Primera parte de la transcripción del foro del 2 de febrero en la ASAB sobre el caso de Nicolás Castro y la libertad de expresión

Víctor: quiero agradecer a la Asab y a Jorge por, por su interés en esta situación, en este caso, por invitarnos a nosotros, a Ustedes por su presencia, yo trataré de hablar por ahora brevemente y después expresar (interrupción) ¿se alcanza a oir? no… Bueno trataré de hablar por ahora brevemente y después espero que pueda haber algún tipo de ronda y abrir un diálogo o un debate según sea el caso… Lo que haré al principio será primero comentar cómo fue, la mayoría de ustedes supongo que conocen el caso pero voy a hacer una síntesis de la situación, después contarles un poco cuál ha sido la posición del programa de artes de la Jorge Tadeo Lozano, donde Nicolás Castro es estudiante, y finalmente de pronto abrir algunas inquietudes con respecto al, al problema en cuestión desde el punto de vista del arte. El caso como Ustedes saben, Nicolás Castro fué detenido el dos de diciembre, se le imputó haber abierto en facebook, (un) facebook, con, con, con, con, un grupo con el nombre que implicaba una amenaza eh, se comprometía a, a asesinar a, al hijo del Presidente Uribe. Tenemos entendido que la imputación que le hizo la, la acusación que le hizo la Fiscalía tenía que ver con una instigación a cometer delito, con el agravante de homicidio, con fines terroristas. Eh, esto fue el resultado de un proceso largo, aparentemente unos cinco meses de seguimiento del caso, en lo que, según la prensa, dicen participó el FBI, en la Universidad parece que hicieron algunas indagaciones de las cuales nosotros no estábamos enterados en tanto que era un caso pues que implicaba reserva, hasta el día en que lo… él fué notificado en un momento dado de que estaba este proceso y tenía este problema con La Fiscalia y se acercó y habló con La Fiscalía, pero el caso digamos que siguió evolucionando hasta que llegó a ese punto. Otro de los elementos complicados de este caso es que los dif, los distintos seguimientos que le hicieron, aparecían unas conversaciones con una amiga de él, donde aparentemente bajo el pseudónimo de “cuervodelsalado” pues eh aparecía también digamos, eh, algunos, algunos comentarios que lo, que lo, que lo, que harían pensar que era la misma persona que había abierto el facebook. Hasta ahí digamos lo que parece ser, lo que, en síntesis, el caso, digamos, eh, lo que… Bueno, lo mas reciente digamos, es que, digamos, sentimos por supuesto que nosotros creemos que hay una completa desproporción en la acusación, el agravante con fines de homicidio, el agravante es (…) con fines de terrorismo, pues por supuesto es algo insostenible, y, y, en la medida en que no se ha podido demostrar por ninguna, de ninguna manera que hubiese ningún tipo de comportamiento independientemente del tema de la página en facebook que pudiese demostrar que el estudiante Nicolás estuviese haciendo algún tipo de acción directa o plan, o, o vínculos con otras personas, o estuviese desarrollando un plan o algo, (en fin, eso) parece que no es sostenible desde ningún punto de vista y está claro para nosotros, digamos, los que hemos estado analizando eso en el programa, que, que, que hay, hay una situación política claramente enmarcada y un interés de hacer un escarmiento en ese caso en particular, y un (…) en la justicia en la medida en que ha habido muchos casos de acusaciones y amenazas por facebook , eh, particularmente a personas de la oposición, y que no han recibido, digamos, eh, ningún tipo de atención y mucho menos el despliegue que tuvo este caso. Hum… por otro lado, pues hay una serie de factores que hay que tener en cuenta, como es el tema del lenguaje, y el contexto de facebook, y el lenguaje que se maneja allí, eh, lo último que nosotros sabemos, hemos estado en contacto pues con la familia, con la abogada, con el Papá y con la Mamá, eh, de Nicolás, en la medida de lo posible, lo que sabemos que está en el caso ahora, es que la, la defensa hizo, entre, entre, entre las solicitudes que hizo, una consistía en que consideraban que debido a que no había ningún agravante que pudiera implicarlo en un caso real de terrorismo, no debería estar en la sala en la cual se hicieron los descargos, que es una sala antiterrorista, he… aparentemente hay un proceso que empezó a moverse en esa dirección hace muy poco, cuando se pudo tener la primera audiencia, pudieron hablar los primeros veinte minutos reales, digamos, y el tema pasa en este momento, para tomar esa decisión si es en esa sala o en otra, tengo entendido, a la Corte Suprema de Justicia, eh, esto implicaría que existe la posibilidad de que, de que la Corte se pronuncie diciendo que no corresponde a esa Sala Antiterrorismo ventilar el caso, lo cual eh, supongo yo que eliminaría el agravante de la acusación de la Fiscalía de fines, con fines terroristas. El tema de instigación para cometer un delito, en términos de homicidio, no sé que pase en ese caso, entonces de todas manera la Corte va, en estos días debe estar por pronunciarse, pero aparentemente parece que la primera citación que le hicieron ayer ya no fue en la misma sala, luego de pronto el tema con respecto al terrorismo puede haberse movido pero francamente (…) yo les cuento como en síntesis en qué está la situación eh, de Nicolás ahora.

Por otro lado, desde el punto de vista del programa, hum lo primero que hemos expresado, pues todo el cuerpo de docentes, y de profesores, y de los estudiantes por supuesto, primero ha sido una manifestación de afecto por Nicolás (…) y eh los estudiantes del programa de Artes pues se han, han tenido distintas reuniones y amigos de Nicolás entre ellos, tengo entendido que con estudiantes de la ASAB y otros grupos de personas, un grupo que se han venido reuniendo, para discutir el tema, para hacer debates, para ver qué reacciones pueden tomar, qué actitudes, que formas de expresión son válidas hacer, y el programa pues ha estado, digamos, cercano a esas discusiones, hemos participado en algunas de ellas, pero también sobre todo hemos considerado que es muy importante que los estudiantes tengan autonomía para expresarse. Desde el punto de vista del Rector de la Universidad, también expresó eh personalmente, eh un mensaje diciendo que los estudiantes tenían plena libertad de expresarse como consideraran que era correcto hacerlo, eh, esa ha sido digamos en breve un poco la situación, como planes lo que tenemos en el programa nosotros es eh, conti, a, a Nicolás le faltan once créditos para terminar su, su carrera, entonces lo que hemos pensado nosotros es eh, continuar la formación de Nicolás, tratar de, de, de, de digamos eh, atravesar un poco los muros que lo separan desde la prisión, y, y ver que el programa podía encontrar modalidades más flexibles para poder eh, eh, ofrecerle a Nicolás unos, un, una mod, unos sistemas de modalidad pedagógicos que se aclo, se acoplaran al contexto en el que está eh, ha habido una, una proposición a, a los profesores, a aquellos que en toda su libertad hayan querido consentir en eso para que puedan hacer tutorías y poder visitar a Nicolás, hacer tutorías y que él pueda acabar las asignaturas que tiene pendiente, y el proyecto de grado. Luego digamos que este es un plan completo que estamos trabajando y diligenciando con la universidad, estamos en proceso a realizar y estamos así digamos haciendo las diligencias con, con la universidad, con los abogados y haciendo un plan de estudios para, para abordar este tema. Digamos que hasta ahí yo haría la primera síntesis del caso de Nicolás, para muy pronto dejarle las palabras a, a, a Ustedes (se refiere a los otros miembros de la mesa) pero yo antes de entrar a hablar más de fondo yo quisiera mencionar que me parece que, que el tema es muy, muy complejo, eh por otro lado pienso que hay dos ámbitos, que es el ámbito del arte, y el ámbito de la justicia, en términos de la libertad de expresión creo hay que abordarlo desde dos ángulos distintos, y aquí tendremos la oportunidad de, de escuchar esos dos aspectos, más otras reflexiones con respecto a lo que nos está convocando en términos de la libertad de expresión en general, y relacionada con, con algunos casos en particular, y de alguna manera con el caso de Nicolás que en este momento pues es central, es en parte la motivación de esta reunión y reflexión, eh, son dos ámbitos distintos, y, y por supuesto muy complejos, yo tengo que decir una cosa acá y es que yo no me siento en libertad intelectual de hablar en profundidad eh, sobre este caso, y no me siento en libertad intelectual de hablar sobre el caso de Nicolás porque eh, estamos en una situación que está frente a un juicio, eh, de tal manera que, hum, me parece que, que puede ser difícil y peligroso hum que en las palabras que podamos decir o eventualmente yo como Decano del Programa de Artes donde él está estudiando pueden eventualmente ser tomadas como voz de expertos sobre el tema y puedan ser utilizadas en el juicio, de una u otra manera, a favor de una y otra cosa que se me escaparía a mi por completo de, de, de, de manejar, entonces yo quiero hacer esta aclaración, digamos, porque… y hago esta aclaración porque a mi me parece importante que una vez esta situación se resuelva en la instancia jurídica pudiéramos entrar a una discusión ahí sí realmente abierta digamos en términos intelectuales desde el punto de vista del arte, porque yo creo que hay elementos críticos dentro de la situación y creo que hay que hacer una reflexión crítica sobre, sobre este caso, digamos… eh, por un lado, eh yo hago una aclaración, yo se la he dicho a los, a los, a los padres de Nicolás y, y cuando (…) con Nicolás también eh en una visita que pensamos hacerle pronto también a él y a los estudiantes, es que yo considero pues fundamental el respeto a la vida y, y desde ese punto de vista me parece que para mí es una posición ética incontrovertible y me parece que desde el punto de vista de la libertad de expresión me parece que el respeto a la vida debe mantenerse, es el límite para la libertad de expresión, hum, por otro lado me parece que hay que tener en cuenta muchas cosas en términos de lenguaje, yo, yo creo que hay, e, en, en, en la, en la frase utilizada me parece que hay que tener en cuenta a manera de atenuante de todas maneras el lenguaje que se utiliza en facebook, atenuante digo (…) responsabilidad de cada quien con lo que dice, pero me parece que hay un lenguaje en uso en el facebook que, que está poblado de amenazas en todas las direcciones y que justamente por falta, por impunidad desde hace tantos años con ese lenguaje, particularmente porque la mayoría de amenazas iban dirigidas a personas de la oposición, pues no se hizo nada con respecto a esto y se volvió una especie de lugar común que cada vez mas per, cada vez más personas lo, lo utilizaban, y me parece que eso es algo que hay que tener en cuenta desde el punto de vista del lenguaje, eh, yo tengo la impresión de todas maneras que Nicolás no ha dicho hasta ahora que la expresión que él utilizó allí lo haya hecho en nombre del arte (mirada muy atenta de José Gregorio Hernández) y por otro lado me parece que habría que hacer, en un futuro, digo no, no lo considero ahora oportuno hacer ese debate, pero me parece que, que hay que hacer un debate sobre la naturaleza del lenguaje del arte, y la diferencia entre lo que es un lenguaje denotativo y lo que es un lenguaje, eh, en arte digamos, poético, el lenguaje en arte es polisémico y tiene distintos niveles de sentido, mientras que otros tipos de lenguaje son denotativos donde “esto es igual a aquello”, eh, no sé desde el punto de vista jurídico la utilización del lenguaje cómo esa frase pueda ser manejada respecto a la relación entre lo denotativo y lo connotativo pero me parece que ahí hay una diferencia importante y sustancial que yo creo que en una discusión más profunda deberíamos abordar porque creo que dentro de las prácticas críticas del arte eh es justamente el lenguaje del arte el que permite y genera un espacio donde esto se pueda realizar justamente dentro del marco de esa característica del lenguaje que, por ser polisémico, creo yo, no se dejaría atrapar nunca dentro de una, digamos, dentro, dentro del orden de lo jurídico, y finalmente me parece que es importante también hacer esta eh, esta reflexión, porque hay una tradición de arte político en Colombia, que ha costado mucho trabajo, que ha venido tomando tiempo que tome cierta posición y es un espacio conquistado con trabajos que han tenido una investigación profunda sobre espacios en concreto, digamos, y yo creo que es, es de, es una responsabilidad no colocar todo en la misma canasta… esto es como lo que yo pienso en términos generales y después si quieren haremos una charla más amplia (cede el micrófono a José Gregorio Hernández).

(transcripción: Pablo Batelli Gómez)
publicado originalmente en Teatro Crítico


audiencia


Foto: Guillermo Torres. Revista Semana

El jueves asistí a la audiencia de Nicolás Castro en los juzgados de la calle 31 con 6. Escuché al abogado defensor, a la juez y a la representante de la Fiscalía. Incluso tomé notas de los diferentes argumentos al igual que en la primera audiencia.

Y en realidad, me asombró la confusión con que la Fiscalía manejó la información, errores que inmediatamente debían ser corregidos, demora en responder lo que se preguntaba, ausencia de las pruebas que solicitaba la Defensa respecto a cómo fue el proceso por el cual se tuvo la colaboración del FBI y de un funcionario de la Embajada Americana en Bogotá. Apoyos que todos tenemos claro, no es usual que se tengan en el tipo de amenazas que han circulado en Colombia por Internet o por otros medios desde hace varios años, y que diferencian el caso de Nicolás Castro de las investigaciones realizadas sobre amenazas contra la vida de ciudadanos del “común”.

Tampoco se dio una respuesta sobre la colaboración de Facebook en todo este proceso de descifrar identidades y del acceso legal a la información que circuló por la Red desde julio de 2009. La Juez, que ha evidenciado su profesionalismo e imparcialidad desde la primera audiencia, le dio a la Fiscalía 3 días para entregarle a la Defensa todos estos documentos oficiales de solicitud de colaboración a otras instituciones extranjeras. Lo que asombra es que Nicolás Castro lleva tres meses en la cárcel, y la Defensa en todo este tiempo no ha tenido acceso a los documentos que certifican la legalidad de los procedimientos de investigación con la participación de instituciones que han dado información con base en la cual se han hecho las acusaciones. Al menos, después de las respuestas un poco caóticas de la Fiscalía, eso fue lo que entendí.

También, la Fiscalía aclaró por petición de la Defensa los cargos y el de terrorismo no tenía nada que ver con Nicolás Castro –aunque lo que difundieron inicialmente los medios masivos de comunicación hace unos meses era en ese sentido-. Igualmente, la representante de la Fiscalía dijo que ella no tenía la información que se le solicitaba en la audiencia porque el funcionario encargado del caso estaba de vacaciones. Se dio un receso de 15 minutos para que la funcionaria hiciera las llamadas respectivas para esclarecer lo que nadie respondía, pero al final la Juez como lo dije anteriormente, le dio tres días para presentar los documentos solicitados.

Pensando en todo lo sucedido el jueves en la mañana, recordé que el abogado que representa a Jerónimo Uribe nunca habló durante la audiencia. Sentado al lado de la representante de la Fiscalía, no dijo nada ni a favor ni en contra de las solicitudes que hizo la Defensa de Nicolás ni de las a veces vagas respuestas de la Fiscalía. Y, como de asuntos jurídicos se poco, alguien me pude aclarar si ¿la Fiscalía representa a Jerónimo Uribe o al pueblo colombiano?.

Como dice Nicolás Castro en diversas entrevistas que le han realizado ¿por qué Jerónimo Uribe no hace una declaración pública de todo lo que ha sucedido, si finalmente la investigación fue solicitada por él y por su hermano?

Respecto a tragedias que han conmocionado al país como el Holocausto del Palacio de Justicia y el asesinato de Luis Carlos Galán ¿el FBI ha colaborado para aclarar lo sucedido? Han pasado más de 20 años y aún no hay un fallo legal al respecto y las investigaciones se complejizan y bifurcan como si fuera imposible aclarar lo sucedido para hacer justicia. Sobre estos hechos históricos es fundamental hacer una reparación a las víctimas para construir verdaderamente un país basado en presupuestos de “justicia y paz”. Y por ello repito mi pregunta ¿Se le ha solicitado al FBI colaboración para aclararle al país un holocausto y un magnicidio? Desconozco si ha existido un trabajo conjunto para ello. ¿Alguien me lo podría decir?

El artículo del Malpensante que hace una critica a todo lo que se ha escrito en Esfera Pública sobre Nicolás Castro y al texto de Ana María Villate de Semana.com –por lo demás valiente, exhaustivo y que en ningún momento sentí como legitimador de amenazas de muerte- sintetiza su argumentación en este párrafo:

“El sentido común debería enseñarle a Villate que en una sociedad recta las amenazas no dependen de quién sea el amenazado. Si uno condena las que hizo Náder a Daniel Coronell, debe ser consecuente y condenar las que se le hacen a Piedad Córdoba, a Jerónimo Uribe y a cualquier persona que las reciba. Ese mismo sentido común también debería señalarles un límite a los que piensan los actos de Nicolás como una práctica artística. ¿Por qué no dicen lo mismo de las amenazas casi diarias que los paramilitares o las Farc hacen en sus páginas web?”

Lo que me parece extraño, es que Villate publicó su texto en Semana.com y precisamente esta revista siempre ha condenado en textos de opinión o en investigaciones periodísticas, las amenazas a Daniel Coronell y a otros personajes del país, entonces el mismo contexto aclara el cuestionamiento del Malpensante. La autora no tenía que repetir lo que la revista impresa y Semana.com en otras épocas, e incluso para el caso de Nicolás Castro ya habían evidenciado, recuérdese en este sentido la columna de María Jimena Duzan que no menciona el Malpensante. Por ello, siempre entendí que Villate, desarrolló otros aspectos de la discusión para no reiterar algo que ya había sido dicho hasta la saciedad y que hasta la saciedad después de varios meses repite el Malpensante.

Lo que no aclara el Malpensante es quiénes y en qué medios se ha difundido que los hechos están circunscritos a una práctica artística. Personalmente, yo he estado al tanto de la discusión y de los diferentes argumentos que respeto desde los diversos puntos de vista, pero lo único que he leído es que Nicolás es estudiante de Artes Plásticas, y ni él mismo ha dicho que su relación con Internet tuviera un contexto o un fin artístico.

Y entonces, respecto al párrafo que cito, también hay que preguntarle al Malpensante por qué no están encarcelados y enjuiciados quienes han realizado esas amenazas en Internet bajo el slogan de las FARC o el Paramilitarismo. ¿Es más fácil encarcelar a un estudiante? ¿Este es un procedimiento de un régimen democrático? ¿Una democracia debe legitimar castigos ejemplarizantes para un individuo –Nicolás Castro- cuando se han aceptado por años este tipo de prácticas por Internet en Colombia sin que nada suceda?

Que la justicia colombiana haya aceptado por mucho tiempo que se amenace por Internet y nunca haya hecho una acción de esta envergadura ¿qué mensaje le ha dado a los jóvenes del país? ¿que son prácticas culturales de comunicación aceptadas? ¿que hay un consenso social sobre lo usual y normal de estas formas de comunicación?. No se entiende por qué sólo hasta ahora se hace un despliegue de estas dimensiones acusatorias.

Por otro lado ¿qué investigaciones en curso hay por las miles de amenazas que a diario se lanzan en el país? Y esta última pregunta la han hecho cientos de personas que comparan lo sucedido con Nicolás Castro, pero que al mismo tiempo están conscientes de que bajo ningún punto de vista se legitima que se amenace a nadie. Pero, en qué país están creciendo los niños y los jóvenes ¿En un país de justicia o de impunidad? ¿Justicia para unos e impunidad para otros?

Desde otro punto de vista ¿Por qué Facebook permite y posibilita los medios para este tipo de prácticas y bajo qué criterios y premisas legales lo hace? Como dijo Mc Luhan hace ya muchas décadas y como se ha repetido reiteradamente en muchos ámbitos académicos y no académicos: “El medio es el mensaje”. El contexto legitima el mensaje, y entonces ¿qué legitimidad tiene Facebook con todo lo que se difunde en esa Red, para que se de por verosímil algo y para que no se mimetice en un paisaje de simulacros, virtualidades, juegos y engaños?

Por todos estos fenómenos culturales en los que están inmersos las nuevas generaciones ¿Será que es necesario que la Defensa de Nicolás Castro se asesore con antropólogos para dilucidar los múltiples acontecimientos efímeros y ficticios que suceden a diario en la Red y que sólo unos cuantos incautos se toman en serio?

Por ello, la pregunta que todos nos hemos hecho respecto a lo sucedido con este caso es si se quiere crear con Nicolás un precedente jurídico y un escarmiento “ejemplarizante” para ponerle límites a este tipo de información que circula a diario libremente por Internet. Entonces, lo que se hará con la vida de Nicolás Castro ¿es un “monumento fúnebre” para que todo el país y las nuevas generaciones aprendan lo que nadie les enseñó antes? Como lo planteó el artista Siah Armajani en 1986: “Es una anomalía en una democracia celebrar con monumentos. Una democracia real no debe procurar “héroes” ya que exige que cada ciudadano participe completamente en la vida cotidiana y que contribuya al bien público”. Lo que no queda claro en este proceso jurídico es quiénes serán los héroes y quiénes los villanos.

Hasta ahora, ni Nicolás Castro ni su abogado defensor han aceptado los cargos que se le imputan y la Fiscalía no ha aclarado cómo se obtuvo la colaboración de Facebook y de la Embajada Americana. ¿Y , dónde se perdió la presunción de inocencia a la que tiene derecho Nicolás antes de la sentencia que será en muchos meses? En este sentido ¿Por qué mejor en vez de especular sobre lo que dicen y difunden los medios de comunicación, o sobre lo que escribió fulanito o peranito, no vamos todos a las audiencias para enterarnos oficialmente del desarrollo del proceso?

El jueves, afuera de los juzgados vimos a varios camarógrafos y periodistas, pero la gente tenía temor de dar declaraciones porque ya a varias personas les han editado y manipulado sus testimonios. Incluso, podría hacerse una extensa enumeración de hechos falsos difundidos por los medios sobre este asunto, como por ejemplo, cuando en un noticiero de TV dijeron que Nicolás Castro había extorsionado a Jerónimo Uribe y que la amenaza tenía un fin económico. Hasta ahora nadie se ha retractado de haber lanzado en un medio masivo esta calumnia, pero muchas personas forman su opinión sobre este caso jurídico basados en lo que dicen los noticieros, las revistas, los periódicos etc. Afortunadamente, algunos medios de comunicación han sido más imparciales y objetivos en el manejo de la información, no creando un espectáculo amarillista que irresponsablemente juegue con la vida y con el futuro de este estudiante de 23 años. Porque, cuando se construye paulatinamente un ambiente y una opinión pública que condena sin ni siquiera empezar a fondo una investigación, se borran los límites entre la supuesta víctima y el supuesto victimario, se incita también al delito.

La próxima audiencia es la primera semana de marzo.

Gloria Posada


Censuran dos obras del Salón Regional de la Zona Caribe

Camo Oh Sailor!

El pasado lunes, fecha en la que se esperaba que fuera abierta la muestra de HACER DEL CUERPO- 13 SALÓN REGIONAL DE ARTISTAS ZONA CARIBE en las instalaciones de la Fundación Universitaria Tecnológico Comfenalco, a donde por mutuo acuerdo fueron trasladadas las obras de diez artistas que se encontraban en un principio en la Institución Educativa Nuestra Señora del Carmen (y que por motivos académicos sólo prestó sus instalaciones hasta el 24 de enero pasado), fueron censuradas las obras de dos de nuestros artistas.

Las obras que, según el Rector de esta fundación universitaria el señor Claudio Osorio, propenderían al vandalismo y a la obscenidad son las del joven fotógrafo cartagenero Camo y el esquema instalado del Grupo Roztro. La fotografía de Camo, de la serie Oh Sailor!, que muestra un desnudo masculino sin ninguna intención lasciva y que según las directivas de esta institución afectaría la moral de las mujeres que asisten a esta universidad (en las que se incluyen señoritas de 16 años), fue retirada sin previo aviso a los curadores por trabajadores de la Universidad. Por su parte, la obra de Roztro Chasís de la Ética Contemporánea, que aborda el tema de los derechos fundamentales del hombre y los animales, incluyendo los tópicos de raza, género, sexualidad, cultura y (paradójicamente) libertad de expresión, comenzó a ser borrada en horas de la mañana también, sin haber sido notificado ni el grupo curatorial ni los artistas, gracias a que, según las directivas, “el dibujo parecía un esquema satánico, invocaba al vandalismo y al grafiti y era recurrente el tema del sexo”.

Roztro Chasís de la Ética Contemporánea

Es claro que este problema es un caso de censura, y que la Fundación Universitaria Tecnológico Comfenalco truncó lo que en un principio se había acordado. El Grupo Curatorial respeta las políticas que tenga cada institución, sin embargo, en miras del compromiso que se tenía, funcionarios de la Fundación debieron haberse dirigido a la muestra en la Villa Olímpica a tiempo, con el fin de alertar acerca de la inconformidad con las obras y no hacerlo justo en el momento del montaje, afectando la exhibición de los diez artistas que conforman este componente.

Es una lástima que por unas pocas personas se vea torpedeado el esfuerzo de más de un año de juiciosa  investigación y que en ciudades como Cartagena (ciudad que ostenta ante el mundo una pluralidad cultural a través de sus fiestas y sus festivales) aun haya gente que se escuda en retrógados principios moralizantes, demostrando a su vez una completa ignorancia de las prácticas artísticas contemporáneas y rechazando lo que es natural: el cuerpo humano y su fisionomía, como si se tratase de algún demonio sacado de alguna caja de Pandora, y lo que es peor, desconociendo al cuerpo como elemento comunicador y provocador de relaciones. Las obras censuradas poseen una alta calidad formal y conceptual y son producto de las inquietudes de artistas que están inmersos en investigaciones claras y contundentes y que son producto del contexto en el que viven.

Negar el desnudo como tema y la pared como soporte es negar la Historia del Arte. Censurar las piezas y esquivar la discusión, impide que el público amplíe su mirada y que la sociedad siga consumiendo lo que lo aliena o lo que le imponen, minando sustancialmente el carácter crítico de cualquier individuo, sin importar la edad.

Es claro también que en Cartagena, a pesar de los esfuerzos de la administración local, falta aun bastante tela por cortar en cuanto al apoyo público a proyectos en los que se visualicen realmente los procesos plásticos de la ciudad y en cuanto a la creación de espacios (fuera de los muy poco peleados que existen) donde se puedan mostrar las manifestaciones plásticas contemporáneas y discutirlas de una manera abierta, esas pocas que se escapan del espíritu decimonónico conformista presente en esos grandes dinosaurios que promueven una cultura sesgada de la Región (que se deslumbran con lo que llega del foráneo, pero que igualmente le dan la espalda a lo propio o lo abordan de una manera irresponsable) y que han ralentizado la proyección de nuestros artistas. Está más que presente la crisis de nuestros museos y galerías y fuera de las murallas, como lo había anotado no hace mucho el Maestro Oscar Collazos en una columna de El Universal, no se han implementado lugares para que el arte llegue verdaderamente a las comunidades. Y mientras no existan espacios aptos para la exhibición de obras contemporáneas, más difícil se va a llegar a que la gente comprenda las verdaderas dimensiones que abarca el arte actual.

Esperamos que la coyuntura del Salón Regional de Artistas y del próximo Salón Nacional de Artistas sirva para abrir espacios no sólo de discusión y diálogo alrededor del tema, sino también de solución a los problemas que afronta esta ciudad en el campo de la Cultura.

Juan Fernando Cáceres

Director del Proyecto

13 SALÓN REGIONAL DE ARTISTAS ZONA CARIBE


Censura preventiva

En México está ocurriendo algo insólito. Una coalición de ONG que trabaja contra la explotación sexual de menores ha logrado frenar el proyecto de llevar al cine Memoria de mis putas tristes, de Gabriel García Márquez, con el argumento de que es una apología de la trata de personas y una incitación al abuso de los menores. No sé si Teresa Ulloa, la demandante, se sonroja por lo menos cuando dice que su objetivo es evitar que se produzca la película, pues ésta, al llegar a un público más masivo, será más nociva que el libro. Aquí o en Burkina Faso las pretensiones de la señora Ulloa, por loable que sea su causa, configuran, si los jueces la acogen, un caso de censura previa. Y de majadería sin límites.

Lydia Cacho, reconocida periodista y activista en contra de la explotación de menores, escribió una controvertida columna en El Universal de México donde se escandaliza –con toda la razón– porque parte del dinero del proyecto provenía del gobierno local de Puebla, cuyo gobernador ha sido denunciado por Cacho, con evidencia y después de serias investigaciones, por ser cómplice de mafias dedicadas a la explotación sexual de menores. Esas mafias están vinculadas a sectores políticos, y en ese sentido los resquemores de Cacho me parecen justos.

En donde yo creo que Cacho se “descachó” es en meter en un mismo costal estas mafias, por un lado, y un viejito de 90 años que paga por acostarse con una niña virgen de 14 años. Estoy de acuerdo en que el viejo verde merecería cadena perpetua por pederasta y degenerado (y optimista), si no es porque el nonagenario de marras es un personaje de una novela. Es ficción. Algo que tanto Cacho como Ulloa parecen considerar un dato menor. De nuevo se le pide a la literatura una corrección política que desborda sus ámbitos. Igual que hace unos años el escritor colombiano Germán Santamaría propuso que se saboteara la presentación de la película La virgen de los sicarios porque era apología de la violencia. En esa ocasión le oí decir en la radio que en la película mataban a alguien en el metro de Medellín y eso en la realidad nunca había ocurrido. ¡Tamaña confusión!

También subyace en los argumentos de Cacho y de Ulloa que una película puede incitar al mal. Algo que es muy cuestionable y que de hecho sólo se podría discutir cuando la película esté lista. Lo apologético y lo panfletario frecuentemente no tienen que ver con el tema, ni con la trama de una historia, tanto como con lo vulgar o sutil que sea su tratamiento. En el cine un ambiente, una fugaz mirada, un silencio, un gesto pueden construir el significado de una historia. Por eso una y mil veces es absurdo considerar apología un relato que aún no existe.

Pero aun en el caso de que el tratamiento no sea “políticamente correcto”, ¿hay derecho a censurar una obra? Esa es una pregunta que yo le haría a Lydia Cacho, quien ganó el año pasado el Premio Mundial de Libertad de Prensa Guillermo Cano, que otorga la Unesco. ¿No merece el público por lo menos el derecho de verlo, debatirlo e indignarse si es que quiere?

En su lúcido ensayo sobre la pulsión por la censura, J. M. Coetzee dice que esta nace de la ofensa. El Nobel analiza el caso de la pornografía y las recurrentes mareas de grupos y personas que abogan por su prohibición. El escritor dice que “si bien una obscenidad es una ofensa, no es necesariamente un daño”, y advierte sobre la tendencia a usar los tribunales para reparar los desequilibrios sociales. Pronostica también el advenimiento de un día en el que la función censora se habrá internado tanto en la sociedad, que ya no serán los Estados, sino lo particulares quienes la ejercerán. De hecho, lo estamos viendo en varios países. En estas latitudes, por ejemplo, hace poco un funcionario de una empresa de comunicaciones decidió tapar una caricatura exhibida en un museo con una ácida alusión a los falsos positivos. Lo hizo, según informó la prensa, para no “ofender” a los funcionarios gubernamentales que llegarían a inaugurarla. Como si ofendiera más una representación de la realidad que la realidad misma.

Una cosa es que la novela de García Márquez carezca de profundidad y que su personaje se quede a medio camino, como lo ha señalado el propio Coetzee en sus más recientes críticas. Pero tildarla de apología del delito es una infamia. Si triunfa esa tesis, habría que quemar en la hoguera también varias de las obras de Gabo, empezando por la Increíble Historia de la Cándida Eréndira.

La idea de que una película puede hacer daño social por su contenido es tan cuestionable como aquella de que una película aleccionante y con moraleja nos llevará a un mundo mejor. Hasta ahora no he visto que las decenas de canales de televisión de autoayuda o religiosos nos hayan salvado de la barbarie. Este es un largo de debate que en la mayoría de los países democráticos se ha zanjado a favor de la libertad de expresión. Y que debería alentar un debate rico, sobre la fricción que suele haber entre derechos y libertades en el mundo moderno. Pero es un debate para darlo cuando se han visto las obras. Por eso sería tan absurdo que se impusiera la censura preventiva.

Martha ruíz
http://www.revistaarcadia.com/ediciones/50/op1.html


El Inmenso Poder del Sinpoder Absoluto

Gustavo Buntinx vuelve a postear sobre el caso de Yoani Sánchez luego de que, en un acto tan cobarde como el anterior, su esposo fuera también amedrentado en el espacio público. Como se comentó algunos días atrás la propia Yoani fue secuestrada y golpeada por mantener un espacio de discusión independiente y crítico con el régimen a través de su blog Generación Y.Reproduzco el post de Buntinx en su integridad.

singer

El Inmenso Poder del Sinpoder Absoluto: Una Solitaria Bloguera Desestabiliza a la Dictadura Cubana

Impresionante: la dictadura cubana no encontró mejor manera de responder al solitario reto de una discusión verbal en la vía pública que movilizando a sus propias organizaciones regimentadas para hostigar al disidente y reprimir cualquier posibilidad de intercambio libre o de debate.

Resumen: el 6 de noviembre, casi a vísperas del vigésimo aniversario de la caída del Muro de Berlín, la bloguera cubana Yoani Sánchez fue brevemente secuestrada y golpeada por presuntos agentes encubiertos del régimen, en represalia aparente por el contenido crítico de sus comunicaciones electrónicas y en circunstancias en que se dirigía a una manifestación por la paz y la libertad de opinión (causas “contrarrevolucionarias” para el paraíso socialista). Como respuesta no violentas a esa agresión, informa el periódico español El País, Orlando Escobar, esposo de Yoani, “retó a un ‘duelo verbal’ al seguroso que golpeo a su mujer, un tal ‘agente Rodney’. La cita era el 20 de noviembre a las 17.00 en la misma esquina de la ciudad [en que Yoani fue agredida], pero días antes fue convocado en el lugar un Festival Universitario del Libro y la Lectura. La cosa acabó como se sabe”: es decir, con el espacio público bloqueado por cientos de secuaces del gobierno “que zarandearon al bloguero con saña e impunidad”. Orlando Escobar, dicho sea de paso, es un hombre mayor que frisa ya los 62 años de edad.

Cuelgo abajo el video que registra parte de esos hechos. Particularmente revelador y patético allí es el lema coreado con insistencia por los agitadores oficiales: “esta calle es de Fidel”. ¿Para convertir a un país entero en propiedad de un caudillo vitalicio (y de una dinastía familiar) es que se brindaron tan heroicamente tantas vidas ejemplares? La ilusión y la promesa revolucionarias parecieran hoy encarnarse más bien en quienes, como Yoani y su esposo Orlando, enfrentan desde la precariedad total a un poder totalitario que ni siquiera admite la posibilidad de una confrontación de palabras. Cualquiera sea el emblema bajo el que se justifiquen esas opresiones ellas identificarán siempre a un sistema fascista.

Fascista: atención a la otra, torpísima, consigna voceada a gritos por el capataz de esa manifestación “espontánea”: “con este muro no van a acabar”, en alusión evidente al Muro de Berlín cuya caída por la presión popular de las masas alemanas es una de grandes gestas liberadoras de nuestros tiempos. Bien podrían vociferar “vivan las cadenas”.

Reitero la inquietud planteada en mi post del 11 de noviembre sobre el tema: ¿cuántos de los que hoy reclaman una transformación progresista en nuestras sociedades tolerarían no poder publicar siquiera un fanzine propio, no poder mantener sin graves costos y riesgos personales un blog crítico, no poder optar por más de una opción partidaria al momento de elegir y ser elegidos? Aunque se multiplican las respuestas personales a ese requerimiento, pocas de ellas optan por hacerse públicas. Destaco ahora la intervención de Miguel López, publicada el 14 de noviembre en su bitácora Arte Nuevo.

Estas y otras actitudes me despiertan la fantasía romántica de una nueva y distinta revolución en la revolución, por utilizar la frase de Régis Debray subvertida en el título del post mío anteriormente mencionado: una red crítica en la web que efectivamente contribuya a terminar con esta y otras tiranías que hoy tergiversan y empantanan las luchas legítimas por la emancipación y la ciudadanía total en América Latina. Hay un enorme aliento para ello en ejemplos como el de Yoani: la serena rebeldía de una cubana infinitamente débil, radicalmente digna, provoca el temblor y la agitación del aparato estatal en toda su omnipotencia y dogmatismo.

El inmenso poder del sinpoder absoluto.

Gustavo buntix

http://www.youtube.com/v/8xRc2Q-z_PA&hl=es_ES&fs=1&

Publicado por Arte Nuevo


comunicado oficial

COMUNICADO OFICIAL

COMANDO GENERAL GP

1. Toda operación adelantada bajo el nombre de Gina Panzarowsky responde a la mediación de cuatro cerebros ubicados igualmente en cuatro ciudades diferentes; ellas son: Bogotá, Londres, Zurich y Houston.

2. Este holding opera con el único propósito de escribir crítica de arte inspirada en la remozada cuota que aporta la escena del arte producida en la ciudad de Bogotá. Consideramos para este propósito las acciones que circulan exclusivamente por EP, dado que en el orden internacional son las que mejor expectativa generan en el tambaleante mercado sensible.

3. Las metas de la organización mantienen el principio de evitar el inevitable contacto osmótico de la confrontación directa con los productores de pensamiento crítico en el área bogotana.

4. Dado el caso, despreciamos cualquier consideración directa con las personas aferradas a las circunscripciones de nombre, CC, posición en el “campo” y pertenencia específica a las actividades de producción en el área análoga.

5. Todos los nombres reales/subrepticios que arroja la identidad análoga, por ejemplo Lucas Ospina, son eso, aspectos meramente nominales para nuestros intereses. Igual Lucas Ospina podría llamarse, verbigracia, matera pensante.

6. De acuerdo a esta premisa serán considerados.

7. La identidad de cualquiera de estos especimenes sigue conservando al momento de generar “producción” su status, es decir, la identidad binaria a partir de un nombre y un apellido que otorga la formalidad establecida.

8. El status, como se dice, mantiene para Gina Panzarowsky.inc una importancia en la medida que su presencia en EP se traduce exclusivamente en la capacidad textual y de carácter crítico.

9. Cualquier otra consideración por fuera de esta premisa es irrelevante.

10. Toda presencia crítica apoyada en la demolición institucional no importa para ésta organización. Decir la Blaa o FGAA es tan importante como poder leer en los circuitos de tránsito urbano por fuera de la red signos tales como PARE, PAGUE o SIGA.

11. Lo anterior no evitará que en algunos casos la denominación sea enfática, con el único propósito de mantener la confianza en la irrealidad de las cosas.

10. Salirse por la tangente es siempre una manera de construir alternatividad para nuestra organización. Estar en ella es un ejercicio crítico que se debe traducir en textos.

11. Negamos enfáticamente que cualquier aspiración de la organización responda a la idea de continuar el decadente humor bogotano.

Éste comunicado oficial mantiene la idea perenne del error. Es decir, cualquiera de sus miembros en cualquier momento la podrá cambia a su antojo.

Dado en video conferencia a las 23:30 del día 15/11/09.

Siguen firmas…

Comando GP


El poder de la Imagen y la imagen del Poder

chócolo

Jorge Peñuela, a quien encontré en la Plaza en Bolívar en la pasada marcha de estudiantes, trabajadores y profesores de las Universidades Públicas de la capital, el pasado miércoles 28 de octubre, marcha que fue acallada e invisibilizada por los medios de televisión, enuncia una idea interesante en un foro de Esfera Pública(1) a propósito de la censura que ha caído sobre una de las caricaturas de Chócolo, quien hacía parte de los artistas invitados en el salón Regional de la zona cafetera realizado en Armenia, capital del departamento del Quindío. Al respecto Jorge dice lo siguiente:

“CENSURAS INVISIBLES. Durante dos horas, ayer 29 de octubre, Antoni Muntadas habló ampliamente sobre su obra en la Biblioteca Luis Ángel Arango. Su interés son los filtros sociales, políticos, estéticos y técnicos mediante los cuales se traduce la información. A propósito de la multitudinaria marcha de estudiantes y maestros de las universidades públicas por las calles de Bogotá realizada el 28 de octubre en busca de la solidaridad de los bogotanos y las bogotanas para la educación pública, le pregunté qué opinaba sobre aquellos acontecimientos que ni siquiera eran traducidos por los grandes medios, como la mencionaba marcha. «Pues –nos dijo– es censura». Las censuras estéticas recientes son menores si las comparamos con las «censuras invisibles» que operan en nuestro país. Son muchos los artistas que muestran día tras día sus trabajos en la ciudad y nadie habla de ellos. Pues bien, ahí también existe censura.”

Su reflexión merece una apertura en este vistazo crítico que pretende ahondar sobre el poder de la imagen y la imagen del poder, este último se cierne sobre todos nosotros a través de los medios masivos de comunicación. Ahora que existe un debate sobre la adjudicación de un tercer canal privado de televisión antes de las elecciones presidenciales (lo más probable es que sea adjudicado al consorcio City-Tv, El Tiempo y Grupo Planeta) que al parecer servirá para que el actual Gobierno de Álvaro Uribe Vélez agudice su maquinaria de desinformación y manipulación de la verdad y perfile a sus candidatos en las próximas elecciones. Lo acontecido con la caricatura de Chócolo, es muestra importante que una imagen vale más que mil palabras. De eso son conscientes los gobernantes y sus grupos de poder acentuados en grandes medios de comunicación y por fortuna los artistas también. El papel de la caricatura es realmente fuerte, pues trasciende las barreras de los discursos. En ese sentido en un evento estatal como el salón regional, se ve afectado por la presencia de quienes detentan el poder de la circulación de la imagen que se vehicula con presupuestos de sus “generosas” gestiones. Cuando los rostros de los protagonistas de la caricatura y sus voces son silenciados por un blanco que se posa sobre ellos borrando toda huella crítica que propone el humor, la censura adquiere un matiz perverso elimina toda posibilidad de disenso.

Obra de Chócolo censurada

Es indudable que “las censuras invisibles” a las que alude Jorge Peñuela, obedecen a esos mecanismos de coerción que operan en el mundo de la visibilidad del mundo político y social: nada más visible que una caricatura que pone al descubierto, ridiculizando y criticando mordazmente aquellos que pretende construir una imagen distorsionada de la realidad. Nada más visible en la ciudad que una marcha multitudinaria en contra de la política del actual gobierno que tiene contra la pared a las universidades públicas del país, sin embargo no se hizo visible esa noche en los medios de comunicación que hablaban de los triunfos de la selección colombiana sub-17 de futbol, y las telenovelas y shows, entre otras cosas, esenciales quizá, pero no trascendentales para la situación actual por la que atraviesa el país. Sin embargo el papel de los artistas y sus imágenes no logran hacerse visible en los medios que detentan la imagen del poder.

José Alejandro Restrepo. Job. (2008)

La imagen del poder, no necesariamente es aquella que muestra al Presidente de la República, en sus programas televisivos, vinculada a la buena imagen que el gobierno pretende hacer circular en los diarios, noticieros, consejos comunitarios, etc. La imagen del poder es aquella que genera un espacio de invisibilidad, de ocultamiento que impide que lo representable tenga asidero en la realidad. En ese sentido, lo que no vemos, no existe. Seguimos siendo absolutamente creyentes y religiosos: ver para creer, tal como lo muestra José Alejandro Restrepo en su obra(2). El poder sabe que su credibilidad se acentúan en el grado de invisibilidad y ocultamiento de sus fracasos y de los acciones de miles de ciudadanos que protestan por esos fracasos.

¿Cuáles son las razones para que una imagen como la de Chócolo o como la de “Los Rebeldes del Sur” de Wilson Díaz, pueda molestar al establecimiento? Sin lugar a dudas se trata de un lucha de poderes sobre quién tiene la autoridad para crear opinión. El arte crítico y político, crea opinión. Por lo tanto eso molesta enormemente a los detentores de la imagen. Hace un tiempo ya, durante el famoso affaire Goya, yo decía lo siguiente:

“Pero surge un problema, ese exceso de visibilidad termina opacando algo, encegueciéndonos, como cuando miramos el sol de frente sin gafas oscuras. Estamos obnubilados por esa imagen y olvidamos que se trata de un hombre quien de rodillas y con los brazos abiertos mira hacia el cielo mientras su torso se ofrece al enemigo. ¿Va a ser fusilado? ¿Va a morir como otros tantos en las imágenes que nos muestra Goya? ¿Por qué mira al cielo? No está propiamente rezando ni tampoco pidiendo clemencia. La expresión de su rostro denota desolación. ¿Qué diferencia existe entre este rostro y el de una víctima de la violencia en Colombia? Si no la saben, miren en los semáforos de nuestras calles y encontraran la respuesta o echen un vistazo a las fotos de Jesús Abad Colorado. Pero si no la encuentran, la respuesta es: ninguna diferencia.”(3)

Frente a la imagen del Poder, queda una opción: el poder de la Imagen, a partir de las paradojas de lo irrepresentable que suscita el arte y los artistas comprometidos con su época y los periodistas e investigadores para quienes no les es indiferente el mundo en el que vivimos; dos ejemplos importantes a tener en cuenta: el primero de ellos es el de la artista Claudia Salamanca(4), quien con su obra “Treinta segundos” reflexiona sobre un hecho atroz que nadie parece recordar, y que está al origen del escándalo más grande del actual gobierno: la para-política. Al respecto el Ricardo Rivadeneira dice:

“Sin duda, el vídeo que Claudia Salamanca nos propone es algo más que un simple ejercicio visual hecho a partir de un registro que fue televisado en directo. No es precisamente un poema visual como los de Bill Viola ó un regodeo experimental como los realizados por Nam June Paik; no pretende utilizar la imagen religiosa como forma de expresión a lo José Alejandro Restrepo, tampoco se trata de avivar la llama del acontecimiento escénico en la perspectiva de Rolf Abderhalden. La obra 30 segundos no busca parecerse a muchas obras que hemos visto en la Galería Santa Fe del Planetario Distrital y que tienen en común ese deseo por jugar con la representación como forma de trabajo plástico. Si bien la obra 30 segundos no es pura presentación, sí se acerca mucho a ella.”(5)

Esta obra logra por primera vez hacer visible algo que no habíamos querido ver, precisamente porque la imagen del poder quiere siempre ocultar algo. El segundo ejemplo tiene mucho que ver con el anterior: es el programa Contravía(6) del periodista Hollman Morris quien dedicó un reportaje recientemente al mismo tema de la obra de Claudia Salamanca: el asesinato anunciado del exalcalde de El Roble (Sucre) quien delante del presidente y de sus asesinos denunció públicamente la corrupción que corroía a esa región y que se incrustaría en el Congreso de la República. En ambos casos lo irrepresentable tiene un lugar en la realidad; este hecho acentúa una resistencia frente al “destino de las imágenes” (por emplear esta hermosa frase de Jacques Rancière), destino implacable que las sumerge en una insondable invisibilidad. El arte que reflexiona sobre la política, juega aquí un papel fundamental y la crítica que logre dar cuenta de ello logra crear un terreno propicio para generar discusión. Es indudable que a los políticos les interesa el arte, más allá de ser coleccionistas y galeristas como el expresidente César Gaviria o impulsores de cruzadas políticas por la paz como las palomitas de Belisario Bentacurt en los años 80, o los ataques al expresionismo de Laureano Gómez, o la defensa de un arte de vanguardia por parte de Jorge Eliecer Gaitán. No podemos decir que a Uribe le interese el arte, pero si podemos afirmar que a los gobernantes, le interesa mucho la imagen, su buena imagen y por supuesto el arte que contesta esa imagen no le es para nada indiferente.

Ricardo Arcos-Palma*

Bogotá, 30 de octubre del 2009

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Notas:

(1) Esfera Pública http://esferapublica.org/nfblog/?p=6062#comment-29054

(2) Vistazos Críticos http://criticosvistazos.blogspot.com/2008/05/vistazo-crtico-51-jos-alejandro.html

(3) Vistazos Críticos. http://criticosvistazos.blogspot.com/2008/10/vistazo-crtico-60-de-lo-acontece.html

(4) Ver el video de Treinta segundos : http://www.laclau.templeofmessages.com/pages/titospa.html

(5) Vistazos Críticos. http://criticosvistazos.blogspot.com/2008/07/vistazo-crtico-transversal-20-treinta.html

(6) Contravía. Programa en tres partes: Eudaldo Díaz: el costo de la verdad.
http://www.youtube.com/morrisproducciones#p/u/6/3xwrs9dEgBY
http://www.youtube.com/morrisproducciones

* publicado originalmente en Vistazos Críticos