluyó artículos, entrevistas y una valoración de los programas de los partidos de izquierda del 24M, el Antimuseo presentó, en el marco colaborativo de los encuentros de Brumaria en Medialab Prado, las primeras conclusiones de este proyecto.

El objetivo de la presentación consistió en detonar un proceso de investigación, debate y propuesta sobre las políticas culturales para el arte contemporáneo en y de Madrid, donde artistas, colectivos y agentes independientes no empresariales ni institucionales definamos el marco de una gran reforma institucional, reforma abiertamente escrutadora y no oficialista.

A continuación una entrevista de esferapública a Tomás Ruiz Rivas, fundador del Antimuseo, quien hace un recuento de este proceso, que incluyó una propuesta colectiva para la creación de un Fondo de las Artes y la creación de Plataforma, una organización asamblearia compuesta por más de cincuenta grupos, colectivos y cerca de 150 artistas que participan de forma individual, y cuyo objetivo principal ha sido trabajar por la creación de un Fondo para las Artes.

¿Qué ha sucedido con todo este proceso? ¿Han seguido trabajando en equipo para presionar la creación de programas o políticas que apoyen las iniciativas de artistas?

Tomás Ruiz Rivas, Antimuseo: El proceso que conduce a la formación de la Plataforma empieza en realidad mucho antes del Encuentro de Organizaciones de Artistas de septiembre de 2015. Yo volví de México en marzo de 2015, pero ya desde enero había empezado a escribir una serie de artículos sobre políticas culturales. Mi plan era publicar un artículo a la semana, hasta las elecciones locales de mayo de aquel año, para poner sobre la mesa diversas cuestiones sobre las que no se estaba hablando, y sobre las que previsiblemente no se iba a hablar durante la campaña electoral: ayudas a la creación, reforma institucional, inclusión social a través de la cultura, programas pedagógicos… Esfera Pública publicó en su momento alguno de estos textos.

No eran ensayos en el sentido estricto del término, aunque conozco muy bien los temas y en algunos casos entrevisté a especialistas. Lo que pretendía era despertar el interés de una comunidad artística que se había acostumbrado a convivir con las “despolíticas” culturales del Partido Popular.

En este proceso llega un momento en que el Antimuseo se alía con Brumaria para organizar el mencionado encuentro, que era más que nada una excusa para poner frente al público a los nuevos responsables de cultura en el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid. El encuentro fue muy agitado, por la diversidad de posturas que se hicieron visibles en el debate con el público. Además hubo una serie de desencuentros muy profundos entre Brumaria y el Antimuseo, en custiones metodológicas más que en los objetivos, que tuvieron como consecuencia una preparación deficiente del mismo. Por otra parte, los directivos invitados dijeron que sí a todo lo que se les planteó – estaban ante un auditorio lleno, más de 300 personas – pero luego no cumplieron nada.

Sin embargo de ese encuentro nació la Plataforma, que ha sido algo muy importante y muy “disruptor” en el arte de Madrid. Nos planteamos un objetivo muy limitado: las ayudas a la creación. Retomábamos una línea de acción que habíamos empezado en 2005 – cuando todavía nos llamábamos el Ojo Atómico –  junto con Liquidación Total, y que en su momento dio lugar a las Ayudas de Matadero, que beneficiaron a varios cientos de artistas y colectivos auto-organizados de Madrid durante los seis años que duraron. Había otros temas, algunos quizás con mayor calado, como la reforma institucional – Madrid no tiene un museo o un centro de arte contemporáneo enfocado a lo local, y eso afecta muy negativamente a la producción artística –. Pero no era realista abordar cuestiones tan complejas desde una plataforma asamblearia que buscaba además un amplio consenso.

La Plataforma creció deprisa. En pocos meses éramos 40 asociaciones y colectivos con proyectos auto-organizados (espacios alternativos, programas de residencias, publicaciones, festivales, etc.), con el respaldo de los más de mil socios que suman entre todas. También hay unas 150 personas que participan a título individual, aunque algunos son miembros de los mismos colectivos. Las asociaciones sectoriales pueden tener como mucho 300 o 400 socios, pero muchas son nacionales y su afiliación en Madrid difícilmente pasa de un centenar de personas. Es decir, la Plataforma es la representación más amplia del tejido creativo de las artes visuales de Madrid, y además está formada casi al 100%  por artistas, al contrario que otras que incluyen funcionarios, académicos, curadores, etc.

A lo largo de varias reuniones elaboramos el documento del Fondo para las Artes de Madrid, que toma como referencia distintos sistemas de apoyo a la creación de Europa, en especial el de Berlín, donde se destinan 23.000.000 de euros al año a convocatorias públicas, de los cuales más de 5.000.000 de euros son para artes visuales. En nuestra propuesta hay dos cuestiones clave: el sistema de apoyo en sí, sobre el que luego me extenderé, y la institución de un Fondo en el que participen las dos administraciones locales: Ayuntamiento y Comunidad.

Creo que es necesario explicar esto a los lectores de otros países: en España tenemos tres niveles de administración pública: el Estado, las comunidades autónomas, que son como estados federados, y los ayuntamientos. Las competencias en materia de políticas culturales locales corresponde a las comunidades autónomas, que recaudan y reciben recursos para este fin. En Madrid las dos administraciones locales se solapan. La mitad de la población de la Comunidad Autónoma reside en la capital, que a su vez genera la mayor parte del PIB y es sede del 99% de la actividad cultural. En consecuencia, Ayuntamiento y Comunidad tienen políticas coordinadas en casi todos los ámbitos, menos en cultura. El Fondo pretende acabar con esta situación absurda, que no tiene más objetivo que duplicar funciones para colocar a las respectivas redes clientelares. Hay que señalar que en ningún momento el debate está en si debe haber recursos públicos para la cultura, ni siquiera los más neoliberales discuten esto, sino en el modelo de gestión.

La Comunidad de Madrid rechazó enseguida la propuesta. Para el Partido Popular, que es quien la gobierna, la cultura tiene un valor representativo. Es decir, les interesa en la medida en que sirve para proyectar una imagen moderna del partido, que en el imaginario colectivo está enraizado en la España negra del Franquismo y carga una pesada herencia de persecución a artistas e intelectuales. El modelo que siguen se estableció en los años 50, cuando el Congress for Cultural Freedom – el brazo cultural de la CIA durante la Guerra Fría – introdujo en España el Expresionismo Abstracto. En aquel momento las políticas culturales de la dictadura, que estaban en manos de falangistas (los fascistas españoles) dieron un giro de 180º y se desprendieron de aquella extraña mezcla de elementos religiosos, folclóricos y moderno-fascistas, para sintonizar con las corrientes dominantes en el bloque occidental.

No pretendo desacreditar con esto a la generación de artistas que se benefició con aquel cambio, admiro a muchos de ellos, pero es interesante señalar que en ese momento se generó el pathos esquizofrénico que caracteriza al arte español.

La Comunidad de Madrid ha seguido este modelo sin grandes cambios. Se conceden apoyos discrecionales a agentes que tienen una proyección específica sobre el tejido creativo de Madrid y que pueden funcionar como líderes de opinión. En ningún caso hay convocatorias, ni se publican los criterios, presupuestos, objetivos… Ni siquiera los diputados de la oposición saben a quién se está beneficiando con dinero público, ni con cuánto. Puede decirse que es una operación secreta, y este secretismo permite marginar de manera discreta a los disidentes y tener bien sujetos a los fieles, que dependen de su “buen comportamiento” para renovar la ayuda. Para responder a las demandas de participación ciudadana que emanan del 15M se contrató a un asesor que proviene del tejido asociativo, Javier Martín-Jiménez, cuyo papel fundamental es ejercer un control de proximidad sobre la sociedad civil y dar una especie de barniz de democratización a la gestión cultural – esencialmente corrupta y perversa – de la Comunidad de Madrid. Vale la pena recordar que buena parte del organigrama del PP de Madrid está imputado por corrupción, incluido el último presidente de la Comunidad, que en el momento de escribir estas líneas duerme entre rejas.

Como anécdota, cuando se presentó el proyecto del Fondo nos explicaron que todo el mundo puede colaborar y llevar proyectos a la Comunidad, que sólo hay que “escribir un email a Javier”. Cuando les hicimos notar que de esta manera sólo quienes ya conocen a Javier pueden acceder a un diálogo con la institución, y que hacía falta un procedimiento administrativo que garantizase un acceso igualitario para todos los ciudadanos, insistieron en que no era necesario. Finalmente la Comunidad de Madrid no ha aceptado a la Plataforma como un interlocutor legitimado y no ha habido más contactos.

Con el Ayuntamiento el proceso ha sido mucho más complejo. En el Encuentro de 2015 Jesús Carrillo, entonces recién nombrado Director General de Actividades Cuturales, nos urgió a redactar nuestras demandas y reunirnos con él. Pero cuando tuvimos un borrador del texto, la comunicación se cortó para siempre. Ni recurriendo a los denuncias públicas en su perfil de Facebook conseguí que volviese a responder un email, y mucho menos concertar una reunión.

Había un problema de fondo: el nuevo equipo municipal quería abrir la gestión política a la participación ciudadana, pero nosotros éramos the wrong participation. Los nuevos responsables de cultura habían predefinido quiénes iban a ser sus interlocutores, y, paradójicamente, los artistas visuales estábamos excluidos del diálogo. Detrás de esto hay un debate sobre la llamada cultura popular que quizás sea demasiado complejo para incluirlo en estas líneas. Podemos decir, de manera muy general, que los grupos que forman Ahora Madrid, en especial los que provienen de Patio Maravillas y de Ganemos, habían recuperado la noción decimonónica de pueblo como sujeto central en su discurso, y habían construído en torno a él una idea confusa de cultura popular que no se opone a la industria cultural – televisión, videojuegos, música ligera, prensa rosa y amarilla… – como era habitual en las ideologías de izquierda, sino a la alta cultura (artes visuales, literatura, teatro, cine de autor, música experimental…), con la idea de que son expresiones elitistas que afianzan la hegemonía burguesa.

Los dos términos de la expresión (cultura y pueblo) son indefinibles, lo cual les daba total libertad para incluir o excluir de manera arbitraria. Por otra parte, esta cultura popular está concebida como una actividad de ocio, más relacionada con las fiestas populares (menos los toros, claro) que con una actividad “profesional”. Pongo profesional entre comillas, porque todos sabemos que ningún creador que trabaje en ámbitos experimentales se gana la vida con su obra. Un reciente estudio afirma que el 85% de los artistas visuales españoles no alcanzamos el salario mínimo interprofesional – menos de 700€/mes – ni considerando todas nuestras fuentes de ingresos en conjunto (enseñanza, free lances de diseño, asistencia en montajes, hostelería, etc.). Los adalides de la cultura popular, no hace falta decirlo, son doctores en filosofía, antropología, historia del arte…, con sus sueldos asegurados en universidades públicas y hablan del pueblo en tercera persona.

Entonces, en un contexto de tensión creciente entre una plataforma que representa muy ampliamente el tejido asociativo y auto-organizado de Madrid y el nuevo Ayuntamiento, éste convoca unos Laboratorios para discutir públicamente las directrices de las políticas culturales. Había pasado ya un año desde que ganaron las elecciones. Estos Laboratorios empezaron con una serie de ponencias de gestores de fuera de Madrid (¿Por qué? ¿No había nadie en Madrid que pudiese exponer mejor un diagnóstico de los problemas locales?), pero lo más importante es que no se permitía la participación de la Plataforma como tal. Debíamos apuntarnos a título individual, en un sistema horizontalizado donde las articulaciones ya existentes en la sociedad eran simplemente anuladas. La izquierda recurría a las tácticas de la patronal, cuando rechazan el diálogo con los sindicatos y los convenios colectivos y exigen que cada trabajador negocie por separado. Para rematar la jugada, no se invitaba a actores con una trayectoria ya reconocida o con una representatividad en el tejido creativo, sino que la participación estaba abierta a cualquier ciudadano. Los organizadores podían rellenar las 40 plazas disponibles con fieles, y ganar todas las votaciones, por así decir. En este punto se produjo una ruptura (http://antimuseo.blogspot.com.es/2016/05/politicas-culturales-la-participacion.html). Para terminar, se encomendó la organización de estos Laboratorios a Hablar en Arte, la asociación que hasta poco antes presidía el asesor de cultura de la Comunidad de Madrid, Javier Martín-Jiménez, lo cual hacía aún más confusa toda la estrategia que estaba siguiendo el equipo de cultura del Ayuntamiento.

Sólo la destitución de Jesús Carrillo y su reemplazo por Getsemaní de San Marcos pudo desbloquear la situación. La nueva directora general, proveniente de la escena de teatro independiente, puso como primer objetivo las ayudas a la creación que nosotros estábamos demandando e inició un amplio diálogo con los distintos sectores del tejido creativo de Madrid. En este sentido, y aunque la Plataforma ha sido un elemento clave en todo este proceso, que culminará dentro de una par de meses con la primera convocatoria de ayudas, creo que hemos tenido mucha suerte.

Las asociaciones sectoriales más importantes, como AVAM, MAV o el IAC, no han respaldado en ningún momento la propuesta del Fondo ni de Ayudas a la Creación, ni han querido explicar esta postura, aunque AVAM acaba de cambiar de Junta Directiva y es de esperar que ahora dé su apoyo.

La Plataforma es una entidad muy difusa, está formada por personas que quizás no comparten posturas sobre el arte y la política, y el único foco es el Fondo para las Artes, con todos los pasos previos necesarios, como pueden ser las ayudas del Ayuntamiento. Esto hace que sea muy inclusiva, pero también muy poco comprometida. Una vez que se hayan convocado las ayudas, los que estamos más involucrados esperamos que haya una reactivación. La competencia en cultura, como he señalado antes, corresponde a la Comunidad de Madrid, y hace poco el gobierno de España ha recibido una llamada de atención de la Unión Europea por la escasa participación de la sociedad civil en la cultura y las políticas culturales. La estabilidad y la amplitud de un sistema de apoyo a la creación como el que estamos proponiendo depende por una parte del respaldo que tenga en la sociedad, que como hemos visto no es generalizado, y por otra parte de que tenga un carácter no partidista, de que haya un acuerdo entre la izquierda y la derecha sobre la imporancia del mismo. Estamos muy lejos de esto, la verdad, y tengo mis dudas respecto a la capacidad del tejido creativo para ejercer la presión necesaria.

Por último, voy a explicar brevemente los dos argumentos a favor de las ayudas para artistas. El primero, obvio, es facilitar la supervivencia de los artistas y la producción de obra, desde el punto de vista de que la cultura es, además de un mercado, una esfera de producción de conocimiento, y que en esta medida contribuye al bien común y al desarrollo de la sociedad. Este punto es discutido por una sección de Ahora Madrid, qie considera que la cultura progesional es sólo un mercado, y que las instituciones deben atender sólo a la cultura como actividad de ocio que desarrolla toda la sociedad. Lo cierto es que en todos los países de nuestro entorno los creadores reciben ayudas públicas, dado que esa creación experimental es precisamente la que no tiene cabida en el mercado, y al mismo tiempo es la más importante en esos términos de producción de conocimiento.

El segundo punto no es menos importante: la democratización de la gestión de la cultura. Los modelos de auto-organización de artistas tienen sus raíces en el principio de la Modernidad. Pero es a partir de los 70 cuando se plantean como una forma de contrarrestar la creciente institucionalización del arte. En las sociedades avanzadas existe un tejido asociativo muy amplio y dinámico, que gestiona la cultura con más eficacia y libertad que las instituciones públicas. En Madrid, en España en general, hay un profundo atraso en esta democratización, que se consigue sobre todo a través de convocatorias públicas. Los resultados están a la vista: por un lado una actividad casi subterránea, que en Madrid no ha dejado de crecer desde 1990, y por otro lado programas institucionales sin contenido y sin más expectativas que representar la cultura ante un público pasivo.

En conclusión, la institución de un Sistema de Apoyo a la Creación tiene una dimensión política que va mucho más allá de los aspectos económicos relacionados con la producción de obra y la supervivencia de los artistas. Además, bajo el sistema actual los artistas sufren una dependencia absoluta de los cuadros técnicos de las instituciones, que son quienes deciden quien puede acceder a los recursos públicos por vía de exposiciones, residencias, etc. Pero estos cuadros técnicos tienen completamente interiorizada la naturaleza disciplinaria de las instituciones donde trabajan. En España para colmo la movilidad en estos cargos es muy pequeña, hay personas que llevan 20 años en el mismo puesto. Todo esto produce vicios, por muy buenas que sean las intenciones de los mencionados cuadros profesionales.

El debate debería estar hoy en día en una crítica del nuevo institucionalismo, un proceso de renovación que ha llegado a nuestros museos sólo como un barniz de apertura, sin afectar a la verticalidad de su gestión. Es decir, el arte madrileño, y creo que el español en general, sigue atascado en cuestiones propias de los años 70 ú 80, cuando se establecieron los sistemas de apoyo en otros países de Europa, y mientras la necesidades tanto de la creación como del consumo cultural avanzan al ritmo de nuestro entorno, las condiciones materiales y el tejido institucional no han dado un solo paso. El sistema colapsa por ello, porque de alguna manera es autosuficente: los mismos que lo construyen y mantienen son los encargados de evaluar sus resultados. Pero la sensación de fracaso ha permeado hace mucho todos los estratos del arte madrileño y se ha convertido en elemento indisociable de nuestras vidas.
:
:
Lecturas recomendadas

La Crisis del Arte de Participación

Por Tomas Ruiz-Rivas

La Crisis del Arte de ParticipaciónEl arte de participación, con todas sus extensiones hacia el espacio público, los sistemas auto-organizados o los enclaves emancipados, es cooptado en un doble sentido: Por parte del capital, volvemos aquí a Bourriaud y a artistas como Tiravanija, la socialidad se transforma en una mercancía. En este sentido el arte funciona como vanguardia, al prefigurar modos de hacer que luego se van a implantar en otros ámbitos de la vida. Antes hemos puesto Facebook como ejemplo de este nuevo territorio conquistado por la propiedad.

¿Por qué nadie se cuestiona la legitimidad del mercado y las ferias de arte?

Por Tomas Ruiz-Rivas

¿Por qué nadie se cuestiona la legitimidad del mercado y las ferias de arte?Después de la acostumbrada dosis de notas informativas, entrevistas, artículos promocionales y reportes de feria del llamado Mes del Arte, compartimos la segunda parte del texto de Tomás Ruiz-Rivas ¿Se puede hacer un teoría crítica del mercado? Una modesta proposición…* Hace unos meses, incitado por el comentario de un conocido curador en su Facebook, planteé una […]


¿Que nada pasa? No pasa nada, venga

Víctor Albarracín, director artístico de Lugar a Dudas, nos envía este texto a partir de la discusión en curso donde se hace un llamado a la crítica sobre lo que sucede en la escena del arte en Cali (“Hasta cuándo el simple hecho de hacer algo, de hacer cualquier cosa, se justifica en sí por acontecer. Y se escucha: por lo menos se está haciendo algo!”). Como parte de la discusión, se ha tocado el tema de la Escuela Incierta, propuesta en la que el equipo de Lugar a Dudas ha venido trabajando hace un tiempo y presentó al público recientemente. 

Sí, en Cali no pasa nada. Y todos nos quedamos tranquilos, nadie se alborota y no nos rascamos las vestiduras. La vida del boulevard, la noche del andén, la eventual algarabía del pequeño acontecimiento, son suficientes. ¿Por qué son suficientes? Porque entendemos quizás que en ningún lugar pasa nada ya. Ni en Nueva York ni en Kassel ni en Venecia pasan cosas que puedan llamarse “acontecimientos”. Vamos a Bogotá a ver a los amigos, a ver sus 35 exhibiciones de fin de semana, y es bien poco lo que pasa también. Vemos todo y hablamos con todos cuando vamos. Nos sentimos contentos por la densidad de cosas de dos o tres días y, sobre todo, por ver a quienes queremos y saber que están ahí, moviéndose, pensando, tratando. Mucha actividad y mucho cansancio. No es que esté mal, pero en Cali no gusta el afán. Seguidores de la doctrina de Edgard Wind, los caleños entienden que el exceso de acontecimiento artístico mata el arte. Hay que reposar, recoger fuerzas, masticar un poco las cosas, las calles, las imágenes, las noches, los romances, los guayabos, las conversaciones. Hay ciudades que mastican más rápido. Cali no, y está bien.

Nos gusta la pereza, el parche sin expectativas. Dickens habría escrito en Cali una novela llamada Great Unexpectations. Pero de pronto, tas tas tas, se arma.

No queremos pelear, queremos que se arme. Chévere el reclamo, pero mejor el agite, la palpitación que nos coge cuando las cosas llegan así de a poquitos y se aglutinan en un espacio donde la densidad de los días abre un agujero negro.

En lugar a dudas nos gusta así.

Venga le digo, en julio haremos una escuela que no es escuela. Un experimento pedagógico que es un parchadero, un proyecto enorme y lleno de patas, pero no enorme así como les gusta a muchos. Digo enorme porque pusimos todo ahí. Muchas preguntas, muchos indicios, muchas peleas, muchos amores y muchos amigos. Es enorme porque pusimos ahí visiones del porvenir. Un porvenir donde no nos importa lo que pasa o deja de pasar, sino un momento por el que hacemos pasar mientras pasamos, mientras la pasamos bien.

(escuela incierta) sesionará por primera vez del 24 de julio al 30 de agosto de este año. Viene un montón de gente, involucra el azare, el aleteo y el parche. Se trata este año de no hacer, de hacer pereza, de parchar juntos, de decirle no a los dispositivos de evaluación y de apaciguamiento desplegados a través del trabajo y de la productividad, se trata de decir des-pa-ci-to, de hacer menos, de tomársela suave y de resistir. De resistir sin drama, porque para dramas basta el de nuestros corazones rotos, el de la oficina, el del trancón, el del retraso, el del papeleo, el de la injusticia, el de la violencia, el de quienes realmente tienen dramas que ahogamos con nuestros dramas de clase media, y así no es la cosa.

A quienes les interese, la información más ñoña está en la página www.escuelaincierta.org. Métanse, antójense, miren quién viene y de qué va el asunto. Escríbannos, únanse, vengan. Cuesta, sí (perdón a los amigos de la destrucción radical del capitalismo vía “lo queremos todo gratis”) pero también hay becas, varias, diríamos bastantes y, sobre todo, hay oídos para escuchar y manos y voluntades para ver cómo hacemos para que puedan venir a involucrarse en esto.

Por aquí vamos pasando y haciendo pasar.

Saludos y cariños desde lugar a dudas

Víctor Albarracín Llanos

 

Debate en curso

Carta Abierta a la escena cultural de Cali

Por Matthias Dolder

Carta Abierta a la escena cultural de Cali

Mirando con distancia me sorprende cómo, en el contexto cultural de Cali, cualquier cosa puede pasar sin que se escuchen voces que cuestionen, confronten o reflexionen acerca de lo que se está proponiendo en términos de intercambios, programación, eventos en la ciudad. Hasta cuándo el simple hecho de hacer algo, de hacer cualquier cosa, se justifica en sí por acontecer. Y se escucha: por lo menos se está haciendo algo! Hay que valorar el hecho de proponer! En medio de la nada, algo esta pasando! etc. Son respuestas que parecen llenar el vacío que contiene una cantidad de estos acontecimientos “culturales” y la ausencia de una reflexión crítica que se formule a su alrededor.¿En donde están las voces nuevas?, ¿las propuestas alternativas?


Crítica sin Cortes: Mentiras y Verdades (del Mundo del Arte)

Con la visita a la exposición de Iván Navarro titulada “Mentiras y Verdades, Elkin Rubiano pone a prueba un formato de crítica de arte cercano al periodismo cultural. “Crítica sin cortes” es un formato de vídeo sin edición, sin cortes, con errores y sin posibilidad de corrección.

La exposición “Mentiras y Verdades” de Iván Navarro es una serie de dibujos basada en relatos de artistas, galeristas, estudiantes y otros actores del campo del arte local. Entre verdades, mentiras y rumores, la serie termina por configurar, mediante un lenguaje caricaturesco, el ambiente de nuestro campito artístico: Pueblo chico, infierno grande.

Crítica sin cortes | Elkin Rubiano

[wpanchor id=”#campo”]

Lectura recomendada

(proyecto para un texto sobre los Salones Nacionales de Artistas y la consolidación del campo del arte en Colombia)*

Como género dramático, la comedia se distingue por caracterizar personajes enfatizando sus vicios. Ante el espectáculo, reímos de la proyección de nuestra misma torpeza, nuestras aspiraciones y codicias, nuestras perversiones y aversiones, nuestras inseguridades. En la vecindad del Chavo del Ocho se reúnen muchos así: el ingenuo, el presumido, la traviesa, la histérica, la engreída, la arribista, la víctima, el altivo, el fanfarrón y el usurero. Las situaciones y conflictos que viven estos personajes suelen tener lugar en el mismo patio, donde los inquilinos y visitantes tropiezan, chismosean, alegan por el dominio de un espacio o el uso de un término, se enamoran y desenamoran. En la vecindad vive una pequeña comunidad de bajos recursos, que se rompen precarios ladrillos de poliestireno en la cabeza; se conocen entre todos, se cruzan constantemente, se tienen envidia, se tienen temor, se tienen rencor, se tienen celos, se tienen rabia, pero en momentos de festejo o en momentos de incertidumbre (cuando van a vender la vecindad), olvidan las diferencias y son amigos.

*Epílogo del texto Preguntas, preguntas, preguntas de Nicolás Gómez Echeverri. Texto completo aquí


Boicot en Documenta 14

En las últimas semanas publicamos en este portal varias entradas relacionadas con las críticas que ha recibido Documenta 14 una vez se abrió al público su primera fase en Atenas.

Siguen las noticias:

El día de ayer un colectivo realizó una acción en contra (¿o a favor?) de una obra que proponía el traslado a Kassel de una antigua roca emblemática del Agora en Samos conocida como “La Piedra de los Juramentos” y en la que se invitaba a colectivos griegos a interactuar con este proyecto. (Parece que lo logró, pero de una forma inesperada)

https://www.facebook.com/plugins/video.php?href=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2Flgbtqirefugeesingreece%2Fvideos%2F263576050783139%2F&show_text=0&width=560

El colectivo LGBTQI + Refugees publicó el siguiente comunicado:

Una red de refugiados LGBTQ con sede en Atenas tomó el domingo una escultura presentada en el festival Documenta 14 en un acto de desafío a la renombrada exposición europea de arte.

La obra de arte, comisionada por el artista español Roger Bernat, consistía en una réplica de la llamada “piedra de juramento” en la que el juicio de Sócrates tuvo lugar en Atenas en 399 aC. El monolito de dos metros fue paseado por la ciudad durante la última quincena, siendo “bendecida” por varios grupos antes de ser trasladada y enterrada en la Documenta de Kassel, Alemania. Entre los grupos invitados a colaborar en el funeral con la obra de arte se encuentra el “LGBTQI Refugee Solidarity Group”, una red de apoyo que defiende los derechos de los solicitantes de asilo LGBTQI en Grecia.

Sin embargo, en protesta a este festival de arte percibido como una explotación de refugiados, el grupo ha robado el trabajo durante un evento en la Universidad Politécnica de Atenas. Bajo el contra-título de “#rockumenta14“, los miembros lanzaron online un video declaración demandando que la piedra no será devuelta. El mensaje condena la “fetichización” de los refugiados y desacredita el malgasto de recursos en el evento artístico de alto perfil, mientras que los cientos de miles de refugiados languidecen invisiblemente en Grecia y en toda Europa.

“Ustedes vinieron a Grecia a visibilizar al arte, ofrecéis gratamente comprar la participación de los “otros” exotizados e invisibles. Su piedra se supone que nos dará una voz, para hablar de nuestras historias. ¡Pero las rocas no pueden hablar! ¡Nosotros tenemos voz! Así que hemos robado tu piedra y no la devolveremos. Y como los millones de otros que están buscando mejores vidas en Europa, su piedra ha desaparecido.”

El artista Roger Bernat (quien trabaja conjuntamente con Daniel Andujar) respondió lo siguiente :

“Queridos,
Les damos las gracias por la acciónde secuestrar la piedra. En realidad, sentíamos que estaba en el aire – es por eso que decidimos programar su acción para el final del calendario en Atenas – y evitar más interferencias. Nuestro miedo, al iniciar el proyecto, era no poder encontrar un colectivo con el suficiente entusiasmo para creer que la piedra tenía un valor simbólico específico: nunca lo creímos (por la misma razón tenemos dos copias más de la misma piedra, una Aquí en Atenas y una segunda lista para mostrarse en Kassel). ¿Cómo desea ser mencionado en el programa de Kassel? Nos gustaría ver lo más pronto posible la publicidad de su acción en las redes sociales, y las fotos de ella. Fue un poco políticamente incongruente quedarse con el dinero, pero entendemos que lo pueden necesitar para sus propósitos creativos y políticos. Hablando de política: hey chicos, si robar una piedra falsa porque crees que simboliza algo o tiene algún valor es la única acción política de la que eres capaz, tal vez deberían revisar su agenda política y sus parámetros artísticos! Gracias de todos modos: disfruten de la piedra, el dinero y el Rockumenta: es una contribución destacada a los objetivos generales de la D14. “

 

 

Entradas relacionadas

Para el Futuro Público

Para el Futuro PúblicoEn el marco de la Carta Abierta a Documenta 14, un colectivo autónomo compuesto por artistas, críticos y curadores (CASA), lanzó esta convocatoria que compartimos con los lectores de esferapublica, tanto por un posible interés en participar, como por conocer la forma en que los críticos de Documenta pasan a la práctica y, en un futuro […]

Carta Abierta a Documenta 14

Carta Abierta a Documenta 14El silencio de Documenta es inaceptable y sólo termina por apoyar al Alcalde Kaminis, al Estado, a la Iglesia ya las ONG que se oponen a nosotros y llevan a la fuerza a miles de personas a los campos de concentración segregados, preparados y listos para aquellos cuerpos que su director dice que está tratando de proteger. Este acto violento está dividiendo los cuerpos legítimos de los ilegítimos por la fuerza del estado y Documenta hasta ahora ha estado en silencio. Los eventos previos de la Documenta 14, que hicieron parte de “El parlamento de los cuerpos”, hablaron de las voces de la resistencia, las voces transgénero, las voces de la minoría. Bueno, somos esas voces, no tenemos género, somos migrantes, somos parias modernos, somos los disidentes del régimen y estamos aquí. Caminamos contigo, andamos por las calles paralelas, pero no nos ves – tienes tus ojos entrenados en las líneas de puntos azules de tu Google map. Ustedes han sido programados y condicionados para no vernos, para extrañarnos y evitarnos – nuestra cultura ha sido censurada. Les pedimos que recalibren sus dispositivos, les pedimos que se pierdan, que le hagan hack a su automatización y vuelvan a conectar su punto de vista cultural.

Documenta 14 ¿Aprender de Atenas?

Documenta 14 ¿Aprender de Atenas?¿Con la puesta en escena de Documenta 14 en plazas y calles de Atenas se busca activar la posibilidad crítica y reflexiva del espacio público? ¿o se están utilizando como escenarios para ofrecer una versión nostálgica y exotizada de la Atenas clásica y la contemporánea? ¿de qué forma se insertó todo esta mega exposición en la frágil y precaria escena artística local? Algunos críticos de la escena local han publicado varios artículos que dan cuenta de este proceso, resaltando sus fortalezas y reflexionando críticamente sobre el impacto inicial que tiene en la ciudad y el medio artístico local. La crítica Despina Zefkili escribe lo siguiente en Documenta 14, una reflexión antes de su apertura.

 


Carta Abierta a la escena cultural de Cali

¿¡Hasta Cuándo!?
Carta Abierta a la escena cultural de Cali

Mirando con distancia me sorprende cómo, en el contexto cultural de Cali, cualquier cosa puede pasar sin que se escuchen voces que cuestionen, confronten o reflexionen acerca de lo que se está proponiendo en términos de intercambios, programación, eventos en la ciudad. Hasta cuándo el simple hecho de hacer algo, de hacer cualquier cosa, se justifica en sí por acontecer. Y se escucha: por lo menos se está haciendo algo! Hay que valorar el hecho de proponer! En medio de la nada, algo esta pasando! etc. Son respuestas que parecen llenar el vacío que contiene una cantidad de estos acontecimientos “culturales” y la ausencia de una reflexión crítica que se formule a su alrededor.

¿En donde están las voces nuevas?, ¿las propuestas alternativas?; que no se limiten simplemente a adjuntarse al círculo existente completando un panorama limitado y aislado, sino que realmente impulsen nuevas dinámicas de ver, sentir, pensar y existir en relación a: una cuidad, una cultura, una sociedad. ¿Existe una forma de impulsar este tipo de iniciativas o ya están condenadas al fracaso por las características históricas o urbanas del lugar, por la mentalidad de sus habitantes, su aislamiento cultural o las heridas del pasado?, ¿Existen formas de superar el letargo y la condescendencia que parece afectar cada acto de resistencia o de re-existencia cultural?

¿Puede existir una contra-propuesta que se piense más allá de un simple acto de oposición? Que proponga una alternativa que puede existir en sí, sin estancarse en ninguna institucionalidad. Por lo tanto, que se piense no como un círculo que venga a adjuntarse a la cadena ya existente, a los círculos establecidos, sino como una esfera que lleve consigo un mundo de nuevas posibilidades. Que por un lado se alimente de todas las características locales y que por otra parte proponga nuevos horizontes hacia a dónde orientar la mirada; soñar e imaginar un presente común. Propuestas que tendrían como propósito principal generar autonomía y participación y por lo tanto ámbitos sostenibles de creación. Sin excluir. Sin pretender. Sin actuar en la superficie o responder a tendencias identificadas en el exterior, tendencias que cuando se plantean adentro se sienten forzadas, desconectadas y pretenciosas. La mirada hacia afuera es necesaria, el aislamiento es nefasto. Sin embargo los retos son grandes para encontrar formas de unir realidades que respondan a tiempos distintos, a condiciones propias.

¿Cuál son los actores sociales, que actúan de forma incluyente para una comunidad la más amplia posible, que están dispuestos a dedicarse con generosidad y sinceridad a cambiar un panorama cultural afligido de muchos males además del espectro de un pasado abrumador?
¿Cuáles son las personas, los grupos o las instituciones actuales que realmente están dispuestas a iniciar un proceso de sanación? Es decir, reconocer y trabajar a partir de sus responsabilidad en la conyuntura actual de la situación. No se puede de un día para el otro pasar de colonizador a descolonizador, de productor de productos a productor de sentido, de excluyente a incluyente, de discriminar a tolerar. De borrar la existencia de dinámicas de poder presentes en cada aspecto de la sociedad, sin que estos procesos no pasen por el filtro crítico externo. La aprobación o el rechazo de sus pares, ciudadanos activos en la construcción de un ámbito cultural local productivo e inspirador. De allí la necesidad, como individuos parte de una colectividad, de tomar algunos pasos atrás para no dejarse afectar por una relación emotiva con el contexto y sus agentes.

¿Quien está listo para educar/formar/incentivar seres que pueden reflexionar de forma autónoma y así mirar desde una distancia crítica? Con el riesgo de crear voces disidentes que podrían tornarse y derrumbar lo familiar, lo confortable y lo establecido, tan valorado por una minoría.

Quedo abierto a sus comentarios y observaciones.

Saludos,
Matthias Dolder


Carta Anónima a Beatriz González

Carmen Elvira Brigard lee en voz alta un fragmento de la Carta Anónima* enviada por una lavandera a Beatriz González, quien había convocado a los lectores de El Tiempo a apropiarse de un grabado suyo con la imagen de Yolanda Izquierdo, líder de restitución de tierras asesinada en 2007.

:

Para la artista BEATRIS GONZALES  

Muy importante‐‐‐‐

Por favor entregarsele en sus manos  

Asunto: Información yolanda Isquierdo  

muy importante que el muchacho de‐‐‐‐donde don Alonso garces me dijo que la dejara aquí que aquí vives en la Cl  

Querida Beatriz, soy (no se lee por el papel desgarrado) que recorre estas montañas, estas ciudades y vivo donde no llega el colectivo, soy de las que debe toma una trocha destapada para llegar a su casa, mis vecinos se quejan y ‐‐‐uno que es consejal‐‐‐ está gestionando el pabimento, pero yo no firmo algo que me deja sin‐‐‐‐‐‐‐‐‐caminar sobre ‐‐‐‐‐ la tierra, asi el honorable me diga que soy atrasada, por gustarme‐‐‐‐‐‐‐‐‐‐‐ pensar de ida y de vuelta‐‐‐ ‐eso ya no se puede en las calles de semento. Yo fui progresando con los años‐‐‐‐‐una vida mas sencilla, porque eso de lograr muchas cosas me quedo primero difícil, después imposible y por ultimo me resulto inútil‐‐‐. Poco mas de ‐‐‐ 10 meses sali por esta ruta para ir a la ciudad y por el camino me encontre con don Hector para hacer una vuelta en uno de esos bancos donde a una le dan un numero para que ‐‐‐‐‐‐no haga filas y lo dejan dando bueltas y parado, porque las sillas siempre estan ocupadas por las politicas internas. Alli aproveche para‐‐‐‐‐hablar (a) Hector de la familia y‐‐‐‐del pais, mientras nos tomamos un tinto que el compro en la esquina y lo trajo en unos vasitos desechables que no se derriten, pero que hay que agarrar con el saco o algo para no quemarse. El me estaba contando de yon su hijo, que trabaja en la construcción y sobre el grabe accidente‐‐‐‐‐‐ sufrido en dias pasados jugando futbol, cuando un señor me entrego un periodico, porque al parecer le agarró un desespero con tanto papel. Yo ya me aburría y lei el titular y crei que era viejo porque decía ARRANCO LA FARCPOLITICA y entonces yo lo aproveche de carpeta para mis recibos. Cuando iba de regreso en la flota fue que distigí que si era de ese mismo dia Viernes 23 de mayo de 2008. Como no me parecio de novedad la noticia, pase viendo y depues encontre tu obra ondas de rancho grande al principio me causo gracia porque el dibujo parecía el retrato de una amiga mia llamada Lus Aida que vive en el Cauca y prepara unos envueltos de masorca deliciosos. Después fue que me sentí mal, porque lei bien entendi que es que representaba el valor pero el gran dolor de la situación de Yolanda y yo me había equivocado con la primera mirada que me reí por verlo de vistas hacia fuera y no de vistas hacia adentro cuando me puse en la situación de ella y me agarro la tristesa porque nos hemos acostumbrado a olvidar e ignorar a quienes no conocemos ni llegamos a conocer no a querer como yo quiero a Lus Aida que es a quien me recordo el dibujo de tu obra,‐esa mujer sencilla alegre pero timida que vive allá en lo mas adentro de las montañas, con sus dos hijos y el esposo, en el lugar mas lindo del mundo eso dice ella porque no conoce ningun otro…

Carta completa aquí

* La Carta Anónima resultó ser de un conocido arquitecto. Para leer el debate que propició esta carta, pulse aquí

#LeerLaEscena es un proyecto de [esferapública] que propone una serie de aproximaciones a su archivo de debates y textos. Como uno de estos modos de acercamiento, se ha invitado a 16 lectores a escoger un aparte de un debate o texto del archivo y leerlo en voz alta.

***

Lecturas recomendadas

El Autor De La Carta Anónima A Beatríz González Resultó Ser Un Artista

El Autor De La Carta Anónima A Beatríz González Resultó Ser Un Artista

En esta época de Habacucs y falsos anónimos le tocó a nuestra reconocida artista una dosis de ese tipo de estrategias. Hasta el pasado 26 de junio estvo abierta en la Alonso Garcés la útima exposición de la maestra que tenía como título “Carta furtiva”, inspirada en una carta anónima que llegó a esta galería. Según este video la persona que envió esta carta fue el artista Simón Hosie, quien esperó a que se cerrara la muestra para acudir a los medios y revelar su jugada. En una de las notas de prensa publicadas sobre esta exposición decía que “la búsqueda de la autora que dejó esta carta en la portería de Alonso Garcés Galería sin dejar rastro, (aún desconocida) ha sido otro de los ejes por los que ha pasado la artista para lograr desarrollar su trabajo. Al parecer es una coincidencia de tres vidas (autora anónima, Yolanda Izquierdo y Beatriz González), cruzadas por temas como el costumbrismo, la violencia, la situación de los desplazados y la sensibilidad para narrarlo” ¿Qué pensará Beatríz Gonzalez ahora que sabe que la carta no la escribió una lavadora de ropas? ¿Aceptará la invitación de Hosie a reunirse con él? y… ¿cómo para qué sería?…

El difícil arte de representar a las víctimas

El difícil arte de representar a las víctimas

En estas épocas de posverdad y posconflicto, los límites entre la realidad de los hechos, la veracidad de las fuentes, lo real y la ficción, son cada vez más borrosos. ¿Cómo inciden estos cambios en obras de aquellos artistas que trabajan en torno a casos y situaciones del conflicto armado en Colombia, donde el trabajo con archivos y testimonios de las víctimas implica un tipo de acercamiento en el que la ética y la veracidad de las fuentes juegan un papel fundamental?


El graffiti como política de ciudad

Toxicómano. Intervención en la Circunvalar con 86. 2017.

La discusión que se ha generado en torno a los graffitis de Bogotá no debe entenderse terminada y por el contrario, como controversia debe aprovecharse para generar una crítica en torno a la aceptación o no del grafiti, no solo como una manifestación que pueda considerarse artística, sino también respecto del medio a través del cual se produce y que necesariamente implica su exhibición pública. El graffiti no debe ser una política de un alcalde que al terminar su periodo cambie, sino una política de ciudad.

El graffiti o en general el arte urbano… “más que un estilo artístico, es un auténtico movimiento y una cultura que todos los protagonistas alimentan y comparten.. Su aprendizaje  es intenso y codificado[i]”. Por la importancia  y  relevancia que ha adquirido, el graffiti ha comenzado a incluirse en las clases de arte de algunos colegios de Bogotá. Los niños y jóvenes están creciendo con esta nueva posibilidad de conocimiento, que hay que seguir cultivando y sobre todo desligar de los conceptos de vandalismo, delincuencia y violencia.

Actualmente el graffiti y muralismo tiene diferentes fines: artísticos,  varios artistas urbanos  que pintan en nuestra ciudad hacen parte de galerías nacionales como internacionales, sin embargo parte primordial de su concepto es el de pintar en las calles porque tienen una idea clara que el arte es para todos y el graffiti es su materialización; Urbanos, diariamente turistas de todo el mundo pasean por las calles disfrutando de este arte, estudiando sus paredes y adentrándose a barrios y calles antes solas convirtiéndolas en centros turísticos, comprando en cafeterías y generando seguridad. Sociales; es una alternativa para los jóvenes no solo como oportunidad artística, sino como espacio que brinda la posibilidad de manifestar  y expresar sus posiciones, sentimientos y reflexiones  dentro y en torno de la sociedad.

Barranquilla se quiere posesionar como un referente de muralismo gracias a KillArt un festival de arte urbano con más de 1.000 metros intervenidos y con el patrocinio del sector privado. Bogotá está entre las 10 ciudades más importantes de arte urbano del mundo,  gracias a que tenemos artistas profesionales, es decir que se dedican a hacer grafiti y muralismo en nuestra ciudad, como en el mundo entero como  cualquier otro trabajo  digno. El buen graffiti y muralismo no solo es arte,  tiene un concepto y una reflexión detrás de él, creo importante empezar a darnos cuenta que tenemos un gran potencial como ciudad que apoya el  arte urbano, no desaprovechemos esta oportunidad, sería muy triste que nuestros artistas decidan empacar sus maletas.

En lugar de censurar el graffiti y asociarlo con la criminalidad y el robo de recursos públicos, la Administración Distrital debería establecer los parámetros para que los graffitis puedan darse en Bogotá. Actualmente en ciudades como Lisboa, es la misma Alcaldía quien les da una partida de dinero a los artistas urbanos, porque el graffiti evita la degradación de las fachadas históricas. Esta iniciativa la ha convertido en una ciudad que tiene arte de alta calidad en sus fachadas postulándola como una Ciudad Museo  de cielo abierto. Dentro de su alcaldía tienen aproximadamente 5 funcionarios públicos quienes tienen diferentes objetivos como convencer a los vecinos para pintar  sus casas o edificios en mal estado y de esta manera reducir el vandalismo, otro funcionario documenta, archivando las fotografías para dejar un legado histórico, otros se dedican a la gestión de esta política pública.

Es cierto que monumentos públicos no deben ser objeto de graffitis, salvo que medie un permiso de la entidad a la que pertenece. También hay que recalcar que en muchos casos el graffiti es una petición que le hace una entidad pública o privada al artista, por qué se ha demostrado que un buen graffiti aleja rayones, inseguridad y vandalismo. Es un generador de espacios de encuentro y de cultura, como es el caso del artista JR con su proyecto Women are heroes, que tuvo el objetivo de destacar el papel de la mujeres en Kenia, Sudán, Sierra Leona, Liberia y las  Favelas de Rio de Janeiro; o L´ATLAS quien desarrolla un universo pictórico a través de la tipografía, sus proyectos se han visto en varios espacios públicos entre ellos La Plaza del centro del Georges Pompidou (Francia). En la Biblioteca Nacional en Bogotá (2015) los artistas urbanos: Erre, Toxicómano y Lesivo hicieron  una reinterpretación de Antonio Nariño y se escogió el graffiti como medio para hacerlo.

Sin embargo y aún sin perjuicio de las declaraciones dadas por el alcalde, no es exacto considerar que el Distrito esté en contra de toda manifestación que tenga que ver con el graffiti. Deben establecerse escenarios de concertación que sin desconocer los aspectos positivos de los mecanismos existentes atiendan las necesidades y retos actuales, incluyendo a los diferentes sectores y actores del arte urbano. De ese modo y de manera concertada, establecer parámetros y condiciones claras, cuyo objetivo sea canalizar y permitir la realización de graffitis y muralismo, la cual conduzcan a potencializar  como expresiones artísticas urbanas dentro de los espacios que ya existen y dando a   conocer nuevos, para crear oportunidades de cultura, turismo y economía naranja.

La administración debería convocar y vincular al sector privado como lo hace en el Programa Desmarginalizar con la alianza de Pintuco, a que conozca y le apueste también al graffiti y muralismo para recuperar zonas o potencializarlas, como ha ocurrido con Ciudad Mural en Puente Aranda que en conjunto con el Centro Creativo Textura (iniciativa privada) se ha convertido en un espacio importante para la ciudad en temas de cultura, arte y moda. En varios murales de Filadelfia (USA), hay una placa con información sobre  quiénes lo diseñaron, pintaron y apoyaron en la ejecución (sponsors).

Renovemos la ciudad con políticas ciudadanas, que atiendan a la identidad de Bogotá (quienes somos ahora) cómo queremos ser y ser vistos por los demás.

 

Inés Elvira Morales

 

[i] Danysz Magda. ”Antología del Arte Urbano”.Editions Gallimard Collection Alternative. Francia 2016.