Andrés Gaitán “La mayoría de las curadurías exploran territorios que antes eran impenetrables”

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¿Qué aspectos podría destacar de los proyectos curatoriales de los 16SRA?, ¿cómo ha incidido el Acuerdo de Paz en las formas de abordar el territorio?, ¿qué piensa de las dificultades que ha enfrentado el proyecto curatorial de El Validadero?, ¿cómo se van a relacionar los 16SRA con el próximo Salón Nacional?

Conversación con Andrés Gaitán (Asesor de Artes Visuales del Ministerio de Cultura) en torno a los Salones Regionales de Artistas.


El poder del espacio público (El caso del Salón Regional en Villa de Leyva)

Comunicado oficial dirección y curaduría: El Validadero Artístico. Observatorio Artístico Regional / 16SRA zona centro

El Validadero Artístico y su proyecto de investigación curatorial, La expedición Artística Regional, plantearon un proyecto curatorial que fue ganador dentro de la convocatoria de los programas de los 16SRA zona centro. Una intervención in-situ en el espacio público y en espacios patrimoniales como plazas, museos, iglesias o claustros religiosos; fuera de complementar la exhibición con lugares naturales o espacios de tránsito o reunión de una región como Villa de Leyva y el Alto Ricaurte.

La pregunta de la investigación hacía eco en los centros periferia y en los palimpsestos del territorio cundiboyacense, en esos espacios considerados centro, ahora borrados por la historia de los ganadores de las guerras. La curaduría propuesta es una pregunta abierta sobre el territorio y los habitantes ignorados de una región, una pregunta sobre lo que se considera público y una propuesta curatorial que tiene como mensaje caminar fuera del cubo blanco o el salón de clases…

Incluir a una región y sus habitantes por medio de sus espacios públicos o de tránsito era una de la intenciones que se propuso como investigación y curaduría para estos 16 salones regionales de artistas zona centro, El Observatorio Artístico Regional invitó a un grupo de artistas de la región central a intervenir o generar acciones en estos espacios, con obras que dialogaran pacíficamente desde el monumento y lo patrimonial; dispositivos artísticos que pudieran involucrar a esa población invisibilizada desde la colonia, la independencia, la época republicana y ahora el turismo naranja.

Propuesta de Carlos Castro que situar en la Plaza Antonio Ricaurte de Villa de Leyva.

Los artistas invitados para estas intervenciones en espacio público fueron:

Oscar Moreno, Edgar Guzmanruiz, José Alejandro Restrepo, Colectivo Interferencia, Carlos Castro, Rodez, Luis Roldán y José Ismael Manco.

Estos artistas tenían la responsabilidad de plantear intervenciones artísticas viables y que tuvieran en cuenta el cuidado y respeto de estos espacios patrimoniales, fuera de generar propuestas que involucraran a la población y la región; lugares que a todas luces para el equipo curatorial y los artistas invitados no podían ser dañados o rotos por ser considerados espacios públicos que hablan de una memoria y de un gran significado para sus pobladores o habitantes.

A partir de este postulado, la curaduría del Observatorio Artístico Regional / 16SRA Zona Centro y su equipo de producción empieza su gestión en septiembre de 2017 de todos los espacios públicos, privados y naturales involucrados para el salón propuesto, sabiendo la dificultad que era plantear un trabajo en una población y territorio que nunca había tenido la realización de un salón regional de artistas en su historia.

De los 18 espacios públicos y privados planteados en Villa de Leyva, Sáchica, Gachantivá y Santa Sofía se lograron conseguir algunas autorizaciones de espacios solicitados en diferentes reuniones donde se socializó el proyecto para realizar la exhibición y abrir las convocatorias propuestas para la participación de artistas de la región o la población de Villa de Leyva.

Toda esta gestión se venía hablando y gestionando desde el año pasado con el Secretario de Cultura de Villa de Leyva Enrique Maldonado, quien asistió a un Comité Regional realizado en Bogotá en Octubre  de 2017, después por cuestiones que desconocemos, esta persona fue reemplazada por Margarita Pardo. Estos dos Secretarios de Cultura nunca le comunicaron al Alcalde la realización del Salón, pero sí nos habían dado respuesta de que él había autorizado todos los espacios, menos la Plaza del Cármen.

En una reunión con el alcalde Victor Hugo Forero dos meses antes del evento, (el día 6 de junio de 2018), donde nos encontrábamos El Validadero Artístico, el Ministerio de Cultura, Arteria, el Museo Antonio Nariño y la Secretaría de Cultura de Villa de Leyva, el alcalde autorizó delante de todos, la realización del evento y de las intervenciones propuestas en el espacio público exceptuando la intervención del artista boyacense José Ismael Manco, (un dibujo de un cultivo de maíz y trigo propuesto para la fachada de la plaza de Villa de Leyva) dejándonos claro que él como alcalde no estaba enterado de la realización del Salón hasta ese momento.

Fuera de las inconsistencias y las contradicciones de los funcionarios públicos de la Alcaldía frente a la información suministrada por la Secretaria de Cultura de Villa de Leyva, asumimos la respuesta del alcalde como un permiso directo, donde nos planteó por dos horas sus inquietudes y preguntas frente a la realización del Salón y cada obra, manifestándonos su apoyo incondicional al arte y la cultura. Fuera de la reunión fuimos y entregamos en las oficinas de la Secretaria de Cultura, la presentación de la curaduría a realizar y que había sido mostrada al alcalde unas horas antes, para que ellos pudieran estudiarlo con calma en el consejo de cultura y lo pudieran socializar con la población y los entes de control. La solicitud de permisos, apoyos, seguridad y demás temas concernientes frente a la logística del salón que pedía 7 de los 5 espacios autorizados por la alcaldía, requería de un apoyo directo de todos los estamentos que la componen para la realización del Salón.

Espacios solicitados: Parque Antonio Ricaurte / (autorizado) Edgar Guzmanruiz – José Alejandro Restrepo. – Plaza de Antonio Nariño / (autorizado) Oscar Moreno – Teatro Municipal / (autorizado) Charlas y Conferencias – Casa Juan de Castellanos Alcaldía / (autorizado) Colectivo Zunga – Claustro San Francisco / (autorizado) Carlos Castro, José Alejandro Restrepo, María Elvira Escallón, Andrés García La Rota – Plaza de Villa de Leyva / (Negado) José Ismael Manco. – Real Fabrica de Licores / (Limbos Jurídicos) Carlos Bonil.

Esta misma gestión y solicitud se realizó en un lugar como Sáchica y Gachantivá, lugares donde también se tenía planteado trabajar en el espacio público y donde se hizo la exposición y socialización de las intervenciones a realizar en esos territorios y donde nos abrieron las puertas, colaborándonos desde un principio, trabajando con la comunidad y sin ningún problema o inconveniente.

Evento comercial en la Plaza de Villa de Leyva

Gracias al interés y apoyo de la Secretaria de Cultura de Sáchica a cargo Patricia Torres, las intervenciones y obras expuestas de José Ismael Manco, Rodez y María Elvira Escallón se encuentran en este momento exhibidas con gran éxito en esa hermosa población. Una de las intervenciones se realizó en el Estadio de Sáchica, la otra en la fachada de la Casa de la Cultura de la misma población y la última dentro de ella, gracias a que su alcalde Edgar Orlando Cuadrado y su Secretaria de Cultura entendieron y apoyaron desinteresadamente estas propuestas.

Es importante aclarar que para los permisos de todas estas intervenciones se solicitaron con anterioridad las autorizaciones  escritas para la realización de cada obra. La Secretaria de Cultura de Villa de Leyva nunca nos contestó nuestra solicitud de espacios pedida desde el año 2017 en un escrito formal, aun así nos seguía colaborando a medias y con una comunicación interrumpida mandándonos de un lugar a otro para solicitar permisos y demás procesos burocráticos que nunca concluyeron, porque nunca tuvieron el interés de colaborar, más allá de que se sintieran obligados institucionalmente.

Lo cierto acá es que podemos ver el actuar de dos Secretarías de Cultura y los intereses  y posiciones de cada una de ellas para apoyar un programa del Ministerio de Cultura en un centro como Villa de Leyva y en una periferia como Sáchica. El programa de los Salones Regionales de Artistas tiene la intención de involucrar a las regiones, a sus artistas, habitantes y entidades públicas frente a componentes culturales y artísticos para el territorio donde se desarrolla la actividad expositiva de manera abierta y gratuita. Estos planteamientos hacen parte de una convocatoria pública ganada por El Validadero Artístico y de los cuales sus realizadores y artistas están amparados con los derechos de libre expresión.

Detalle de reparación en la Plaza Antonio Nariño.

Es importante tener en cuenta que estamos trabajando desde la institucionalidad y los funcionarios públicos están para servir y apoyar los programas culturales a nivel región, propuestos por un estamento como el Ministerio de Cultura; algo que siempre se olvida en este país pero que vale la pena tener siempre presente cuando se habla de arte y cultura. Sus pobladores tienen como derecho en estos casos, recibir estos programas culturales con la intención de participar y reconocer la identidad propuesta desde la región. Sus dirigentes o sea funcionarios públicos, Secretarios de Cultura y Alcalde, tienen como tarea apoyar y facilitar que el desarrollo logístico y de infraestructura que se lleva acabo para la viabilidad de los proyectos artísticos y culturales propuestos por el salón, y su vez que se realicen de la mejor manera.

Queremos pedir una excusa pública y directa por parte de los organizadores del Observatorio Artístico Regional / 16SRA Zona centro, a los artistas afectados: Edgar Guzmanruiz, José Alejandro Restrepo, Carlos Castro, Jimena Andrade, Andrés García La Rota y María Elvira Escallón, por lo sucedido después del mal uso que se le dio a uno de los espacios públicos por parte de uno de los artistas invitados y el desconocimiento de estos actos por parte de la producción y dirección, que sin una autorización escrita y por cuenta propia el artista decidió cortar las piedras que rodeaban la plaza del monumento de Antonio Nariño, haciendo unos huecos para montar su instalación, sin un aval de la curaduría y mucho menos de la propia Alcaldía.

La curaduría encuentra injustificadas las razones por las cuales algunos artistas del espacio público se vieron afectados de diferentes maneras, sin ser ellos culpables, y cómo sus proyectos desarrollados durante los meses previos y bajo unas investigaciones personales o bolsas de trabajo (planteadas por la investigación y el equipo curatorial), eran canceladas y prohibidas para la exhibición por el propio Alcalde por hacer parte del espacio público. Vale aclarar que un día antes de la inauguración del Salón contábamos con la autorización y permisos para todas las acciones e intervenciones en los espacios.

Sentimos que esta medida tomada por el Alcalde fue un poco apresurada y arbitraria, siendo motivada por esos mismos funcionarios que no dieron la información correcta y obstruyeron en un inicio la comunicación del Salón propuesto y sus correspondientes permisos para la realización de las intervenciones públicas socializadas en la Secretaría de Cultura de Villa de Leyva con “Enrique Maldonado y Margarita Pardo” desde el 2017, donde se omitió hacer una comunicación pública a los artistas de la región y sus pobladores para conocer y participar de este proyecto gratuito y de entrada libre como programa de investigación pedagógica y expositiva desde el Ministerio de Cultura.

Situación muy diferente que pasa actualmente con el apoyo incondicional de la alcaldía de Villa de Leyva con el Primer Festival Internacional de Historia en Colombia. (http://www.festivalinternacionaldehistoria.com) Evento Organizado por unos empresarios, con boletería y donde los habitantes, colegios y oriundos de la región no tienen posibilidad de participar, el evento cobra por el conocimiento compartido, fuera de ser una historia cultural decorada por empresarios y con patrocinadores importantes incluido la alcaldía, se entiende que el evento tiene una intención de exclusión y lucro apoyada desde la institucionalidad de la Secretaría de Cultura y las políticas culturales de la Alcaldía de Villa de Leyva.

Los artistas acá afectados Edgar Guzmanruiz, Carlos Castro, José Alejandro Restrepo y el Colectivo Interferencia, no pudieron mostrar sus obras y por ende sufrieron un censura de su libertad de expresión, un grupo de artistas que no tenían ninguna responsabilidad y nada que ver con el caso ya mencionado de la intervención de Oscar Moreno. Es importante aclarar que eso de romper y remover las piedras se ha repetido una y otra vez en Villa de Leyva cuando se montan set televisivos, espectáculos, ferias y demás eventos pagados en este pueblo escenográfico convertido en un Corferias. Por tal motivo el Alcalde, después de cancelar los espacios públicos para el resto de artistas un día antes de ser inaugurado el Salón, exonera y acepta el arreglo del artista que fue el motivo de la cancelación de todos los espacios públicos, razón que deja claro que las piedras rotas fue un pretexto para censurar el resto del salón.

Es evidente que la preocupación del Alcalde sobre las presiones de sus pobladores (los cuales nunca conocimos), fueron el objetivo de su decisión. Es importante describir que en la reunión donde cancela estos espacios, nos aclara que las personas que usan el espacio público en Villa de Leyva “pagan” y que todo lo que estaba sucediendo y hablándose en el pueblo y en las redes sociales era una revolución que él no podía permitir, menos en vísperas de un 7 de agosto con posesión presidencial.

Los espacios con los que supuestamente quedamos fueron solamente dos, el Claustro de San francisco y el Teatro Municipal lugares donde hasta la fecha no hemos podemos exhibir con tranquilidad a los artistas propuestos y donde las obras de Andrés García La Rota y María Elvira Escallón tuvieron que ser desmontadas por no poder mostrarlas en las condiciones óptimas y en los horarios solicitados.

Por otro lado el director del espacio o de las actividades programadas en el Claustro de San Francisco; Luis Eduardo Vargas, no nos permite prender la obras ahí expuestas y un día antes del inconveniente con Oscar Moreno, él y un señor foráneo (Mauricio Posada) casi dueño del espacio, nos amenazó con el típico: “usted no sabe quine soy yo”, diciendo que pensaba poner en contra a todo el pueblo para impedir que nosotros realizáramos el Salón y mostráramos las obras de Carlos Castro en el Claustro, y que pensaba traer unos grafiteros para rayar las piezas. Tengo que admitir que su vandalismo a su edad me encanto, lo que no sabia era que tenia tanta influencia.

Lo importante de este altercado con estas dos personas el día miércoles, fue que el alcalde se dirigió al día siguiente al Claustro a ver las obras y vio el carro de policía de Carlos Castro y después pasó por la obra de Oscar Moreno y ahí es cuando decide citar a la organización del Salón para comunicarnos un día antes de la inauguración que ya no teníamos permisos para el espacio público, cuando él dos meses antes había autorizado esas mismas obras en la reunión antes descrita.

Según sus funcionarios que obstruyeron información desde el principio (Margarita Pardo) decían que la gente estaba escribiendo a la secretaria de cultura preguntando; ¿que hacia un carro de policía en la entrada del Claustro de San Francisco? Y que teníamos que mover ese carro inmediatamente sino queríamos tener problemas, lo cierto es que cuando este vehículo llego el 27 de julio en fase de montaje, desde el primer momento en Villa de Leyva, la propia secretaria de cultura, que ya conocía la propuesta y la policía nos hicieron mover la obra de un lugar a otro y pretendían llevarla para los patios o la misma estación de policía.

En el caso de Oscar Moreno, su obra por obvias razones se clausuró y creo que era la única obra que debió ser cerrada por el alcalde, si en realidad el daño en las piedras era de tal magnitud… Aclarando que igual para una curaduría planteada en el espacio publico, es arbitrario censurar cualquier obra o acción, más allá de los inconvenientes que esta pueda generar, estos puntos son de gran importancia para entender lo sucedido, describimos los acontecimientos de meses o el año que dieron lugar a la anulación de todos los permisos para los espacios públicos en la población de Villa de Leyva.

Entendemos que se quiera tomar cualquier motivo para dar cierre al resto de los espacios autorizados, pero no compartimos esta decisión, para el equipo del validadero es una censura de nuestra libertad de expresión y del grupo de artistas afectados, porque nuestra propuesta fue planteada para el espacio público, llamamos la atención aclarando que es una posición de nosotros que seguiremos defendiendo, desde luego esto no lo comparten ni la fundación Arteria, ni el Ministerio de Cultura.

Respetamos las posiciones de cada ente acá involucrado en desarrollo de esta  gestión cultural, pero estamos convencidos que el salón si fue censurado y aún así resiste o continua con dignidad, la exhibición que se encuentra abierta es gracias a los espacios y secretarias de cultura que si nos ayudaron y nos brindaron los espacios para la realización de la investigación curatorial: El Observatorio Artístico Regional / 16SRA Zona Centro.

Es un placer invitarlos a participar de esta muestra regional que seguirá abierta  hasta el 3 de septiembre, los espacios abiertos al público que pueden ser visitados en la población de Villa de Leyva son: Iglesia de San Agustín – Instituto Humboldt / Artistas Expedición Artística Regional – Museo Antonio Ricaurte / C.Bonil  – Museo Luis Alberto Acuña / Colectivo Zunga  – Casa Antonio Nariño / Interferencia – A.Baraya  – Claustro San Francisco / J.A.Restrepo – C.Castro.

Los espacios abiertos en los centros prefería son: Sede Pedagógica Natural – El Validadero Artístico / Artistas Expedición y Observatorio –  Pictogramas de Sáchica / Muiscas – Fachada Casa de la Cultura de  Sáchica / J.I.Manco – Casa de la Cultura de Sáchica / M.E. Escallón –  Estadio de Sáchica / Rodez –  Iglesia del pueblo viejo de Gachantivá / L.F.Roldan –  Observatorio Astronómico Muisca – Infiernito /  Muiscas.

Mandamos un cordial saludo y pedimos excusas a todos los artistas y personas afectadas e involucradas dentro de este proyecto de investigación curatorial.

Atentamente: Federico Daza Marín / Validadero Artístico.

https://www.facebook.com/validaderoartistico/videos/1722730764510145/


“Ver para creer” Curar un salón en compañía de taitas chamanes, videntes y amas de casa

Con esta entrega cerramos una primera temporada de entrevistas sobre varios de los Salones Regionales de Artistas (SRA), donde los curadores dieron cuenta del proceso que han llevado hasta el momento a través de residencias, viajes y recorridos, que en la mayoría de los proyectos son más relevantes que el hecho expositivo.* 

En esferapública nos ha parecido importante ir conociendo del proceso de estas curadurías y compartir con nuestros lectores esta serie de entregas como parte de la revisión de temas de discusión que se han dado en este foro desde sus inicios en el año 2000. Aunque la mayoría de discusiones y textos de este espacio giran alrededor de los Salones Nacionales de Artistas (SNA), es poco lo que se conoce de los SRA dado que están dispersos en varios lugares del país y si tienen divulgación, por lo general se hace a nivel regional cuando culminan a través de exposiciones o simposios.

Así mismo, los SRA son proyectos que no tienen el grado de expectativa ni la escala curatorial de los SNA, razón por la cual los Regionales están menos centrados en el formato de gran exposición, y cobra especial importancia el proceso, la experimentación y las distintas variables que implica la puesta en relación con personas, instituciones, lugares y comunidades que se sitúan en los márgenes del circuito oficial y las lógicas del mercado.

Ver para Creer – Ilusión, Sospecha y Desencanto, es un proyecto curatorial -a cargo de Adrián Montenegro y Jennys Obando- para la 16 versión del Salón Regional de Artistas por la zona-Sur del país. Trata sobre el estudio y la observación de las posibles dinámicas entre arte, contexto y aprendizaje que se ocasionan desde el encuentro con el lugar, la comunidad, el espacio público, los viajes, las historias populares y la convivencia.

El proyecto se desarrolla a partir de cinco residencias artísticas en colectivo, una en cada Departamento de la zona sur, en municipios o veredas seleccionadas por el nombre y su fisura entre lo urbano y lo rural; donde por dos semanas en cada lugar, cinco artistas de otras partes de la región, comparten y se dan a la tarea de experimentar, ejercer e involucrar una experiencia estética en el espacio-tiempo y en el encuentro con el otro.

En el caso del proyecto curatorial a tu cargo ¿cómo se sitúa en relación con este tipo de tensión entre un arte que nos hable de la región y unas prácticas artísticas que se articulan a partir de un problema curatorial?

Bueno, de hecho, en el  proyecto curatorial que venimos trabajando con Jennys Obando para los 16 SRA – zona Sur, hemos previsto en primera instancia distanciarnos un poco de la idea de extraer arte por anticipado o localizar desde nuestra mirada el arte que hablen de la región. Creo que desde nuestro sentir o en nuestra forma de trabajar el arte, no concebimos la curaduría a partir de las obras o desde una posición únicamente selectiva, representativa o discursiva en relación a una problemática en concreto. Y eso es algo que nos tiene dando vueltas todo el tiempo, por que de alguna forma Jennys y yo, nos identificamos mucho con disciplinas de la narración y el pensamiento visual como la ilustración infantil, la poética visual  o las historietas, donde el hacer-ver con imágenes lo que ocurre o lo que pasa, es algo habitual. Pero en este caso, nuestro objetivo se ha volcado no tanto por contar o ilustrar lo que pasa, sino por hacer que pase…

Subir al pedestal, ayudar a que subamos todos. Actividad Colectiva en Residencia #1. Bomboná, Nariño. Con: Carmen Erazo, Ovidio Figueroa, Adrián Montenegro, Willington Arévalo, y Eduardo Cuartoz.

Lo que nos interesa como curadores, es darnos a la tarea de acompañar y analizar de que manera personas que desempeñan practicas alusivas al arte y la creación (se consideren o no se consideren artistas) que provengan de  los departamentos que conforman la región sur, al hallarse ajenos, propios, distantes, cercanos, sin nada que hacer, con mucho que hacer, con poco o mucho tiempo, ocupados o desocupados, por fuera o por dentro del contexto que los congrega, consiguen entablar ideas, sentimientos y necesidades colectivas e individuales entorno a un contexto determinado bajo un situación de convivencia y reconocimiento. Por eso, hemos optado por realizar una especie de residencias artísticas en colectivo en lugares específicos de la región, por acoger y hospeda a los participantes en veredas, pueblos y municipios que hemos previsto con antelación desde el anterior año.

Pronunciación de poema religioso de las monjas coronadas entre el español y kantza por megáfono enfrente de la catedral de Colón en Putumayo. con: Yeraldin Rosero, Clemencia Chindoy  y su nieto.

¿Cómo ha sido el proceso investigativo (exploraciones, encuentros con artistas, casos o prácticas que buscan destacar) que ha venido trabajando y qué propone en su proyecto curatorial? 

Formalmente el proyecto  comenzó en el 2017. Pero es algo que venimos armando y replanteándonos desde el año 2014. La idea inicial del proyecto y su investigación curatorial inicia con un viaje que emprendemos Jannys y yo por los departamentos del sur que congrega el certamen. En ese viaje, visitamos lugares que anteriormente no habíamos tenido la oportunidad de conocer  y que escogemos del mapa por su nombre, por el como se llaman. Creo que de alguna forma no interesa saber si lo que se inscribe de un lugar, es realmente cierto o si no lo es, porqué se lo dice o qué tanto puede se puesto en cuestión o motivo de inspiración para lo que se quiera.

Lugares principales visitados en la ruta “surestravista” pautada en el año 2017 por los nombres de los lugares

Visitamos varios lugares por cada departamento, dejándonos llevar por la  curiosidad que nos generaba y nos sigue generando el nombre que tienen. De esos lugares escogimos uno por cada departamento para hacer las residencias. De Nariño escogimos a Bomboná, que en nombre hace referencia al recipiente de entrada o boca pequeña con espacio o cavidad agigantada, además, un lugar donde Simón Bolívar tubo una batalla importante. Del Putumayo escogimos a Colón, un municipio que hace parte del Valle de Sibundoy, en el alto Putumayo donde habitan y perviven los Inga y los Kamza, comunidades indígenas muy importantes para nosotros. De Caquetá escogimos a Belén de los Andaquies, en un comienzo pensábamos Andaquies desde el español en tres palabras: anda- aquí- es, pero luego nos gustó más, porque tiene que ver con el nombre de un poblado indígena casi mitológica y fantasioso del lugar. En Huila a  Gigante, que no es tan “gigante” en comparación con otros municipios del Huila pero el cual encontramos enormemente acogedor y del Tolima Piedras, por su reacción con la naturaleza, el paisaje y el rio.

Para seleccionar a los participantes en calidad de artistas que nos acompañan en las residencias, abrimos una convocatoria, donde las personas interesadas debían enviar un video respondiendo a una serie de preguntas, entre ellas, cual era su mayor ilusión, si sospechaban de algo en particular y si habían tenido algún desencanto, recibimos un poco mas de 100 videos de los 5 departamentos, más de Tolima y Nariño, hicimos una preselección de 40 a 50 videos y en compañía de Taitas Chamanes o Médicos tradicionales del Putumayo, Amas de Casa de Nariño y Huila y un vidente de origen nariñense que vive en Ucrania seleccionamos a las 25 personas. El ejercicio con los jurados alternos que nos ayudaron a decidir y a conformar los grupos, surge desde una inquietud de pensar la curaduría desde lo popular y nuevamente a partir de lo que encierra la palabra desde una escucha habitual y cotidiana en relación a la palabra “curador”. Para muchas personas que no están familiarizadas con el término, curador puede ser sinónimo de curandero, o de persona preocupada por sanar heridas o estar al cuidado de algo, y eso es algo que lo encontramos fascinante y útil en nuestra manera de repensar lo que hacemos y confrontarlo.

Carta astral para Grupo 3 en residencia # 3 Belén de los Andaquíes

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La primera temporada de entrevistas sobre los Salones de Artistas la encuentra en este enlace

Para más información sobre Ver para creer, visite su página en Facebook y/o su website

*A partir del mes de septiembre los SRA culminan este proceso con una serie de eventos (exposiciones, encuentros) en sus regiones, de los cuales cada proyecto curatorial irá divulgando en sus websites y redes sociales.


“No somos curadores al servicio de la institucionalidad”

En esta quinta entrevista sobre los 16 Salones Regionales de Artistas (16SRA) el invitado es Minga: prácticas decoloniales, proyecto curatorial de la Zona Pacífico, del que hacen parte: Edinson Javier Quiñones, Mario Armando Valencia, Estefanía García y Mateo Caycedo.

El panorama de los salones regionales ha cambiado bastante en los últimos años. Del modelo que buscaba destacar lo más relevante de la producción artística de una región, se ha ido instaurando un tipo de investigación que profundiza sobre propuestas específicas, problemas conceptuales y temas que no están necesariamente ligados a nociones de lo que representa el arte de una región. En el caso del proyecto curatorial “MINGA: practicas decoloniales” (16SRA – Zona Pacífico), ¿cómo se sitúa en relación con este tipo de tensión entre un arte que nos hable de la región y unas prácticas artísticas que se articulan a partir de un problema curatorial?

Para abordar la pregunta queremos aclarar antes una primera cuestión: no existe tal tensión, o por lo menos desde nuestro marco teórico y práctico como colectivo de creadores, curadores e intelectuales, entre un “arte que hable de la región” y unas “prácticas artísticas que se articulan desde un problema curatorial”.   Por otro lado entendemos el conflicto que puede sentir la tradición frente a nuestra forma de plantear esta versión del SRA – Zona Pacifico, dado que en los resultados que van emergiendo en nuestra práctica investigativa de y con los creadores y hacedores no aparecen, como protagonistas, los expertos en hacer y seleccionar arte desde las instituciones de la historia del arte, su filosofía y estética.

Por nuestra parte más que pensar en las tensiones que genera el arte al interior de las institución y su campo consideramos que es más importante y pertinente sentipensar en las tensiones que el territorio material, habitante y habitado ha sufrido y sufre hoy en día.  Territorio en los cuales la diversidad que, en lugar de configurar una fuentes de riqueza para la humanidad, se convierte más bien en objetivos que acríticamente se van desapareciendo y olvidando.  Sobre todo por el ejercicio colonial histórico que en lugar de reconocer las practicas, modos y ontologías Otras ha contribuido más al deterioro y destrucción cultural.  El arte en este contexto se convierte en un pretexto para desde nuestras solidaridades y sensibilidades contribuir a la sanación del territorio, la gente y al planeta.

Ahora bien, también entendemos que todas las ramas del conocimiento consciente o inconscientemente tienen y ejercen una posición política. El arte no es la excepción a esta regla. Las culturas definen su relación con otras culturas de dos formas. Una crítica y digna o funcional y acrítica. La primera, la crítica, recoge la reciprocidad entre las culturas, el respeto y reconocimiento en la diferencia cultural, la ocupación, existencia y coexistencia en un mismo espacio de muchas formas de ser y estar. Por el contrario, la funcional implica sobre todo un grado de inferiorización de las culturas distintas a occidente y además de su posicionamiento como referente de desarrollo cultural, económico político, y espiritual. En esta segunda forma, la cultura diferente se asume pequeña y desea no ser reconocida sino absorbida y mejorada trasculturalizando su localidad y autenticidad por occidentalismos (Walsh, 2009).

Tenemos claro que la práctica curatorial es un ejercicio colonial en tanto que tradicionalmente ha actuado como lo que se mencionó que es la interculturalidad funcional, es decir, desde una posición superior, legitimada por las instituciones, se define que se incluye y excluye dentro de un salón de exposiciones el cual también obtiene un valor jerárquico o es decir superior.  Por eso proponemos, una suerte de, curaduría intercultural crítica o incluso una figura que supera críticamente la curaduría.  Por nuestra parte el criterio ético y político es el lugar de enunciación del Otro, no nos comportamos como los curadores al servicio de la institucionalidad del Arte, del genio creador, de las formas, la libertad y el desinterés que el arte moderno y postmodernos llevan en su estructura profunda que al final solo se preocupa por categorizar un objeto en alguna parte de la estética, sino que, muy por el contrario nuestro compromiso se encarga de la afirmación de la vida concreta o material, la necesidades y los problemas locales, el deterioro ancestral, social, económica, cultural que compromete a cada pueblo para su preservación misión asumida por los pueblos más alejados y olvidados por el estado colombiano y en general por la humanidad moderna occidental en la región que recoge al Choco, Valle y Cauca. De ahí que se titule MINGA: prácticas decoloniales.

Ejemplos de ello son los escenarios experienciales que de cada lugar emergieron donde no aparecen los expertos en hacer arte sino los creadores y hacedores cotidianos, como la tejedora de mochilas, anacos, ruanas y chumbe.  De la creación de artista individualizado de la academia de bellas artes a la minga de pensamiento entre sobrevivientes FARC, diferentes pueblos indígenas, afrodescendientes, campesinos, mestizos.  Del salón de arte contemporáneo a las muestras comunitarias como son los museos netamente afros e indígenas.  En conclusión no es llevar nuestro arte urbano occidental a sanar las heridas coloniales de los pueblos, espacios y territorios sino empoderar sus propias creaciones y su voluntad comunitarias para resolver alguna dimensión vital y necesaria para ellos, y en grado máximo al nosotros que somos y el planeta ya que son prácticas locales que debido a su bajo impacto y reducido uso terminan contribuyendo ecológicamente

¿Cómo ha sido el proceso investigativo (exploraciones, residencias de los artistas, casos o prácticas que buscan destacar) que han venido trabajando y qué proponen en su proyecto curatorial?

Nuestra versión del SRA partimos de un universo de sentido que definimos como “Minga[1] de pensamiento”. Que no es sino una estructura de reunión comunitaria que pretende encontrar, desde la inmensa riqueza humana y no humana de nuestra región, alternativas de coexistencia y re-existencia locales y posiblemente referentes para futuros globales distintos al universalismo occidental y a la crisis civilizatoria y ambiental de nuestros tiempos.  Consideramos posible el hecho de generar alternativas profundas y potentes desde las prácticas artísticas De-coloniales que, hay que decirlo, no son invento nuestro sino la práctica cotidiana de nuestros ancestros desde hace miles y miles de años.  En ese horizonte se propone la búsqueda de procesos creativos y socioestéticos que indaguen sobre la natividad, la cultura local en las que subyace elementos de-coloniales resistencias que reencontradas y entretejidas aportan también a un grado de sanación al embate occidental que ha tenido campaña desde hace más de 500 años. Escenarios decoloniales y/o no-coloniales en la región pacifica colombiana, pluriétnica, pluricultural, indígena, afrodescendientes, mestiza y además del conflicto histórico o guerra civiliza de los últimos 50-60 años que ha tenido al Cauca como una de sus grandes sedes.

Se podría hablar de unas etapas específicas enumeradas a continuación con sus respectivos ejemplos:

  1. Alcanzar las zonas de contacto tanto geográficas y físicas como semióticas y sensibles, entre nuestros lugares de enunciación y por ejemplo, las zonas de transición y reincorporación, la Intervenciones Grupales Urbanas de Caldono, el Museo Prehispánico la cristalina en Corinto – Cauca, el Museo Afro Muntú Bantú en Quibdó Chocó, el Museo de Siloé en Cali – valle del Cauca, entre otros espacios de orden ancestral.
  2. Participar de la pedagogía y empoderación de formadores, hacedores y creadores locales, de la cual se puede comentar un poco la I Minga de creadores y hacedores de Caldono (agosto en Caldono y septiembre en Popayán), la I Minga Afrodescendiente Manuel Zapata Olivella, la cooperativa de la tejedoras de Caldono – Cauca, el resguardo indígena Kite Kiwe sobrevivientes de la masacre del Naya y localizado en Tibio – Cauca. Entre otros espacios en los cuales se gesta sus autonomías locales
  3. Encontrarnos en las exposiciones de las muestras y ciclos de exposiciones de la cual se destaca la 12 Muestra Audiovisual: Para Verte Mejor, pero también los resguardos, las reservas campesinas y los palenques, en donde se construyen tanto sensible como críticamente los artivistas emergentes, Visibilización de líderes (creadores y hacedores) comunitarios. Lugares desde donde el sentido habita el contexto y la gente, las muestras se proponen como proyectos a futuras autonomías, aspiramos, en ese sentido, a contribuir y mejorar alguna dimensión de sus condiciones de vida.

Grupo Minga de Pensamiento

Isua Pθrepik

[1] La minga es una estructura socioeconómica indígena que reúne a la voluntad y potencia de una comunidad para desarrolla una tarea que resuelva una necesidad territorial.

Página web: https://mingapracticasdecoloniales.wordpress.com/

Facebook: https://www.facebook.com/16SRA.Pacifico/


“Proponemos un salón que piense la región desde la experiencia”

Competidores en el sitio de salida. Competencia Náutica del Río Grande de la Magdalena, en el marco del proyecto “El río arrastrando la montaña al mar” del artista Gustavo Toro en colaboración con la comunidad de Puerto Triunfo, como resultado de su residencia artística con el 16SRA Centro Occidente. “Soplavientos”, playa de sedimentos en el río Magdalena. Puerto Triunfo, Antioquia. Julio 27, 2018. Cortesía del artista.

Continuamos con las entrevistas en torno a los Salones de Artistas. En esta cuarta entrega los invitados son Daniela Argüelles, Andres Felipe Gallo y Beatriz Amelia Mejía, equipo curatorial de 16 Salón Regional de Artistas de la Zona Centro Occidente, que lleva el nombre de La Condición de estar aquí.

El panorama de los salones regionales ha cambiado bastante en los últimos años. Del modelo que buscaba destacar lo más relevante de la producción artística de una región, se ha ido instaurando un tipo de investigación que profundiza sobre propuestas específicas, problemas conceptuales y temas que no están necesariamente ligados a nociones de lo que representa el arte de una región. En el caso del proyecto curatorial de “La Condición de estar aquí” ¿cómo se sitúa en relación con este tipo de tensión entre un arte que nos hable de la región y unas prácticas artísticas que se articulan a partir de un problema curatorial?

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En principio querríamos decir que esta propuesta curatorial no parte de un tema o pregunta específica desligada de la producción artística y las condiciones geográficas y socio políticas de la región, sino que por el contrario se trata de una idea que surge y ha crecido al colaborar con ellas. En este caso el problema conceptual está estrechamente ligado al territorio – en el que advertimos una especie de reclamo de atención por el que fuimos movilizados a una serie de lugares por sus nombres-, y a la potencia de las maneras de hacer de los artistas, con las que se relacionan con sus realidades y van configurando distintas formas de comunidad. Donde “lo relevante” no son una serie de obras específicas que se relacionan con algún marco teórico, sino las mismas preguntas que los artistas  y las comunidades se están haciendo para movilizar sus prácticas y encontrarse. Con relación a esto, nuestro proyecto no reconoce en la investigación o marco curatorial una oposición o conductismo que nos aleje de hablar de la región en que vivimos, pero sí piensa y se desarrolla a partir de una condición: estar aquí, y juntos. Siendo genuinos con lo que somos, pero también con la variabilidad de la vida y la capacidad que cada uno tiene de cambio y encuentro, por las que podría convertirse en otro.
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Respecto al enunciado de la pregunta, cabe decir que cuestionar lo relevante es también algo importante y es valioso cuando ese cuestionamiento va más allá de un juicio de valor y se convierte en propuesta: cuando puede cambiar en cada ocasión revelando puntos de vista y ofreciendo condiciones para que cierto tipo de artistas participen; si esto sale bien, a largo plazo la multiplicidad de metodologías y marcos de sentido habrá visibilizado las diferentes formas de producción artística. Nos surge también la pregunta sobre qué podría ser “el arte de una región”, aún más si esa cohesión que nos hace “región” no puede estar garantizada más allá de una delimitación físico-política de la tierra. Uno de los objetivos de este salón fue justamente ofrecer a los artistas una serie de condiciones para habitar lugares específicos de esta zona y como es natural, encontrarse con las personas que habitan esos lugares, en torno a los procedimientos que intervienen en la producción de una obra. En este sentido puede escucharse menos pretencioso cuando decimos que se trata de un salón que efectivamente está hablando del “arte de la región”, en una acepción que la configura al mismo tiempo como tal, en su condición de experiencia y relación. En otros momentos las experiencias serán distintas y así también cambiará la región representada.
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Videoproyección nocturna del cortometraje “Cateo” en el parque de Quimbaya. Obra del artista Gabriel Botero en el marco de su residencia en la vereda La Soledad con el 16SRA Centro Occidente. En guaqueria, el “cateo” es la acción de revisar el suelo con una media caña, con el objetivo de encontrar cambios en los estratos del suelo que señalarían la presencia de una tumba o entierro. En la foto: proyección sobre suelo de tierra removida por hormigas, acompañada por los guaqueros  que colaboraron con el artista durante su residencia. Parque Simón Bolivar, Quimbaya, Quindío. Julio 27, 2018. Cortesía del 16SRA Centro Occidente.

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“La condición de estar aquí” quiere aprovechar la plataforma del 16SRA para propiciar espacios donde los artistas, en colaboración con las comunidades, exterioricen lo que significa vivir o estar en ciertos lugares que se inscriben en la que consideramos “nuestra región”. Proponiendo así un salón que piense la región desde la experiencia y la cuente en los términos próximos y subjetivos del aquí, donde se explore la condición humana al fondo de las medidas que usamos para determinar el mundo, construyendo un relato que tenga en cuenta lo tangible, ya sea móvil o anclado a la tierra, así como lo intangible de las relaciones, colaboraciones e intercambios de los hombres entre sí y con la naturaleza..

“La condición de estar aquí” en Puerto Triunfo. Viaje regional de investigación curatorial 16SRA Centro Occidente. Febrero 15, 2018. Fotografía de Andres Felipe Gallo.

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¿Cómo ha sido el proceso investigativo (exploraciones, residencias de los artistas, casos o prácticas que buscan destacar) que han venido trabajando y qué proponen en su proyecto curatorial?
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La tierra nos parece extensión infinita hasta que alguien la nombra o tenemos un mapa, y entonces ese nombrar, según sea su naturaleza, la delimita de modos particulares que para hacerse legibles requieren siempre de acuerdos y convenciones entre las personas; de ahí partió nuestro proyecto curatorial: de un mapa que hizo legible la naturaleza emotiva de una tierra nombrada por personas que la habitan con palabras como “la esperanza”. En su versión número 16, el salón de la zona Centro Occidente -que comprende los departamentos de Antioquia, Caldas, Quindío y Risaralda-  invitó a los artistas y colectivos seleccionados a desarrollar periodos de residencia de 20 a 25 días en lugares específicos de la región -elegidos por su nombre y por una indagación previa de sus condiciones socio culturales-, orientados a la producción de obras y el trabajo colaborativo con la comunidad. Este es un aspecto fundamental que la idea revisa de la región, que es tierra habitada por hombres que le han dado medida, que se tiene o que se pierde, en la que se puede estar o de la que se es desplazado, siempre con implicaciones afectivas, sensibles… y entonces también estéticas y artísticas.
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Lomas Aisladas, región central del Urabá Antioqueño. Viaje regional de investigación curatorial “la condición de estar aquí” 16SRA Centro Occidente. Febrero 11, 2018. Fotografía de Andres Felipe Gallo.

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Durante la convocatoria, teniendo en cuenta el número y la diversidad de portafolios recibidos, se sumaron metodologías a la configuración del salón, invitando una serie de artistas a participar del componente expositivo y de formación con obras ya realizadas o metodologías de trabajo comunitario en las que reconocimos una manera de relación con los espacios por los que transcurre la vida, con la capacidad de replegar al espectador a la experiencia del lugar en los términos de un “aquí”

Así, la etapa de investigación apuntóa la búsqueda y selección tanto de los artistas como de los lugares físicos y poblaciones, con el fin de proponer encuentros entre artistas, lugares, comunidades y lenguaje, que pudieran ser productivos. Se desarrollaron entonces dos momentos importantes:  una convocatoria pública para los artistas de la región (en la que participaron 187 artistas y colectivos) y un viaje de investigación curatorial por los lugares señalados, revisando en cuáles la estancia de los artistas podría devenir algo provechoso y conformando posibles redes de apoyo que los recibieran (teniendo en cuenta que no era un tipo de residencia artística convencional en la que existe una infraestructura dada para la creación o el intercambio estético, sino que se daba por la hospitalidad de las personas en sus casas de familia, refugios, habitaciones alquiladas, etc)..Fue un intenso mes de viaje en el que visitamos cerca de 25 lugares, al principio con la ayuda de las rutas sugeridas por google maps y luego preguntando en los municipios más grandes los caminos y transportes que conducían a las veredas. 

 

(De izquierda a derecha) Luz Adriana Quiceno, Lindy María Márquez, la profesora Aura Matilde, Ana Cristina Berrío y Gabriel Botero, artistas del 16SRA Centro Occidente visitando la obra de Gabriel en Quimbaya, Quindío. Julio 27, 2018.

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En este momento hay aspectos de la idea de investigación que ya no se hacen explícitos porque han sido interiorizados por los artistas y la metodología del salón, como son los que se refieren al “aquí” como un lugar subjetivo y próximo que sólo aparece cuando alguien lo cuenta a otro, el nombramiento emotivo de la tierra a partir de emociones, conceptos, condiciones o adjetivos, y el lenguaje como dispositivo que nos sirve para encontrarnos y ser comunidad. Así como surgen nuevas ideas y direcciones diferentes. Desde el pasado 18 de junio hasta el próximo 12 de agosto, los artistas y colectivos han desarrollado sus periodos de residencia en 20 lugares diferentes de la región, en medio de las más diversas realidades y condiciones geográficas excepcionales (ver documentos adjuntos de artistas y lugares), como resultado de esto hay una gran cantidad de experiencias que están siendo traducidas e interpretadas en obras, acontecimientos, talleres o aprendizajes que están siendo socializados entre las comunidades  pero que también serán presentados en una exposición abierta al público de la región, entre el 14 de septiembre y el 26 de octubre en Pereira, que tratará de asumir el reto de actualizar esta experiencia para los nuevos espectadores.

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El Encanto, zona de páramo dentro de la jurisdicción del Parque Nacional Natural los Nevados, donde las artistas Laura Martínez y Nadina Marquisio desarrollan su residencia artística con el 16SRA Centro Occidente, gracias a la experiencia y colaboración de los guías de Montañas Colombianas, patrocinadores del salón ( https://montanascolombianas.com/), quienes acompañaron a las artistas en este recorrido de montaña de alta difícultad, durante diez horas de caminata con desnivel acumulado de 1850m. ¡”la condición de estar aquí” en la cima!. Fotografía de Andres Felipe Gallo.

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Este salón tiene artistas que han vivido los riesgos de esta aventura con generosidad. El proceso ha significado cansancio y mucho trabajo pero también una enorme gratitud que nos va llenando a todos de una alegría expansiva que esperamos pueda generar muchos tipos de respuesta e ideas revoltosas. Esperamos que en la acción de contar los diferentes “aquí”, se abran también espacios para que artistas, comunidades y públicos vuelvan a inventar lugares donde se pueda vivir.
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Las ideas se dan porque en determinado momento están ya dadas las condiciones que las hacen posibles, y tal vez la única “novedad” surge por la singularidad de las personas que participan de su desarrollo. En esta ocasión la convergencia de esfuerzos colectivos y colaboraciones de diversa naturaleza son el fundamento de la actividad artística, académica y cultural que ha enriquecido la perspectiva de artistas, comunidades y espectadores del 16SRA.
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La Gravedad del Juego

La Gravedad del Juego
(Antes que todo desaparezca, Santigao Pinyol en SGR)

ya venía siendo hora de ver algo para no ser visto. engolocinados con los fenómenos del ojo, canalizados por pantallas, cegados por el LED, el retina display y los flashes, somos una masa de idólatras intercambiando adoraciones. aquí, las pobrecitas galerías capitalinas cada vez más y más atestadas de representaciones, allende la ciudad entera padeciendo expresiones.

por suerte Santiago Pinyol (Bogotá, 1982) no hizo nada para ver, aunque pueda ser leído a penas sobre objetos lúdicos, esferas de cuero vegano, deportivo made in usa, cuerpos vejigas metáforas terraqueas, que provocan un cierto despliegue de manifestación performativa constante según el ánimo que tenga el público.

un proyecto espacial que posiblemente funcionará como lo hacen los proyectos específicos: se van especificando cada vez más según el espacio al que viajan. se presentarán aquí y allá demostrando su potencia y renaciendo neonatos extramuros, cuando, como este es el caso, tienen esa calidad verdadera.

sin necesidad de llamar un secretario a dar su conferencia de validación. sin explotar a los otros, sin andarse con colaboraciones parasitarias en donde el autor-artista, enrolando de gestorx o curadorx propone un magneto de renombres de autoría y autoridad.

lo grave es que el artista sale solo a la cancha a enfrentarnos. todos entre todos, ni siquiera existe un contra. es un acto de fair play poético en un gremio que hace tiempo también está bipolarizado/ biopolitizado. envanecidos por la ética de la selfie y del cv; un artista colaborativo que conoce bien la otra cara de los malos tratos de su especie, el robo, la deslealtad, la falsedad de las palabras de reptiles que aguardan asomados al borde para ir a saludar cuando el sol brilla, mostrando sus colmillos, anestesiados, tras sonrisas elásticas, riéndose entre sí desde el hastío de la comedia patológica de las relaciones públicas.

así limpia casi de toda carroña, la cancha es el cubo y el objeto es objetivo en sí; y encesta, cae adentro del aro, segundo objetivo (instalado en lo alto, proyectando deseos), haciendo bailar las redes.

de esta manera todos podrán performar sin disciplina, solo por el hecho de ser cuerpos, de conocer las reglas y de tener peso. prescindiendo del adoctrinamiento monástico y de la uniformidad. porque se puede jugar si se quiere, sin conveniencias de equipos exclusivos, sobre el concreto. convocando vínculos. para idolatrar no hay imagen.

Andrés Felipe Uribe


La Usurpadora “hemos ido detectando factores que determinan la escena del arte”

En esta nueva entrega sobre los Salones Regionales de Artistas, hablamos con la Usurpadora (Maria Isabel Rueda, Mario Llanos), quien tiene a su cargo el proyecto curatorial en la región caribe. El proyecto está prácticamente listo y estará abriendo sus puertas al público el próximo mes de octubre.

El panorama de los salones regionales ha cambiado bastante en los últimos años. Del modelo que buscaba destacar lo más relevante de la producción artística de una región, se ha ido instaurando un tipo de investigación que profundiza sobre propuestas específicas, problemas conceptuales y temas que no están necesariamente ligados a nociones de lo que representa el arte de una región. 1- En el caso del proyecto curatorial de La Usurpadora ¿cómo se sitúa en relación con este tipo de tensión entre un arte que nos hable de la región y unas prácticas artísticas que se articulan a partir de un problema curatorial?

Bueno, durante este tiempo que hemos estado investigando con La Usurpadora, hemos ido detectando factores importantes que determinan lo que podríamos llamar la escena actual del arte en la región Caribe, y justo en este proceso para nosotros fue clave darnos cuenta de un hecho muy significativo:

Durante las décadas de los sesentas hasta comienzo de los años noventa, en la región Caribe se desarrolló una escena artística muy activa, experimental, incluso pionera en algunos aspectos de lo que la modernidad propuso dentro del campo artístico nacional.

Estas generaciones consolidaron un aparato artístico muy completo que incluyó: críticos, investigadores, espacios alternativos y galerías.

Hoy en día gran parte de ese aparato cultural ha desaparecido y las nuevas generaciones de artistas desconocen en su gran mayoría los procesos que se venían llevando a cabo en la región, creándose un vacío temporal entre ambas generaciones.

Esta desconexión en el pensamiento, ha generado una suerte de estancamiento en el que se encuentra sumida la región actualmente.

Siguiendo este orden de ideas como antecedente, desde hace unos años, poco a poco y con proyectos que nos ha costado tiempo consolidar, comenzamos con La Usurpadora a recuperar el trabajo de artistas que nos parecían muy pertinentes de dar a conocer a las nuevas generaciones de artistas del Caribe y al resto del país. Empezamos con la muestra “A mis Amigos” del artista Barranquillero Luis Ernesto Arocha, recuperando todo su material fílmico, que pudimos exhibir en un principio en la vitrina de  Lugar a Dudas en Cali, hasta lograr insertarlo en Barranquilla donde irónicamente nos resultaba mucho más complicado encontrar apoyo. Continuamos con: “Touched for the very first time” una revisión de la obra de Gustavo Turizo gracias a una invitación de Ximena Gama en el Espacio Odeón en Bogotá, que nos sirvió de plataforma de exhibición para luego poder llevar la muestra al Muzac en Montería con el apoyo de Cristo Hoyos donde tuvo una gran acogida. A partir de esta serie de proyectos fuímos invitados a curar un proyecto en el pasado 44Salón Nacional Nacional Aún en Pereira para el que propusimos un diálogo entre la obra de  Alvaro Herazo y Alfonso Suarez, pioneros del performance, del arte no objetual y ambiental no solo de la región sino del país , proyecto con en el que logramos restaurar y reimprimir  las copias fotográficas de los dos artistas que donamos a la colección del Museo de Arte Moderno de Barranquilla. Muestra que irónicamente no hemos podido exhibir dentro de nuestra propia región.

A nivel individual hemos trabajado (Maria Isabel) desde hace más de diez años con la obra de Norman Mejía y más recientemente con la obra de Sara Modiano y (Mario) con la obra del Sindicato de Barranquilla.

Ya para terminar este ciclo, fuimos invitados en el año cruzado Francia- Colombia con la muestra: Variaciones de la luz en otras dimensiones. Una exposición que propone resituar los orígenes del movimiento Gótico Tropical que se centran específicamente en Cali, y abrir el espectro a la región Caribe, con la presencia de artistas incluso anteriores al grupo de Cali como es el caso de Norman Mejía. Esta fue una muestra que cruzó generaciones de artistas referentes con contemporáneos, cine y arte popular y que ahora mismo está rotando en el Museo de Arte Moderno de Pereira y que tampoco hemos podido exhibir en el Caribe, donde resulta pertinente de mostrar.

Como ves, ha sido un proceso de varios años, donde hemos ido aprendiendo mucho de cómo se conserva, como se recupera y como se reactiva por decirlo de alguna forma la memoria histórica del arte de nuestra región. Es ahí donde aparece el Salón regional de artistas del Caribe, que resulta para nosotros como una oportunidad de consolidar este proceso que hemos venido desarrollando durante estos años a una mayor escala.

La propuesta del Salón la llamamos: La Dimensión Desconocida: otros relatos del Caribe, y como estrategia para lograr nuestros objetivos decidimos crear un agujero de gusano.

Un agujero de gusano es un pasaje teórico/práctico a través del espacio tiempo que pretende crear accesos directos. No es realmente una forma de retroceder en el tiempo, es un atajo para que algo que está muy lejos este mucho más cerca.

Entonces esta investigación tiene como eje central el uso de la teoría del agujero de gusano (también conocido como puente de Einstein-Rosen) que usamos en este caso, para crear una apertura hipotética de un agujero espacio/temporal entre el punto A que constituye el momento clave en la construcción de esa escena fértil y experimental del arte del Caribe que mencionamos al comienzo de este escrito y el punto B que es el momento actual en el que nos encontramos.

En este viaje temporal crearemos una paradoja, un relato de una realidad alternativa a la que conocemos hoy en día, donde estos diferentes procesos llevados a cabo en esas décadas que fueron: olvidados, interrumpidos, censurados y/o no publicados, son actualizados a través del puente que une ambos puntos distantes.

Una vez finalizado el viaje/investigación esperamos como resultado final: la desaparición de este vacío temporal y el surgimiento de nuevos procesos de creación y/o experimentación, como parte de la reconexión del pensamiento con las nuevas generaciones.

Esta investigación no es una lectura actual de lo que es la región, es en últimas un diagnóstico del futuro y de cómo puede llegar a ser leída la región Caribe.

Estuvimos con Jenny Vilá recorriendo Barranquilla y escuchando la verdadera historia de La Cueva

¿Cómo ha sido el proceso investigativo (exploraciones, encuentros con artistas, casos o prácticas que buscan destacar) que han venido trabajando y qué proponen en su proyecto curatorial? 

Bueno, la investigación como ves no empezó al haber ganado la beca del Salón Regional, sino que lleva ya varios años y es una propuesta que fuímos comprendiendo mientras íbamos realizando muestras de artistas contemporáneos de la región y trabajando al mismo tiempo con artistas referentes, como una estrategia a menor escala que podemos ampliar ahora gracias a la oportunidad del Salón.

Para revisar los portafolios de los artistas en los viajes de investigación del salón regional, decidimos trabajar en conjunto con gestores locales y espacios independientes.

Mientras realizábamos muestras con la Usurpadora en diferentes ciudades de la región, nos dimos cuenta cómo orgánicamente cada departamento que es tan diferente uno del otro, tiene sus propios gestores que de manera independiente han sacado adelante proyectos en su zona,  conocen todos los artistas, con quienes han trabajado y a quienes han apoyado durante largo tiempo. Fueron ellos quienes en cada región nos ayudaron a reunir a los artistas que ellos consideraban pertinentes de revisar  y nos ayudaron a realizar las jornadas de visionados de portafolios . Lo mismo hicimos con los espacios independientes. Fueron ellos quienes nos propusieron artistas que habían trabajado o estaban vinculados de una u otra forma a su espacio y fue en sus espacios donde hicimos revisiones de portafolios de los artistas propuestos para todo el grupo. Hubo también sesiones en lugares más públicos, como casas de la cultura, o el Museo de Arte Moderno de Barranquilla, donde artistas que no pertenecían a ningún circuito en específico podían inscribirse para presentar su portafolio públicamente. Adicionalmente diseñamos una convocatoria abierta donde recibimos portafolios enviados por mail, para aquellos artistas que no pudieron o no se animaron a presentar sus portafolios en las jornadas de revisiones públicas y abrimos una convocatoria con un énfasis especial en artistas de la región que viven en el exterior y que no podíamos visitar para que nos enviaran sus portafolios también por correo electrónico.

Visitamos las ciudades de Barranquilla, Cartagena, Santa Marta, Sincelejo, Valledupar, Riohacha, Montería, San Andrés y Providencia.

https://lausurpadoratropic.wixsite.com/16sracaribe

Este salón regional pretende ser el resultado de un proceso de experimentación desde el campo curatorial, el cual tiene intereses en la interdisciplinariedad. Este intercambio de conocimientos nace del cruce que proponemos entre teorías de la física cuántica, como el agujero del gusano y los procesos historiográficos olvidados, de las artes en la región.

Dentro de este proceso de investigación, los artistas definieron las rutas o los diferentes capítulos que sintetizan la muestra, vale recordar que estos artistas jóvenes, estarán acompañados de un referente, que dentro de la muestra será el punto de partida de cada uno de estos ejes.

Estos ejes son el resultado de las fisuras que se han encontrado en el agujero de gusano, planteado dentro de esta investigación. El cual tiene como función principal, crear un puente intergeneracional, que pretende tejer una parte de la historia del arte de la región que no se ha contado.

Estas fisuras o capítulos (3), se han identificado a través de los diferentes viajes y encuentros con los artistas, y de cierta manera reúnen, pero no catalogan los intereses y problemáticas del grupo de artistas que hemos seleccionado para esta versión del salón. Así mismo funcionan como un mecanismo de lectura tanto conceptual como espacial, haciendo esta muestra más entendible para el público.

Apolíticas del Cuerpo. reúne una serie de artistas que trabajan la representación de la multiplicidad de los géneros, como estos se entienden de una forma crítica, de resistencia y disenso en la comunidad que habitan, apelando a sus deseos, y fantasías más ocultas.

Homo Sensorium. reúne una serie de artistas que trabajan en relatos que parten desde la ciencia ficción y se entremezclan con saberes ancestrales provenientes de las distintas etnias indígenas de la región caribe, creando un nuevo orden territorial, formas de vida diferente que nos cuestionan lo que hoy significa ser humano.

Hacia otro lugar. reúne un grupo de artistas que trabajan la construcción de otros paisajes, a través de gestos que los transforman y deconstruyen en espacios íntimos, utópicos o fantásticos. Así mismo habla de la relación con el paisaje que los rodea o el que habitan y como este influye en la construcción de su propia concepción, entendiéndola como un cambio resultado de los distintos procesos políticos, económicos o medioambientales.

Para complementar el proyecto expositivo, esta versión del Salón regional tendrá tres componentes. El primero es un componente editorial, que consiste en una serie de publicaciones a partir de investigaciones de diferentes agentes del campo de las artes pensadas y desarrolladas desde la región, y una serie de publicaciones de libro de artistas que está dirigida a los procesos artísticos que tienen como plataforma de circulación los proyectos editoriales.

El segundo componente, es un simposio que hemos titulado la Dimensión Desconocida, en este espacio queremos invitar distintos agentes de las artes en el gran caribe. Esta serie de invitados entre, artistas, investigadores, curadores y directores de espacios institucionales e independientes, se reunirán durante dos días, al día siguiente de la inauguración del salón y hablarán de los distintos procesos artísticos que desarrollan desde las distintas ubicaciones en las que se encuentran en el Gran Caribe. Este simposio tiene la finalidad de dar a conocer y crear redes de conexión entre los distintos agentes y artistas, con miras a formular futuras colaboraciones que ayuden a diversificar la escena de arte local y regional.

El ultimo componente es el componente Radial, en el cual invitaremos a Radio Criolla. Este espacio se dedicará a realizar programas y entrevistas alrededor de lo que sucede en el Salón Regional.