Los Diez Artistas del Momento (Según Jaime Cerón)

angulo

Mambo negrita, Liliana Angulo. 2007

Como se viene anunciando desde hace un año, esta semana inicia lo que los medios de comunicación han catalogado como “El Desembarco del Arte Colombiano en Madrid España“, liderado por la Embajada de Colombia en Madrid, secundado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, la Cámara de Comercio y el Ministerio de Cultura.

En los próximos días estarán llegando a la capital ibérica Jaime Cerón y María Wills, curadores del programa Focus Colombia, quienes además de curar seis exposiciones (Atramentos, Todo está muy Caro, Muestrario, Naturaleza Nominal, La Migración de las Plantas, Desnaturalización, Unas son de Cal, otras de Arena) han tenido a su cargo los aspectos logísticos de las demás exposiciones del programa: Frente al Otro, Tejedores del Agua, Autorretrato Disfrazado de Artista.

El portal de ArcoColombia2015 viene con un texto de presentación escrito por Jaime Cerón (El arte colombiano después del “Boom”donde propone una lista de diez artistas que “después de una consulta con más de una docena de expertos” son los que “pueden llegar a relevar los nombres sobre los cuales se han posado los ojos hasta ahora”.

Resulta curioso elaborar un “top ten” y proponerlo como texto de presentación de un proyecto como ArcoColombia. Es cierto, se hace en el marco de una feria de arte y como la idea es promocionar, nada mejor que recurrir a un formato tan asociado al mercado. ¿No hubiese sido mejor escribir sobre las exposiciones que curó y/o las que hacen parte de ArcoColombia? Surge esta pregunta, pues de los artistas que busca impulsar con su lista, sólo hay uno o dos en las muestras que organizó.

Daniel Felipe Salguero

Diarios de Clips, Daniel Santiago Salguero

El Arte Colombiano después del “boom” | Jaime Cerón

Paulatinamente ha venido creciendo el rumor de que hay un boom del arte colombiano en el contexto internacional. Después de una consulta con más de una docena de expertos en el tema para establecer cuáles serían los artistas colombianos que pueden llegan a relevar los nombres sobre los cuales se han posado los ojos hasta ahora. Estos son los 10 artistas en que ellos coincidieron.

¿Cuál boom?

Hace 10 años, en octubre de 2004, se realizó en la ciudad de Zurich la exposición Cantos Cuentos Colombianos. Se trató de una ambiciosa muestra, organizada en dos capítulos consecutivos, que dejó claro que en Colombia había mucho más que Botero. En esa muestra estuvieron incluidos Doris Salcedo, Fernando Arias, José Alejandro Restrepo, Juan Manuel Echavarría, María Fernanda Cardoso, Miguel Ángel Rojas, Nadín Ospina, Oscar Muñoz, Oswaldo Macià y Rosemberg Sandoval. Todos provenían de generaciones y contextos distintos y también tenían trayectorias diferentes, que oscilaban entre una y cuatro décadas. Sin embargo parecían compartir varias preocupaciones, entre las que se encontraban un interés peculiar en el contexto cultural y político del país y una convicción de que era fundamental realizar obras como las que hacían. Por esa razón la exposición se acompañó de una amplia programación de foros y conferencias que involucraron, además de los artistas, a diferentes intelectuales colombianos. No era la primera vez que se presentaba una exposición de arte colombiano fuera del país, pero si fue una de las primeras veces en que se generó tanto impacto. En ese mismo momento se realizaba la primera feria Artbo en Bogotá, se replanteaban los salones regionales de artistas colombianos y se concertaba el primer documento de políticas culturales de la ciudad de Bogotá. Un par de años después comenzaría a gestarse la primera gran muestra de arte contemporáneo en Colombia (después de muchos años de no realizar ninguna) que fue el Encuentro de Medellín, conocido como MDE07 y comenzarían paulatinamente a multiplicarse los programas de residencia artística en diferentes ciudades del país que traerían consigo el enorme flujo de artistas de todas partes del mundo hacia Colombia. Al año siguiente se realizaría el 41 Salón Nacional de Artistas en la ciudad de Cali, que contó con una importante participación de artistas internacionales que fueron invitados para que su obra entrará en dialogo con el trabajo que estaban haciendo los artistas colombianos. 10 años después parece que el arte colombiano se hubiera posicionado en otro lugar dentro del contexto internacional. La mayor parte de los que participaron en la exposición de Zurich hoy en día son ampliamente reconocidos como los grandes maestros del arte colombiano y los han sucedido otras generaciones de artistas que ya han encontrado su lugar de validación, tanto dentro como fuera de Colombia. La idea de un boom del arte colombiano contemporáneo surgió por un crecimiento inusitado del número de artistas cuyo trabajo llama la atención y por las exposiciones, espacios y publicaciones que intentan ponerlo a circular. Por esa razón también han emergido curadores, críticos y gestores que se ocupan de generar nuevas oportunidades de encuentro entre el arte y los espectadores. Es innegable la presencia de artistas colombianos en exposiciones, residencias o publicaciones en los más dispares lugares del mundo, que ya no está condicionada a estereotipos culturales sino al interés genuino en las situaciones que involucra su trabajo. También es innegable la continua circulación de personas vinculadas al campo del arte de diferentes lugares del mundo, entre curadores, gestores y coleccionistas, que tienen interés en conocer de primera mano lo que está pasando en el arte colombiano actual y que visitan el país constantemente.

¿Quiénes siguen?

Algunos artistas cuyas edades rondan los 40 años, entre los que se encuentran Mateo López, Nicolás París, Miler Lagos y Gabriel Sierra, han circulado nacional e internacionalmente de una manera que sus antecesores jamás imaginaron y han logrado vivir exclusivamente de su trabajo como artistas, sin recurrir a actividades paralelas. También han logrado que sus obras integren las más importantes colecciones públicas y privadas en diferentes países del mundo. Sin embargo muchos se preguntan ¿Y qué artistas colombianos serán los que logren seguir ese camino? Consultando a más de una docena de expertos en el arte colombiano contemporáneo, hubo una coincidencia en los siguientes nombres: Liliana Angulo, Carlos Castro, Alberto Lezaca, Kevin Mancera, Ana María Millán, José Olano, Andrés Orjuela, María Isabel Rueda, Adriana Salazar, Daniel Santiago Salguero. Nacieron entre 1971 y 1985, y tienen al menos 6 años de trayectoria en el campo artístico, aunque algunos superen ampliamente los 10. Todos tienen algún tipo de sitio web, en donde se pueden conocer sus obras y los más jóvenes han expuesto al menos en 4 países distintos a Colombia, aunque los de más larga trayectoria lo han hecho en más de 12. Todos han residido (o residen) fuera de Colombia o se han ausentado del país en varias ocasiones. Dejando de lado estos datos insípidos, hay algunos intereses compartidos entre ellos, a pesar de la completa heterogeneidad que caracteriza sus respectivas obras, que podrían resumirse en un abierto interés por explorar en sus obras, hechos o situaciones enteramente reconocibles por los espectadores, que intentan develar nociones, experiencias o ideas que no son tangibles, visibles o conscientes para ellos. Liliana Angulo ha trabajado en contextos específicos, a veces alejados de la esfera del arte, para resistir la carga colonial y eurocéntrica del contexto cultural en que vivimos. Ha empleado medios como la fotografía, el video o los impresos, para revisar las concepciones culturales que determinan la dimensión humana y le interesan las narraciones de personas que han sido excluidas, negadas o exploradas para confrontar la comprensión de la historia. Carlos Castro ha empleado prácticamente todos los medios o procedimientos que se pueden relacionar con el arte, porque le interesa señalar en sus piezas puntos de vista, narrativas y conexiones que suelen ser ignoradas en el campo social y en el relato histórico. Sus obras más recientes se basan en objetos encontrados en Bogotá que altera lo suficiente como para que lleguen a cambiar de sentido. Alberto Lezaca también ha trabajado en una amplia gama de medios, pero recientemente se ha centrado en instalaciones basadas en fotografías, graficas computacionales, esculturas y videos. Suele trabajar en torno a la idea del lenguaje como una construcción cultural que determina la comprensión material del mundo que puede llegar a funcionar como una suerte de prototipo o idea subyacente a los objetos que nos rodean. Le interesa poner en suspenso los sistemas de comunicación establecidos y por eso emplea elementos de la arquitectura y el diseño para sugerir espacios mentales que el espectador pueda reconfigurar. Kevin Mancera es fundamentalmente un dibujante que realiza sus imágenes a partir de lo que denomina “operaciones básicas” que serían acciones cercanas a la idea de acumular u ordenar el mundo que lo rodea. Para esa labor es muy importante la relación con el lenguaje verbal, (de hecho la escritura es comparable con el dibujo como ejercicio) por su capacidad para hacer ver la existencia de un código tras la realidad, que se posee -cuando se habla una lengua- o que no se posee -cuando no se la habla-. Sus dibujos muchas veces se presentan en marcos y otras veces han dado forma a publicaciones e instalaciones. Ana María Millán ha trabajado desde una perspectiva que define como “la cultura amateur” o las “narrativas de la clase media” que intenta localizar en un lugar concreto. Revisa las subculturas, los discursos de exclusión y las ideas de violencia que interpreta como huecos negros de la historia. Habitualmente ha realizado sus obras en video, fotografía y dibujo entre otros que desarrolla a partir de sus preocupaciones buscando que involucren una dimensión de extrañeza que le devuelvan al arte su poder vital. José Olano ha realizado fotografías, objetos e instalaciones, que exploran la inestabilidad, la fragilidad y el accidente. Menciona que le interesa trabajar con materiales y objetos que lo rodean en el día a día, como los colchones, las frutas y los globos entre otros. Suele disponer esos elementos de manera precaria dentro de los lugares en los que exhibe su trabajo, al punto que parecen estructuras inestables. El destino de sus obras, una vez instaladas es azaroso porque puede resistir el encuentro con los espectadores, o pueden caerse para dar paso a nuevas situaciones. Andrés Orjuela busca conectar en su trabajo la experiencia subjetiva y la dimensión social de lo real. Por esa razón sigue con atención obsesiva la circulación de las noticias generadas en los más diversos rincones del mundo que paradójicamente lo han llevado a imaginar, una hipotética inexistencia de “los otros”. Desde que se mudó a México ha podido hacer enlaces entre las situaciones de violencia de ese país y las que se vivieron en Colombia como consecuencia del narcotráfico.

María Isabel Rueda tiene una significativa trayectoria que comenzó a darse a conocer por su trabajo en fotografía, que luego dio paso al dibujo y al video. Ella dice que siempre ha estado interesada en encontrar maneras de documentar lo intangible, que ella relaciona con imágenes, voces, impulsos o formas que se resisten a ser registrados porque permanecen invisibles material o conceptualmente. Le interesa encontrar alguna fractura en el mundo por donde se pueda colar algo de esas situaciones y por donde se pueda vencer esa resistencia. A partir de ahí su tarea es darle alguna materialidad, lo que implica un cierto misticismo, mezclado algunas veces con horror y otras con humor. Valora activamente el contexto cultural porque muchos proyectos la han llevado a desplazarse y transformar su forma de vivir. Daniel Santiago Salguero suele trabajar en relación a la memoria y el tiempo y por esa razón considera que sus obras funcionan como documentos que se abren a otras temporalidades. Siempre está observando el contexto en donde habita e interrogándolo para extraer situaciones que enmarca dentro de narrativas y ficciones que llegan a cuestionar su propia identidad, tanto en términos subjetivos como culturales. Suele realizar instalaciones en donde articula videos, fotografías, dibujos, objetos y acciones. Adriana Salazar ha realizado su trabajo fundamentalmente dentro del campo de escultura que en su caso suele involucrar el movimiento real. Define la inquietud de fondo de su trabajo como una duda sobre el estatuto de lo vivo, que comenzó a emerger en relación a gestos, comportamientos y movimientos enlazados a una dimensión específicamente humana. A ella le interesa deshumanizarlos y activarlos de otra manera, como gestos de objetos inertes que funcionen como signos vitales. Al preguntarles a todos por las expectativas que tienen en relación con la circulación internacional de su obra, mencionan que la experiencia de viaje suele ser muy importante dentro de sus procesos creativos así como la idea misma de intercambio cultural. Suelen tener más expectativas en relación con la posibilidad de explorar lugares y establecer relaciones con personas concretas, que con el hecho de exponer fuera de Colombia (aunque ya lo han hecho). Sin embargo les interesa la manera como sus proyectos se perciben en contextos distintos a su lugar de origen y qué tipo de lecturas generan fuera de Colombia. Algunos de ellos reconocen que es muy significativo que en este momento puedan exponer fuera del país sin tener que contar con una etiqueta de identidad cultural, de modo que su trabajo es percibido en igualdad de condiciones con los trabajos de los artistas de otros lugares del mundo.

La obra de un artista colombiano puede dialogar con la obra de un artista de un contexto enteramente diferente, por la posibilidad de articularse desde asuntos más transversales, sin que medien jerarquías. Estos 10 artistas son apenas una muestra de lo que está ocurriendo con los artistas emergentes, pero el grupo que se encuentra en similares condiciones podría superar los 30 nombres, porque si bien han crecido en número las salas de exhibición, sobre todo las galerías y los espacios independientes, o los apoyos institucionales, el mayor aumento se generó en la oferta de formación profesional en arte. Hace unos meses informaba el Ministerio de Educación, que entre 2012 y 2013 el campo de conocimiento que tuvo un mayor aumento en relación con la oferta de formación profesional no fue la ingeniería, ni la administración, ni el derecho, sino las artes visuales, creciendo en cerca de un 10 por ciento. Esta situación genera no pocos desafíos en el mediano y largo plazo para las instituciones culturales, pero deja entrever que muchos jóvenes consideran que el arte es una opción para realizar su vida. También encierra una paradoja, porque curiosamente las pocas oportunidades laborales para los artistas, que hacen que sea un campo tan competitivo, hacen que una de las opciones para recibir ingresos económicos sea precisamente la de vincularse como docente a un programa de formación en arte. La idea del boom del arte colombiano llama la atención acerca de lo que ha habido en Colombia desde hace décadas y es una rigurosa conexión entre el arte y el contexto cultural que se ha convertido en nuestra marca registrada.

 

Jaime Cerón
Curador
Fundación Misol para las Artes

 

 


#ArcoColombia2015

#ArcoColombia2015

La presencia de Colombia en ARCOmadrid 2015 trascenderá el recinto ferial con una serie de exposiciones colectivas y presentaciones de artistas en varios de los espacios expositivos y museos más representativos de la capital de España.

Está concebida en dos capítulos curatoriales –la relación entre arte y naturaleza, y la relación entre el cuerpo, el tiempo y la fotografía- acompañados de una serie de proyectos individuales de artistas colombianos de cuatro generaciones distintas, que han estado activos durante los últimos 30 años y que han trabajado en relación con esos capítulos curatoriales.

Focus Colombia, el proyecto expositivo fuera del recinto ferial de ARCO comprende las siguientes exposiciones:

Waterweavers: El río en el arte, el diseño y la cultura material contemporáneos en Colombia
Curador: José Ignacio Roca.
Curador asistente: Alejandro Martín.
Lugar: Centro Cultural Conde Duque
Fecha: 24 de febrero de 2015

La imagen del río y la acción de tejer confluyen de manera metafórica y literal a lo largo de las prácticas artísticas contemporáneas en Colombia. Partiendo del río como eje conceptual para explorar las intersecciones entre diseño, artesanía y arte, Waterweavers (Tejedores de agua) investiga las formas en que cultura y naturaleza pueden entrecruzarse.

Oscar Muñoz
Curaduría: María Wills
Fecha: 24 de febrero de 2015
Lugar: La Tabacalera

Oscar Muñoz (Popayán, 1951) es uno de los artistas colombianos más importantes del país. A partir de la fotografía, el grabado, el dibujo, la instalación, el video y la escultura, ha reflexionado sobre la capacidad que tienen las imágenes para retener la memoria.

Antonio Caro
Curaduría: María Wills
Fecha: 24 de febrero de 2015
Lugar: Espacio Trapezio

Fotocopias, instalaciones públicas, conferencias o carteles, y materiales vinculados a prácticas culturales nativas, como la sal o el achiote, han sido utilizados por el artista Antonio Caro (Bogotá, 1950) para dar una mirada crítica respecto a las condiciones políticas y sociales del país. A través de estos procedimientos y materiales no convencionales en la práctica artística tradicional, ha comunicado mensajes contundentes, usualmente de carácter político, según su forma de elaboración y divulgación.

Miguel Ángel Rojas
Curaduría: María Wills
Fecha: 24 de febrero de 2015
Lugar: Casa de América

El trabajo de Miguel Ángel Rojas (Bogotá 1946) trata de asuntos relacionados con la sexualidad, la cultura marginal, la violencia y la problemática relacionada con el consumo y la producción de drogas.  En Madrid presentará Unas de cal y otras de arena, una instalación que reproduce con pigmentos naturales, pisos y baldosas de antiguas construcciones coloniales, caracterizadas por estar ubicadas generalmente en ciudades en donde se viven grandes contrastes sociales.

Naturaleza nominal
Milena Bonilla – Adriana Salazar – Alberto Baraya
Curaduría: Jaime Cerón
Fecha: 25 de febrero de 2015
Lugar: Centro de Arte 2 de mayo (CA2M)

Naturaleza nominal presenta el trabajo de tres artistas colombianos que articulan métodos que provienen del campo científico, transponiéndolo a diferentes medios, prácticas y procesos. Milena Bonilla, Alberto Baraya y Adriana Salazar revisan la manera como los procesos de representación cultural «nombran» la naturaleza de acuerdo a distintas agendas e intereses de distintas instancias de poder, dominantes en la construcción de la realidad histórica, social y política de Colombia. Sus obras movilizan concepciones relacionadas con la colonización cultural durante la modernidad, las tensiones entre los diferentes territorios culturales que se superponen a una misma geografía y la aproximación crítica a las instancias de poder.

Desnaturalización: Adrián Gaitán y Carlos Bonil
Curaduría: Jaime Cerón
Fecha: 19 de febrero de 2015
Lugar: Casa Museo Lope de Vega

La Casa Lope de Vega, transformada en museo en 1935, se ha dedicado a recrear el lugar que habitó el escritor y, en años recientes, ha ampliado su espectro de actividades y su oferta de eventos. La muestra Desnaturalización, el primer proyecto de arte contemporáneo en este espacio, está conformada por dos intervenciones instaladas, una, de Adrián Gaitán (Cali, 1983), en la sala polivalente del primer piso, y otra, de Carlos Bonil (Bogotá, 1979), en el jardín contiguo.colectivamente proyectos como: Sala 3/4 arte contemporáneo (Cali), Revista de artes plásticas VANITYPLAST (Cali), ASUETO Internacional de arte y el Colectivo El Camión, con el que ha viajado por Colombia y participado en eventos como MDE07 (2007), Bienal de Bogotá (2005), y URGENTE 41 Salón Nacional de artistas (2008) en Cali.

La migración de las plantas – Felipe Arturo
Curaduría: Jaime Cerón
Fecha: 19 de febrero de 2015
Lugar: Centro Centro (5Cs)

Este proyecto de Felipe Arturo ha sido concebido para el espacio del hall central del antiguo Palacio de las Comunicaciones de Madrid, en donde actualmente funciona Centro Centro. La muestra hace un contrapunto entre la historia de las migraciones de las plantas y los desplazamientos territoriales característicos de la arquitectura.

FLORA ars+natura
Fecha: 27 de febrero de 2015
Lugar: Matadero (Residencia Mi Ranchito)

FLORA ars+natura es un espacio para el arte contemporáneo en Bogotá (Colombia), con énfasis en la relación entre arte y naturaleza. Se enfoca en la producción a partir de comisiones y residencias; en la difusión de los resultados de estos programas, y en la educación. En Mi Ranchito presentará el trabajo de los artistas Liliana Angulo, Catalina Jaramillo, Ana María Millán y John Mario Ortiz.

La paz se toma la palabra
Un proyecto cultural del Banco de la República
Fecha: 24 de febrero de 2015
Lugar: Casa de América

Hablar de la paz en Colombia no presupone la ausencia de conflictos, ni la existencia de un modelo del que podamos copiarla. Además de la voluntad política y de los cambios sociales que se requieren para generar procesos de paz, también necesitamos palabras para nombrar esa realidad e imágenes para imaginarla.  En 2013, el Banco de la República y la Agencia Colombiana para la Reintegración, ACR, iniciaron un proyecto que buscaba por medio del arte un camino para hablar de paz. Así, 12 artistas emprendieron una misión: impartir a personas en proceso de reintegración, talleres de dibujo o historieta, en 12 ciudades de Colombia.

Luis Ospina – Muestra de Documentales
Fecha: 26 y 27 de febrero de 2015
Lugar: Museo Reina Sofía

Luis Ospina es uno de los directores, guionistas y productores de cine más representativos del país. Formó parte del grupo de Cali junto con Carlos Mayolo, Andrés Caicedo, Hernando Guerrero y otros artistas caleños, quienes en la década de 1970 fundaron el Cine Club de Cali, la revista Ojo al cine y la comuna artística Ciudad Solar. Ha dirigido 2 largometrajes, Pura sangre (1982) y Soplo de vida (1999), y ha realizado más de 30 cortometrajes y documentales, entre los cuales se destacan: Agarrando pueblo (1977), codirigido con Carlos Mayolo; Andrés Caicedo: unos pocos buenos amigos (1986); Ojo y vista: peligra la vida del artista (1988); y La desazón suprema: retrato incesante de Fernando Vallejo (2003).

En 2007 estrenó su película Un tigre de papel, un falso documental que narra la vida de Pedro Manrique Figueroa, artista pionero del collage y del guash en Colombia. Su trabajo ha sido premiado en los festivales internacionales de Oberhausen, Biarritz, La Habana, Sitges, Bilbao, Lille, Caracas y Toulouse.

Muestrario
José Antonio Suárez
Fecha: 19 de febrero de 2015
Lugar: La Casa Encendida

Muestrario es una exposición antológica de la obra que el dibujante, grabador e ilustrador colombiano José Antonio Suárez Londoño lleva realizando desde los años 80. El título no sólo alude a la naturaleza de la muestra, que incluye obras realizadas en distintas técnicas y formatos, sino a la propia del trabajo de Suarez Londoño en su afán compilador y clasificatorio.

La exposición incluirá algunos de sus primeros dibujos, recogidos en los cuadernos suizos, y realizados durante sus años de formación en Ginebra entre 1978 y 1984; una selección de sus cuadernos de viaje y de los Yo lo veí, todos nacidos de la manía por fijar lo sucedido diariamente, por no cejar en la práctica, llueva, nieve o salga el sol; y sus sellitos (gliptoteca particular de camafeos o matrices de piedra muisca, que el artista hace en gomas de borrar).  Incluirá también una selección de sus aguafuertes, la serie 365 que realizó entre los años 1994 y 1995, durante 365 días (relacionada a sus lecturas y autores favoritos) y algunos dibujos sueltos.

Auto retrato disfrazado de artista
Arte conceptual y fotografía en Colombia
Curaduría: Santiago Rueda Fajardo
Fecha: 24 de febrero de 2015
Lugar: Instituto Cervantes

Esta exposición presenta más de 60 fotografías, en su mayoría inéditas, producidas por artistas colombianos en las décadas de 1960 y 1970.  Se enfoca en el poco conocido Foto conceptualismo colombiano, que tiene en Camilo Lleras, Jaime Ardila, Jorge Ortiz, Luis Fernando Valencia, Miguel Ángel Rojas y Álvaro Barrios a sus principales exponentes.

Artistas: Manolo Vellojín, Juan Camilo Uribe, Jorge Ortiz, Luis Fernando Valencia, Jaime Ardila, Sergio Trujillo, Miguel Ángel Rojas, Oscar Monsalve, Camilo Lleras, Eduardo Hernández, Fernell Franco, Francois Dolmetsch, Becky Mayer, Álvaro Barrios

Frente al otro: dibujos en el posconflicto

Lugar: Casa de América

Fecha: 24 de febrero

Sentarse frente al otro evoca un acto ético, una disposición a escuchar, una expectativa abierta. Durante el 2013, doce artistas gráficos aceptaron la invitación de la Subgerencia Cultural del Banco de la República y de la Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR), para sentarse frente a 130 reintegrados del conflicto en 12 ciudades de Colombia, y explorar, a través de su práctica artística, el encuentro con testimonios de la otra Colombia.

¿Pero esto es arte? Performance de Milena Bonilla y Luisa Ungar

Lugar: CA2M (Centro de Arte 2 de Mayo)
Fecha: 5 de marzo a las 18:00 h

Esta conferencia propone un recorrido visual por diferentes materiales de archivo concernientes al desarrollo de las ferias coloniales europeas. El material seleccionado nos deja con una sorprendente aproximación a la manera en la que se educa la mirada desde el consumo afectivo de rejas, pantallas y escenarios, para lograr una convivencia armoniosa con los espectáculos presentados. La conferencia revisa nociones de desarrollo ligadas a la explotación colonial, desde una perspectiva artística. Esta conferencia se ofrece como apoyo a la exposición Naturaleza NominalARCO Colombia 2015.

***

Para mayor información sobre estas y otras exposiciones, visite el portal de ArcoColombia2015


“La única iglesia que ilumina es la que arde ¡Contribuya!”

Iglesia

“La única iglesia que ilumina es la que arde. ¡Contribuya!” es la frase  la obra de la obra Cajita de fósforos (2005), un montaje del colectivo argentino feminista Mujeres Públicas, que se muestra en la exposición Un saber realmente útil, abierta en el Museo Reina Sofía, y que ha generado un airado reclamo de grupos católicos por “el carácter blasfemo y ofensivo de la obra”


#HayQueVer estas cinco exposiciones

[esferapública] está publicando imágenes de exposiciones y proyectos que #HayQueVer por estos días en Bogotá. Iniciamos con estas cinco muestras. #NoSeLasPierda. Puede seguirnos por nuestros perfiles de Instagram, Twitter, Facebook o Tumblr

P1090954

Gabriela Pinilla | Probablemente el diablo | Faro del tiempo | + info

P1090957

Paulo Licona | Probablemente el diablo | Faro del tiempo | + info

mutante

lamutante01

lamutante02

Anatomía del encargo | Galería La Mutante | ArteCámara | ArtBO | + info

er03

Miler Lagos | Cosmopolítica | Museo de Arte de la Universidad Nacional | Texto de Elkin Rubiano

mito01 mito02 mito03

MITO o el resplandor de las ideas | Biblioteca Nacional | + info

DSC_8898 DSC_8900

Con Wilson…dos décadas vulnerables locales y visuales | Galería Santafe | + info

 

Seguiremos publicando este fin de semana por nuestros perfiles de Instagram, Twitter, Facebook o Tumblr


Artistas, espacios y galerías que participarán en #ArcoColombia2015

arco2015

En días recientes se han publicado notas de prensa en torno a las galerías que estarán participando en Arco 2015. En el portal de la Cámara de Comercio se publicó esta nota de prensa con la lista completa de artistas, galerías, espacios y exposiciones que tendrán lugar en Madrid, tanto en Arco como otros espacios de la ciudad.

Colombia protagonista en ArcoMadrid 2015

Colombia será el país invitado de honor en la próxima edición de esta feria de arte contemporáneo, considerada como una de las más importantes del mundo.

El anuncio fue realizado en el marco de ARTBO, Feria Internacional de Arte de Bogotá, un programa de la Cámara de Comercio de Bogotá. Además de la presencia de las galerías colombianas que fueron seleccionadas por un curador designado por ARCOmadrid, el gobierno de Colombia apoyará la presencia en distintos espacios de esta ciudad de diferentes artistas colombianos representativos de la escena artística contemporánea.

Los ojos de galeristas, coleccionistas, curadores, artistas y agentes de la escena internacional estarán puestos sobre el arte colombiano, del 25 de febrero al 1 de marzo de 2015, en Madrid, España.

La presencia de Colombia en ARCOmadrid 2015 marca un nuevo y exitoso capítulo en la internacionalización de las artes visuales colombianas. La Institución Ferial de Madrid IFEMA, entidad organizadora de la Feria escogió a nuestro país gracias al momento brillante y sin precedentes a nivel mundial que vive el arte colombiano, caracterizado por el nacimiento de nuevas galerías, museos públicos y privados, ferias, bienales, espacios culturales impulsados por artistas, coleccionistas y comisarios, instituciones dedicadas a las artes plásticas y casas de subastas.

ARCOmadrid 2015, gracias a su notable trayectoria y prestigio será una vitrina sin precedentes para las prácticas artísticas contemporáneas nacionales y será el escenario ideal para la circulación de nuestros artistas emergentes y de trayectoria, y de su notable potencial creativo.

Dentro de las instalaciones de ARCO habrá un espacio destinado a los escenarios, publicaciones y eventos que han sido determinantes para conformar el panorama artístico contemporáneo de nuestro país. El stand colombiano se enfocará en visibilizar la heterogeneidad y sofisticación artística e intelectual que hay en el país más allá de las instancias del mercado del arte.

De esta manera, su exhibición girará en torno a 4 ejes temáticos: Museos dedicados al arte contemporáneo, espacios independientes, publicaciones artísticas y exhibiciones internacionales. El eje de Museos de arte contemporáneo contará con la participación del Museo de Arte del Banco de la República, el Museo de Arte Moderno de Medellín MAMM, El Museo de Antioquia, el Museo La Tertulia y el Museo de Arte de la Universidad Nacional.

En el eje correspondiente a espacios independientes estarán: Lugar a Dudas, Casa tres Patios, Flora, Taller 7, Miami, El Parche, La Agencia, La Mutante, La Usurpadora y La Nocturna.

En el eje de exhibiciones internacionales realizadas en Colombia, se incluirán el 41 y 43 Salones Nacionales de Artistas, los Encuentros Internacionales de Medellín 2007 y 2011 y la I Bienal Internacional de Cartagena.

En las vitrinas de publicaciones estarán incluidos diversos libros, catálogos y revistas, dedicados al arte contemporáneo -editados en los últimos cinco años- por editoriales colombianas, haciendo énfasis en el florecimiento de editoriales independientes gestionadas por artistas y que han hecho un gran esfuerzo por divulgar y promover el arte colombiano.

En el stand se proyectará permanentemente la serie documental Plástica, comisionada por el Ministerio de Cultura y en cuyos diez capítulos se aborda la génesis del arte colombiano contemporáneo.

El proyecto expositivo fuera del recinto ferial de ARCO

La presencia de Colombia en ARCOmadrid 2015 trascenderá el recinto ferial con una serie de exposiciones colectivas y presentaciones de artistas en varios de los espacios expositivos y museos más representativos de la capital de España.

Está concebida en dos capítulos curatoriales –la relación entre arte y naturaleza, y la relación entre el cuerpo, el tiempo y la fotografía- acompañados de una serie de proyectos individuales de artistas colombianos de cuatro generaciones distintas, que han estado activos durante los últimos 30 años y que han trabajado en relación con esos capítulos curatoriales.

En general son artistas que indagan sobre la necesidad de nombrar los límites externos a las representaciones culturales dominantes en la construcción de la realidad histórica, social y política de Colombia.  Las obras propuestas movilizan concepciones relacionadas con la colonización cultural durante la modernidad, las tensiones entre los diferentes territorios culturales que se superponen a una misma geografía y la aproximación crítica a las instancias de poder.

Conjugando diferentes medios, prácticas y procesos, presentes en las piezas de los artistas reunidos, se intenta destacar las diversas formas de aproximación a las contingencias históricas y políticas que han rodeado la historia reciente de Colombia. Estos artistas están fuertemente atentos a la manera en que los discursos latentes en las diferentes instancias del poder, llegan a nombrar los acontecimientos que han demarcado este rumbo de lo real, para plantear distintos tipos de resistencia o cuestionamiento en términos simbólicos.

La presencia de Colombia como país invitado de ARCOmadrid 2015, es posible gracias al trabajo conjunto entre el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Ministerio de Cultura y la Embajada de Colombia en España.

Exposiciones

El proyecto expositivo fuera del recinto ferial de ARCO

Waterweavers: El río en el arte, el diseño y la cultura material contemporáneos en Colombia

Curador: José Ignacio Roca.
Curador asistente: Alejandro Martín.
Lugar: Centro Cultural Conde Duque
Fecha: 24 de febrero de 2015

La imagen del río y la acción de tejer confluyen de manera metafórica y literal a lo largo de las prácticas artísticas contemporáneas en Colombia. Partiendo del río como eje conceptual para explorar las intersecciones entre diseño, artesanía y arte, Waterweavers (Tejedores de agua) investiga las formas en que cultura y naturaleza pueden entrecruzarse.

Artistas: Olga de Amaral, Ceci Arango, Alberto Baraya, Monika Bravo, Álvaro Catalán de Ocón, David Consuegra, Nicolás Consuegra, Clemencia Echeverri, Juan Fernando Herrán, Jorge Lizarazo, Susana Mejía, Abel Rodríguez, Maria Isabel Rueda, Lucy Salamanca, Tangrama, Marcelo Villegas y Carol Young

Auto retrato disfrazado de artista
Arte conceptual y fotografía en Colombia
Curaduría: Santiago Rueda Fajardo
Fecha: 24 de febrero de 2015
Lugar: Instituto Cervantes

Esta exposición presenta más de 60 fotografías, en su mayoría inéditas, producidas por artistas colombianos en las décadas de 1960 y 1970.  Se enfoca en el poco conocido Foto conceptualismo colombiano, que tiene en Camilo Lleras, Jaime Ardila, Jorge Ortiz, Luis Fernando Valencia, Miguel Ángel Rojas y Álvaro Barrios a sus principales exponentes.

Artistas: Manolo Vellojín, Juan Camilo Uribe, Jorge Ortiz, Luis Fernando Valencia, Jaime Ardila, Sergio Trujillo, Miguel Ángel Rojas, Oscar Monsalve, Camilo Lleras, Eduardo Hernández, Fernell Franco, Francois Dolmetsch, Becky Mayer, Álvaro Barrios

Oscar Muñoz
Curaduría: María Wills
Fecha: 24 de febrero de 2015
Lugar: La Tabacalera

Oscar Muñoz (Popayán, 1951) es uno de los artistas colombianos más importantes del país. A partir de la fotografía, el grabado, el dibujo, la instalación, el video y la escultura, ha reflexionado sobre la capacidad que tienen las imágenes para retener la memoria.

Antonio Caro
Fecha: 24 de febrero de 2015
Lugar: Espacio Trapezio

Fotocopias, instalaciones públicas, conferencias o carteles, y materiales vinculados a prácticas culturales nativas, como la sal o el achiote, han sido utilizados por el artista Antonio Caro (Bogotá, 1950) para dar una mirada crítica respecto a las condiciones políticas y sociales del país. A través de estos procedimientos y materiales no convencionales en la práctica artística tradicional, ha comunicado mensajes contundentes, usualmente de carácter político, según su forma de elaboración y divulgación.

Tal es el caso de los trabajos Sal (1971), El imperialismo es un tigre de papel (1972), Aquí no cabe el arte (1972), Aquí no hay caso (1974), Colombia-Marlboro (1975), Defienda su talento (1977), Todo está muy Caro (1978), Homenaje a Manuel Quintín Lame (1979), Proyecto 500 (1987), Achiote, entre otras.

FLORA ars+natura
Fecha: 27 de febrero de 2015
Lugar: Matadero (Residencia Mi Ranchito)

FLORA ars+natura es un espacio para el arte contemporáneo en Bogotá (Colombia), con énfasis en la relación entre arte y naturaleza. Se enfoca en la producción a partir de comisiones y residencias; en la difusión de los resultados de estos programas, y en la educación. En Mi Ranchito presentará el trabajo de los artistas Liliana Angulo, Catalina Jaramillo, Ana María Millán y John Mario Ortiz.

Muestrario
José Antonio Suárez
Fecha: 19 de febrero de 2015
Lugar: La Casa Encendida

Muestrario es una exposición antológica de la obra que el dibujante, grabador e ilustrador colombiano José Antonio Suárez Londoño lleva realizando desde los años 80. El título no sólo alude a la naturaleza de la muestra, que incluye obras realizadas en distintas técnicas y formatos, sino a la propia del trabajo de Suarez Londoño en su afán compilador y clasificatorio.

La exposición incluirá algunos de sus primeros dibujos, recogidos en los cuadernos suizos, y realizados durante sus años de formación en Ginebra entre 1978 y 1984; una selección de sus cuadernos de viaje y de los Yo lo veí, todos nacidos de la manía por fijar lo sucedido diariamente, por no cejar en la práctica, llueva, nieve o salga el sol; y sus sellitos (gliptoteca particular de camafeos o matrices de piedra muisca, que el artista hace en gomas de borrar).  Incluirá también una selección de sus aguafuertes, la serie 365 que realizó entre los años 1994 y 1995, durante 365 días (relacionada a sus lecturas y autores favoritos) y algunos dibujos sueltos.

La paz se toma la palabra
Un proyecto cultural del Banco de la República
Fecha: 24 de febrero de 2015
Lugar: Casa de América

Hablar de la paz en Colombia no presupone la ausencia de conflictos, ni la existencia de un modelo del que podamos copiarla. Además de la voluntad política y de los cambios sociales que se requieren para generar procesos de paz, también necesitamos palabras para nombrar esa realidad e imágenes para imaginarla.  En 2013, el Banco de la República y la Agencia Colombiana para la Reintegración, ACR, iniciaron un proyecto que buscaba por medio del arte un camino para hablar de paz. Así, 12 artistas emprendieron una misión: impartir a personas en proceso de reintegración, talleres de dibujo o historieta, en 12 ciudades de Colombia.

Esta exposición presenta algunos de los resultados de este proyecto, que hace parte de una amplia categoría, o de un género, conocido como arte en comunidad e intenta convertir al arte en un agenciador de la transformación social y del diálogo social. Su interés va más allá de crear una obra: es poner a conversar a personas de distintas procedencias y disciplinas mediante las herramientas que las artes proveen. La palabra, el papel, la música y la poesía se convierten en la plataforma donde se pueden juntar voces disímiles y hacer eco de sus inquietudes o certezas

La migración de las plantas – Felipe Arturo
Fecha: 19 de febrero de 2015
Lugar: Centro Centro (5Cs)

A pesar de la capacidad natural de las plantas para migrar, los exilios más aventurados de las especies vegetales han sido realizados bajo los influjos de los humanos. Es el caso de la caña de azúcar, el tabaco o el café, que siendo una planta originaria de lo que hoy conocemos como Etiopía, viajó desde África bordeando la costas del Mediterráneo hasta la Península Ibérica, Inglaterra y Holanda y de allí a América, hasta llegar finalmente a lugares como Colombia en donde se implantó como una especie constitutiva de la cultura local.

Las rutas de estas plantas, así como de muchas otras, y su carácter viajero, nos han permitido establecer una relación deslocalizada de ellas, haciendo posible su compañía ubicua y cotidiana de nuestras vidas. Sin embargo, esta ubicuidad vegetal implica un proceso vertiginoso de erosión y reconstrucción cultural, en donde los valores locales, a veces con connotaciones religiosas y místicas, han sido reemplazados por el sentido comercial de las plantas, es decir por la condensación de planta y marca.

Para hacer énfasis en este fenómeno, Felipe Arturo (Bogotá, 1979), realizará una intervención en la que tomará como base la calçada portuguesa, una técnica de construcción de pisos que se desarrolló en Portugal a partir de influencias romanas e islámicas y que se consolidó como patrimonio estatal en el siglo XIX. Al igual que las plantas, la calçada portuguesa emigró por el mundo siguiendo, en principio, rutas coloniales y después a través de sus propios caminos. En cada caso, se adaptó a las condiciones culturales de cada lugar al que llegó y se enraizó convirtiéndose en un patrimonio local.

Adrián Gaitán
Fecha: 19 de febrero de 2015
Lugar: Casa Museo Lope de Vega

Adrián Gaitán (Cali, 1983) estudio artes plásticas en el Instituto Departamental de Bellas Artes de Cali. Ha expuesto colectivamente en los Salones de Arte Joven de la Alianza Francesa, en el Salón Regional de Artistas Región Pacifico (2005), en el 40 Salón Nacional de Artistas (2006), varias exposiciones alternativas en espacios no convencionales, sancochos en el río Cali, en ARTBO (2007), en Imagen Regional VI (2008), en el Festival de Performance (2008), en el programa La Vitrina de lugar a dudas (2009), en el Salón Regional de Artistas Región Pacífico (2009) e individualmente, en la Casa Proartes de la ciudad de Cali (2010). Junto a estas exposiciones también ha coordinado y dirigido colectivamente proyectos como: Sala 3/4 arte contemporáneo (Cali), Revista de artes plásticas VANITYPLAST (Cali), ASUETO Internacional de arte y el Colectivo El Camión, con el que ha viajado por Colombia y participado en eventos como MDE07 (2007), Bienal de Bogotá (2005), y URGENTE 41 Salón Nacional de artistas (2008) en Cali.

Naturaleza nominal
Milena Bonilla – Adriana Salazar – Alberto Baraya
Curaduría: Jaime Cerón
Fecha: 25 de febrero de 2015
Lugar: Centro de Arte 2 de mayo (CA2M)

Naturaleza nominal presenta el trabajo de tres artistas colombianos que articulan métodos que provienen del campo científico, transponiéndolo a diferentes medios, prácticas y procesos. Milena Bonilla, Alberto Baraya y Adriana Salazar revisan la manera como los procesos de representación cultural «nombran» la naturaleza de acuerdo a distintas agendas e intereses de distintas instancias de poder, dominantes en la construcción de la realidad histórica, social y política de Colombia. Sus obras movilizan concepciones relacionadas con la colonización cultural durante la modernidad, las tensiones entre los diferentes territorios culturales que se superponen a una misma geografía y la aproximación crítica a las instancias de poder.

Luis Ospina – Muestra de Documentales
Fecha: 26 y 27 de febrero de 2015
Lugar: Museo Reina Sofía

Luis Ospina es uno de los directores, guionistas y productores de cine más representativos del país. Formó parte del grupo de Cali junto con Carlos Mayolo, Andrés Caicedo, Hernando Guerrero y otros artistas caleños, quienes en la década de 1970 fundaron el Cine Club de Cali, la revista Ojo al cine y la comuna artística Ciudad Solar. Ha dirigido 2 largometrajes, Pura sangre (1982) y Soplo de vida (1999), y ha realizado más de 30 cortometrajes y documentales, entre los cuales se destacan: Agarrando pueblo (1977), codirigido con Carlos Mayolo; Andrés Caicedo: unos pocos buenos amigos (1986); Ojo y vista: peligra la vida del artista (1988); y La desazón suprema: retrato incesante de Fernando Vallejo (2003).

En 2007 estrenó su película Un tigre de papel, un falso documental que narra la vida de Pedro Manrique Figueroa, artista pionero del collage y del guash en Colombia. Su trabajo ha sido premiado en los festivales internacionales de Oberhausen, Biarritz, La Habana, Sitges, Bilbao, Lille, Caracas y Toulouse.

Miguel Ángel Rojas
Fecha: 24 de febrero de 2015
Lugar: Casa de América

El trabajo de Miguel Ángel Rojas (Bogotá 1946) trata de asuntos relacionados con la sexualidad, la cultura marginal, la violencia y la problemática relacionada con el consumo y la producción de drogas.  En Madrid presentará Unas de cal y otras de arena, una instalación que reproduce con pigmentos naturales, pisos y baldosas de antiguas construcciones coloniales, caracterizadas por estar ubicadas generalmente en ciudades en donde se viven grandes contrastes sociales.


Bienal de Sao Paulo: diez obras, tres textos y un video

El pasado sábado 6 de septiembre abrió al público general la 31ª edición de la Bienal de Sao Paulo. Empiezan a publicarse las notas de prensa que presentan la muestra con frases y titulares como “La exposición se erige en espejo de los conflictos y escándalos sociales y políticos del mundo actual” y “con polémica se abre la Bienal” debido a la carta de los artistas y curadores que exigían el retiro del patrocinio de Israel.

Diez obras para ver (y por qué)

Esta lista de 10 obras recomendadas -publicada por la Guía Uol en Brasil-  la han compartido reiteradamente artistas y curadores en sus perfiles de Facebook y Twitter. Más abajo encuentra un video donde los curadores hablan sobre el arte con preocupaciones sociales de esta Bienal, un texto (el papel del arte en la realidad social y política en esta versión de la Bienal), seguido de dos enlaces a un par de notas sobre la obra del grupo Etcétera y el gusto de las élites en las bienales.

bsp01

“Línea de Vida / Museo Travesti del Perú”, Giuseppe Campuzano
Por qué: La drag queen Giuseppe Campuzano creó el proyecto Museo Travesti del Perú para contar la historia del país a través gay fotos, objetos, documentos y recortes de prensa. De manera creativa y divertida, el artista propone una revisión histórica de la figura ficticia de “travesti andrógina indígena / mestizo.”

bsp02

“Mapa”, Qiu Zhijie
Por qué: El enorme mural fue pintado directamente en la pared por el artista chino. El mapeo es curioso y, a diferencia de un mapa real, esto demuestra los aspectos temporales y subjetivos. Allí secciones irónicas como “isla de la numerología”, “Mar de viaje imaginario”, “historias de la isla”, “debate cuadrado” y “Montaña de yoga.”

bsp03

“Dios Es Marica”, Nahum Zenil
Por qué: Con pinturas y fotografías, el proyecto que tiene el nombre controversial reúne cuatro artistas y colectivos que trabajan en torno a la sexualidad, el deseo y la marginación del cuerpo, el cuestionamiento a distintos poderes y discursos nacionales, religiosos y militares.

bsp04

“Errar de Dios”, del grupo Etcetera y León Ferrari.
Por qué: El trabajo controversial señala la responsabilidad de laIglesia Católica en las guerras del siglo XX, el imperialismo norteamericano y el nazismo. Una puesta en escena con santos, carros de combate, un cráneo y una “petición al Papa Francisco para la abolición final del infierno”. Al final del pasillo, un gran espacio (en la foto) con varios teléfonos sonando para que el público responda y escuche. Los “espectadores” pueden tener experiencias y conversaciones espontáneas con Dios.

bsp05

Sin título, de Eder Oliveira
Por qué: El artista incorpora en una gran pared retratos de personajes divulgados por páginas de la policía tratados como delincuentes y criminales. El trabajo cuestiona los retratos monumentales de personajes históricos y causa una reflexión sobre los derechos civiles violados, sobre todo por la prensa.

bsp06

“Serie Negra” y “TrabZONE” por Nilbar Gures
Por qué: A través de un juego de ocultar y revelar partes de cuerpos, el artista turco discute la influencia y la represión de la religión en el erotismo y la desigualdad de género. Sus fotos muestran los códigos de represión sigue vigente en la ciudad de Trabzon, el Kurdistán turco. El debate no es nuevo, lo más llamativo, sin embargo, es cómo el artista se acerca al tema. En el centro de la sala, hay una escultura de un cactus que se ejecuta fuera del recipiente.

bsp07

“Sergio y Simone” video de Virginia de Medeiros
Por qué: Sergio ySimone son dos identidades de una misma persona. El video muestra a Simone como un travesti que se ocupa de la Fuente de la Misericordia, un santuario para la adoración de deidades. Sergio, por su parte, es un pastor evangélico, enviado por Dios. El artista conoció a Simone en 2006 y grabó escenas de su rutina. Después de un ataque mediante el uso de crack, Simone estaba convencido de la misión religiosa y se convirtió en Sergio. En cámara, relata su transformación. En 2014, Virginia Medeiros reanudó el contacto y descubre que Sergio tomó las dos personalidades. El trabajo presenta los vídeos grabados en diferentes momentos.

bsp08

“The Last Adventure” por Romy Pocztaruk
Por qué: Esta serie de fotos muestra el vacío de ciudades, edificios y terrenos después de la paralización en la construcción de la autopista Trans-Amazónica, que debe cortar el territorio brasileño. Después de unos años, el escenario es de promesas incumplidas, vacías largos, ruinas y espera.

bsp09

Vídeo denuncia, Clara Ianni y Deborah Maria da Silva
Por qué: El video muestra a una madre, co-autor Deborah Maria da Silva, caminando a través delcementerio los Pavos, en las afueras de São Paulo, mientras se quejan de la forma inhumana en que el niño fue enterrado después de ser asesinado en 2006, víctima de acciones de la Policía Militar. Con una historia conmovedora, el vídeo ofrece un análisis de la institucionalización de la violencia en Brasil.

bsp010

“Martírio”, de Thiago Martins de Melo
Por qué: La historia de las colonias y de los conflictoslatinoamericanos entre lo sagrado y lo profano son rescatados en el trabajo de la artista Thiago Martins de Melo. Las pinturas y esculturas son un homenaje a los mártires de las Amazonas (trabajadores, líderes e indios), que murieron en la defensa de la tierra.

 

***

En la edición # 17 de la Revista seLecT encuentra un especial sobre la 31 Bienal de São Paulo. En este video los curadores discuten la relación entre el arte y la política y las particularidades de la Bienal, entre ellos, Charles Esche, quien acaba de para recibir el Premio 2014 Irmas Audrey de Excelencia Curatorial, otorgado por el Center for Curatorial Studies de BardCollege en Nueva York.

asamblea

La revista Ñ de Argentina dedicó su último número a la Bienal. Va un texto de Mércedes Pérez Bergliaffa y enlaces a entrevista con el curador y un artículo sobre la obra del grupo Etcétera.

Cambiarás el mundo, serás artista

Bienal de San Pablo. La discusión sobre el papel del arte en la realidad social y política parece la verdadera obra colectiva de esta edición.

Para qué sirve hoy el arte contemporáneo? ¿Tiene –debería tener– alguna utilidad? Y si llegara a tenerla, ¿se puede ser optimista al respecto, en un mundo en el que queda poco espacio para los optimistas? El team de siete curadores de la 31a Bienal de San Pablo en Brasil –la segunda más antigua del mundo después de Venecia y una de las más importantes a nivel internacional–, integrado por el inglés Charles Esche, los israelíes Galit Eliat y Oren Sagiv, los españoles Nuria Enguita y Pablo Lafuente, y los curadores asociados brasileños Benjamin Seroussi y Luiza Proença responde que sí, que el arte contemporáneo tiene la capacidad de hacer reflexionar y actuar sobre la vida, el poder y las creencias. Sin embargo para actuar, para cambiar el mundo, dicen los curadores, antes hay que imaginar; y ahí es donde se vuelve fundamental el papel de los artistas, especialmente de los seleccionados aquí: el 70 por ciento no tiene galería. Por lo menos, no la tenía hasta la inauguración de la Bienal: porque rápidamente muchos de ellos consiguieron, antes de la apertura de la Bienal al público, apoyos, coleccionistas interesados y galeristas. Algunas situaciones cambiaron, en la imaginación y en la vida real.

“How to (…) that don´t exist” (“Cómo (…) cosas que no existen”) es esta vez el título de la Bienal, con un paréntesis con puntos suspensivos para que el público lo llene a piacere . Los curadores proponen algunas posibilidades en cierto orden: primero, cómo hablar de cosas que no existen; luego cómo convivir con ellas; más tarde, cómo usarlas, para después luchar u oponérseles; y por último, cómo aprender de ellas. Pero hay muchas otras acciones que pueden llenar ese hueco: cómo documentar cosas que no existen, cómo construirlas, cómo negociar con ellas, cómo reconocerlas y hasta cómo nombrarlas. La lista podría ser infinita.

¿Qué son estas “cosas que no existen”? ¿Qué tipo de obras pueden representarlas? Esche –curador principal de la Bienal– lo explica en detalle (ver recuadro). Mientras tanto, nosotros podemos hacer un breve paseo por el delicioso pabellón Ciccillo Matarazzo del Parque Ibirapuera. Bajo la forma de 250 proyectos artísticos y obras de arte, realizadas por más de 100 artistas provenientes de 34 países, hay problemas cotidianos que siguen siendo tabú exponiéndose en esta Bienal de manera muy específica. Refieren a problemas que las sociedades sufrimos, como el aborto –y aquí el colectivo artístico Mujeres creando (Bolivia) paseó por el Parque Ibirapuera úteros gigantes de tul donde las personas se posicionaban y expulsaban a sí mismas–, el cruce de géneros sexuales, el reclamo social de los marginados, la posibilidad de crear y producir en otras economías. Las “cosas” a las que refieren el título y la propuesta de la Bienal son soluciones, formas alternativas, estructuras posibles que crean algunos artistas –artistas especiales, que llevan a cabo acciones antes que obras, marchas, asambleas, que reúnen fuerzas, que se mantienen a un costado de la estética que dicta el mercado– en relación a las estructuras económicas, sociales y políticas del mundo; a las limitaciones que las condiciones de esas estructuras imponen a las poblaciones; a la creciente reducción de los marcos de pensamiento y a la frialdad de la lógica de la eficiencia, que impone una deshumanización, y una violencia hipócrita de los vínculos personales.

En el recorrido por los tres pisos del pabellón Matarazzo sobresalen los retratos gigantes de chicos de barras callejeras, pintados en forma de murales por el brasileño Eder Oliveira –los hace regularmente en paredes abandonadas, son pintura urbana–; la maravillosa instalación del colombiano Mapa de teatro: Laboratorio de artistas (fuerte y cínico a la vez, basado en un discurso de Pablo Escobar, el narco de Medellín); Línea de vida, del Museo Travesti del Perú, una organización que narra con una línea aparentemente cronológica una historia fracturante de los modelos dominantes de producción de imágenes y cuerpos. La exquisita Tierraversación (Landversation) de la nigeriana Otobong Nkanga, proponiendo delicados jardines y ecosistemas de tierras y plantas en constante estado de cambio, hace presente la protesta ecológica de manera sutil. Las acciones No hay ideas, de la brasileña Marta Neves, pintadas sobre modestos pasacalles con leyendas como “C. nunca tuvo idea de cómo abordar sexualmente a su ex-profesor de economía y actual alcalde. Su vida de homosexual solitario es amarga hasta el día de hoy.” También está presente cada vez más frecuentemente en las exhibiciones, no sólo en las bienales: los nuevos usos de las colecciones de documentos y archivos como obras, visibles en Archivo FX, del español Pedro G. Romero. Los derechos de otras minorías, tema de la instalación Arbol de sangre, del brasileño Thiago Martins de Melo, y de Wonderland, el potente video del turco Halil Altindere. Y la polémica y muy comentada videoinstalación “Infierno”, de la israelí Yael Bartana: es la inauguración y luego destrucción de una réplica del templo de Salomón pero en San Pablo, con influencias de la Iglesia Universal del Reino de Dios. Un mixing. Ya derrumbado, queda en medio de la ciudad un muro de los lamentos. La obra evoca la construcción de la industria de la fe, propia de las luchas por el capital simbólico. En “Infierno”, el pasado mítico anuncia las ruinas por venir.

Estalló el conflicto
La obra de Bartana tiene un peso especial si se considera que a pocas horas de la apertura, 56 artistas –liderados por el libanés Tony Chakar– hicieron pública una carta en la que cuestionan el esponsoreo de la Bienal por parte de Israel. “Hemos sido confrontados –dice la carta– con el hecho de que la Fundación Bienal de San Pablo aceptó dinero del Estado de Israel y de que el logotipo del Consulado de Israel aparece en el pabellón de la Bienal además de aparecer en sus publicaciones y sitio web. En este momento en que el pueblo de Gaza retorna a sus hogares convertidos en escombros, destruidos por el ejército israelí, no creemos que sea aceptable recibir patrocinio cultural de Israel. Aceptar esta financiación socava nuestro trabajo artístico en esta Bienal (…) Rechazamos el intento de Israel de normalizar su presencia en el contexto de este importante evento cultural en Brasil”.

La respuesta por parte de los curadores fue inmediata y también pública: “Apoyamos y comprendemos a los artistas y su posición. Creemos que la declaración y la demanda por los artistas también deben ser un disparador para pensar acerca de las fuentes de financiación de grandes eventos culturales. (…) La Fundación Bienal ha mantenido muy bien sus acuerdos en todo. Por nuestra parte, nos ayudó en la recaudación de fondos internacionales. Sin embargo, como consecuencia de esta situación, junto con otros incidentes en eventos similares en todo el mundo, está claro que las fuentes de financiación cultural tienen un impacto cada vez más dramático en la narrativa curatorial y artística supuestamente ‘independiente’ de un evento (…) Si bien este es un tema más amplio que el de la 31a Bienal de San Pablo, le pedimos a la Fundación revisar sus normas actuales de patrocinio (…)”. Por último –y ante el revuelo que se armó a partir de la carta de los artistas y de la toma de posición de los curadores–, el mismo presidente de la Bienal, Luis Terepins, declaró que en esta edición se recibieron 21 apoyos internacionales, entre ellos los de España, Turquía, Francia e Israel, y que nada cambió, en relación a las ediciones precedentes de la Bienal, en la política de estos apoyos institucionales.

¿Tienen los artistas derecho a pedir el retiro de logos y patrocinios, una vez que las obras están ya prácticamente concluidas? Los curadores, una vez aceptado el trabajo, ¿pueden pedir a quienes los contrataron que “revisen las normas de patrocinio”? ¿O acaso deberían renunciar? El arte –ejercido y expuesto a gran escala– exhibe también grandes problemas.

La Fundación Bienal de San Pablo, en respuesta a lo ocurrido, detalló que el dinero aportado por Israel se utilizó para financiar el trabajo de los artistas israelíes, y que los logos siguen presentes en los pabellones y en la página web pero acotados. Es decir, existió una respuesta ante el planteo. Y sobre todo se realizó un llamado de atención importante, ya anunciado en la carta de los curadores, sobre la cuestión de la proveniencia de las fuentes de financiamiento. Es un tema fundamental, especialmente en una exhibición cuyo eje central gira en torno a la transformación político-social del mundo, a través de la imaginación artística.

Una vez comentado y resuelto el problema, con presiones y comentarios de todo tipo, a favor y en contra, las obras expuestas –cuyo eje pasa por imaginar posibilidades colectivas de acciones, pensamientos y cambios para un mundo mejor– deben ser comprendidas de otra manera.

Volvamos al principio: ¿para qué sirve el arte? ¿Debería tener alguna utilidad? En los márgenes del pabellón Matarazzo de la Bienal, en medio del Parque de Ibirapuera, los artistas, al terminar los encuentros con los coleccionistas, galeristas y periodistas, se reunían al caer el sol a discutir sobre la situación del mundo y sus posibles cambios. En esta 31ª edición de la Bienal, la mejor obra fue esa: la reunión de fuerzas, la posibilidad de encuentros inesperados, la creación de soluciones imaginativas. Y la llegada –comprobable– de una respuesta a los reclamos.

 


Grupo católico busca censurar exposición en la Iglesia Museo Santa Clara

Un nuevo caso de censura se presenta en nuestro medio. A diferencia de otros episodios, donde la censura emerge en el momento en que se hace pública una obra, en esta ocasión se inicia con bastante antelación de su apertura al público. El 5 de agosto el grupo “Voto Católico” publicó una carta solicitando apoyo para evitar que se realice la exposición “Mujer en custodia” en el Museo Iglesia Santa Clara. Entre sus argumentos, se acogen a un artículo de la Ley Antidiscriminación donde se especifica “hostigamiento por motivos de religión orientados a causarle daño moral”. Varios días después, el Museo de Arte Colonial, entidad a cargo del Museo Santa Clara respondió con una petición y una carta abierta.

¿Cómo incide en este debate la polarización que existe en otros ámbitos como la política, donde los límites entre Estado y creencias religiosas son -como pasa con la procuraduría- cada vez más borrosos?, ¿qué tipo de fuerzas e intereses políticos o institucionales se mueven detrás de este debate? ¿tiene real incidencia el tema de lo femenino en las obras o el hecho de que sea una mujer la que propone la muestra? ¿Es posible que al hacer una muestra que toca temas religiosos en un Museo Iglesia, se active el espacio como lugar religioso? Si es así, ¿tiene sentido el argumento de voto Católico en que hay “hostigamiento” y se genera un “daño moral” a los creyentes de la Iglesia Católica?, ¿qué papel juega el arte en todo este debate?

:

mujerescatolico

“La exposición señalada tal como se pretende realizar en Bogotá en las instalaciones del Museo Santa Clara, es una injuria por vía de hecho por las imputaciones deshonrosas que se pretende realizar sobre colectivo de creyentes de la Iglesia Católica en Colombia […] Adicionalmente, la realización de la exposición de las obras de la artista por parte de el Museo Templo de Santa Clara, que usted dirige, califica dentro de las conductas que son sancionadas por la ley 1482 del 30 de Noviembre de 2011, o ley Antidiscriminación que nos protege de actos de hostigamiento por motivos de religión orientados a causarle daño moral a un grupo de personas o comunidad católica por razón de nuestra religión, y es sancionado como delito por el artículo 134 B del Código Penal con pena de prisión doce (12) a treinta y seis (36) meses y multa de diez a quince (15) salarios mínimos legales mensuales vigentes, salvo que la conducta constituya delito sancionado con pena mayor y tiene agravación punitiva cuando la conducta se ejecuta en espacio público, establecimiento público o lugar abierto al público y si la misma se realiza por servidor público, aumentando las penas de una tercera parte a la mitad.”

Continúa aquí http://citizengo.org/…/10249-abstengase-autorizar-y…

mujeresocultas

Desde el pasado 5 de agosto de 2014, la exposición de arte contemporáneo “Mujeres ocultas” a exhibirse en el Museo Santa Clara a partir del 28 de agosto hasta el 28 de septiembre de 2014, quiere ser censurada por la página de internet “Voto católico”, invitando a sus navegantes a votar una petición donde se le exige a la Directora del Museo Santa Clara “abstenerse de realizar en el recinto histórico del museo Iglesia de Santa Clara que usted dirige, la exposición “Mujer en Custodia” de la artista plástica María Eugenia Trujillo que está programada para realizarse en el presente mes de agosto o en cualquier tiempo futuro en el Museo Iglesia de Santa Clara”.

El argumento esgrimido por dicha página, con divulgación también en www.citizengo.org/es, es que la exhibición “utiliza los signos de una confesión religiosa en particular, la fe católica, haciendo de ellos escarnio público, agrediendo abiertamente a la comunidad católica del país”. Dicha información representa una desinformación o tergiversación de la obra, dado que la artista realiza objetos estéticos, utilizando la técnica del bordado, para representar distintas partes del cuerpo femenino, con la intención de mostrar cómo éste es sagrado y no debe ser violentado ni por sus semejantes ni por ninguna institución. 

Los aquí firmantes consideramos que las exposiciones de arte, contemporáneo o no, deben ser vistas, discutidas y, si es necesario, debatidas y hasta rebatidas, pero no censuradas. El arte es un medio de expresión y de representación, por lo cual todos los artistas están en pleno derecho de expresar y representar el mundo de la forma que más les plazca. 

Si un mensaje artístico resulta polémico, los ciudadanos tienen plena potestad de criticarlo, cuestionarlo, pero no exigir su censura. Si las instituciones públicas, y más las de carácter cultural, aprueban el silenciamiento de lo que para algunos es equívoco o errado, se corre el riesgo de negarle la libre expresión a miembros legítimos de nuestra sociedad y negarse a sí mismas entrar en contacto con ideas diferentes a las tradicionales. 

La censura está muy ligada al fundamentalismo y Colombia ha padecido una guerra constante gracias a las diferencias ideológicas de distintos grupos armados. Si apoyamos el actual proceso de paz y esperamos que llegue pronto la era de post-conflicto, es necesario respetar al otro, escucharlo y permitirle su libertad de expresión. Las instituciones públicas y sus funcionarios tienen la obligación de abrir los canales adecuados para que exista debate y no silenciamientos. Solo así, respetando todos los derechos de expresión, se puede llegar a construir una sociedad civilizada y en armonía. 

Si usted está de acuerdo con las palabras aquí consignadas, le agradecemos dé su voto aquí y difunda esta información.

:

CARTA ABIERTA SOBRE NUESTRAS EXPOSICIONES TEMPORALES
Los museos Colonial y Santa Clara del Ministerio de Cultura tienen como misión generar espacios para el diálogo en torno al presente, a través de su protección, investigación y comunicación, con el fin de incentivar su apropiación entre los diversos públicos. En este contexto, el Museo Santa Clara desde el año 2002 viene realizando exposiciones de arte contemporáneo, cuyo principal objetivo es activar la memoria de lo colonial a través de exposiciones que conecten la interpretación del pasado con las necesidades sociales del presente.
Es por ello que el Comité de Exposiciones Temporales de los museos aprobó durante el año 2013, la realización de las Exposiciones “Mujeres Ocultas” y “Leyes Suntuarias” para el año 2014.  El objetivo comunicativo de la primera de ellas es llamar la atención sobre la condición de subyugación y maltrato histórico contra la mujer, una de las principales víctimas tanto del maltrato intrafamiliar como del conflicto armado en Colombia. En este sentido, este problema es abordado por la artista quien crea objetos artísticos que hacen referencia a la custodia, para significar que el cuerpo de la mujer también es sagrado y como tal no puede ser objeto de violencia. “Leyes Suntuarias”, por su parte, reinterpreta el vestuario religioso y seglar propio de la colonia para mostrar cómo la cultura contemporánea se ha apropiado de símbolos tradicionales, y los ha insertado en dinámicas culturales actuales, otorgándoles otras interpretaciones relacionadas más con el presente que con el pasado.
Estas exposiciones temporales, que en ningún momento pretenden ir contra la fe católica, y que por el contrario hacen referencia a formas sagradas para extender la sublime metáfora de lo divino a otras expresiones de la condición humana, buscan crear conciencia acerca del respeto que merece el cuerpo de la mujer, para que sea percibido por una nueva mirada, desprovista del menosprecio y la relación con la impureza y el pecado. Estas asociaciones peyorativas del cuerpo femenino son las que otorgan  viabilidad a su maltrato y a la justificación de la violencia ejercida contra él. La artista, al resignificarlo en un contexto estético,  propone una lógica inversa donde la alegoría de lo sagrado exhibe lo humano y no al contrario, donde lo humano absorbe o agrede a lo divino. En este sentido, estas exposiciones se amparan en la Ley General de Cultura, cuyo artículo primero, numeral 3 hace referencia a que “el Estado impulsará y estimulará proyectos y actividades culturales en un marco de reconocimiento y respeto por la diversidad y variedad cultural de la nación colombiana” (Ley General de Cultura, 397 de 1997), entendiéndose la diversidad en el contexto de la Constitución de 1991.
En este contexto y específicamente en el ámbito de las funciones educativas y comunitarias de los museos, los museos Colonial y Santa Clara, de acuerdo con los lineamientos del Consejo Internacional de Museos ICOM, buscan crear espacios de diálogo y reflexión sobre temas tan importantes en el Post-Conflicto, como es el del respeto por la integridad física de todos los seres humanos, entendiéndola como sagrada. Esta conciencia de sacralidad, extendida hacia todos y cada uno de nuestros semejantes, es el sentimiento desde el cual sería imposible ejecutar cualquier acto de violencia entre nosotros mismos.
Continúa >
:
:

Actualización

El 19 de agosto Halim Badawi publica en Arcadia el texto “Censura artística en el Museo Santa Clara”, del cual tomamos este aparte donde menciona que las custodias cuestionan un orden de cosas donde reina la masculinidad y que por tanto “la cruzada es contra una artista mujer, cuya mirada femenina cuestiona la masculinidad hegemónica no solo dentro de la tradición eclesiástica, sino también en la sociedad colombiana”. Igualmente, señala que las custodias de Trujillo “pasarían desapercibidas” en “la tradición más avezada del arte contemporáneo”, así como algunas de las iniciativas de Voto Católico:
:
:
“Las custodias de María Eugenia Trujillo, que en la tradición más avezada del arte contemporáneo pasarían desapercibidas, terminaron levantando una polvareda digna de los anales de la Guerra de los Mil Días. El abogado y político conservador Carlos Corsi Otálora redactó el derecho de petición. Él es recordado por su cercanía al procurador Alejandro Ordóñez y porque, en 2001, propuso incluir los diez mandamientos en el Código de Ética del Congreso de la República. El derecho de petición fue reproducido parcialmente por Voto Católico, un blog anónimo (no reconocido como interlocutor por la Iglesia) interesado en defender la moral católica, dedicado a la reproducción de noticias de agencias católicas y autodefinido como una herramienta de control moral al Estado.

Aunque Voto Católico no ofrece información sobre sus responsables, según algunas fuentes el administrador de la página se llama Jesús Herrera, politólogo graduado en 2012 y señalado por algunos como “fundamentalista” (El Tiempo del 30 de diciembre de 2012) gracias a su participación en algunas acciones que, motivadas por su temperamento religioso, pisan los límites de lo legal: en noviembre de 2011, en un debate sobre el matrimonio homosexual en el Senado de la República, publicó en su blog la entrada “Alerta, primer debate del matrimonio gay”, en donde incluyó fotos, teléfonos y correos electrónicos de los integrantes de la Comisión Primera del Senado con el objetivo de generar presión negativa sobre la iniciativa. Otras iniciativas amplificadas por Voto Católico han sido en contra del presidente Juan Manuel Santos, el matrimonio gay, el aborto, la eutanasia, el uso medicinal de la marihuana, la educación sexual y el Ciclo Rosa de la Universidad Javeriana, un espacio de pensamiento académico sobre temas LGBTI clausurado en agosto de 2013 tras la intervención del presidente de la Conferencia Episcopal, el Arzobispo de Bogotá y el Nuncio Apostólico. Así mismo, Voto Católico ha reproducido textos de autores bastante menores cuyos títulos parecen extraídos del breviario de un cura regeneracionista: “Masonería apoya la reelección de Juan Manuel Santos”, “El pacifismo es cobardía o tibieza, nunca una actitud católica”, “Colombia Diversa adhiere a la campaña de Juan Manuel Santos y critica a Óscar Iván Zuluaga”, “El Aborto y la perspectiva de género son demoníacos” y “Perspectiva de género: sus peligros y alcances”. Según Corsi Otálora, la exposición de María Eugenia Trujillo pretende “desde unas perspectivas feministas atacar los símbolos religiosos de la eucaristía y la fe cristiana en uno de los lugares de adoración, que es la custodia del Cuerpo de Cristo”. Sin embargo, estas palabras hubieran podido emplearse en otras exposiciones realizadas anteriormente en el mismo museo, como Cuerpo Sagrado (2007), del artista norteamericano Andrés Serrano, famoso por su fotografía Piss Christ (1987), en la que introduce un crucifijo en un frasco de orina. La cruzada tampoco fue en contra de la exposición Belleza accidental (2013), del artista Carlos Castro, en la que el artista presentó la escultura Hijo de Dios, una osamenta humana bellamente modificada para parecerse a un simio, dispuesta en el altar de la antigua iglesia. La cruzada es contra una artista mujer, cuya mirada femenina cuestiona la masculinidad hegemónica no solo dentro de la tradición eclesiástica, sino también en la sociedad colombiana. Una artista que ubica una vagina, cuidadosamente bordada, en el lugar de la custodia reservado al hombre, un pequeño círculo llamado “viril”. Trujillo pone en discusión la masculinidad que ha servido como medida de todas las cosas y que ha derivado en vejámenes contra las mujeres: discriminación, inferioridad laboral, maltrato doméstico, ataques con ácido, violaciones sexuales, salarios menores, baja escolaridad y discriminación dentro de la Iglesia. Una forma de masculinidad que se ha proyectado a la historia del arte, que comúnmente señala a las mujeres como productoras de un arte menor, un arte que no merece la posteridad, la exhibición y el recuerdo; un arte de estampitas, dibujitos, bordaditos y ceramiquitas; un arte que merece ser invisibilizado y censurado. El mismo sistema que permite la explotación del cuerpo desnudo de la mujer a través de la industria publicitaria, ya sea en comerciales de quesos o de jabones, es el mismo que impide que una mujer artista ponga una vagina en el lugar de la custodia reservado al hombre. La obra de Trujillo, protegida por el artículo veinte de la Constitución Política de Colombia, es un cuestionamiento sutil e ingenioso a este orden de cosas, y deja en el aire varias preguntas: ¿Cómo una mujer puede representarse a sí misma dentro de los símbolos de un mundo creado por y para los hombres? ¿Si la iglesia fuera una institución femenina (cosa que hubiera ocurrido si ciertos grupos del cristianismo primitivo hubieran prevalecido), cómo sería la representación de lo femenino en los símbolos de la Iglesia? ¿Desde cuándo el cuerpo femenino se convirtió en algo ofensivo, vergonzoso y abyecto que merece todo el repudio? ¿Qué está verdaderamente en juego en el intento de censura? ¿Es un asunto estrictamente artístico o estrictamente religioso? ¿O es una discusión política que debe ser leída en un marco más amplio? También, cuando los homosexuales se besan en público o cuando un ateo defiende sus posiciones, ¿es una ofensa al sentimiento y a la moral católica? ¿O permitirlo es asunto de libertades civiles?”

Texto completo aquí

:

Catalina Ruiz Navarro dedicó al caso su columna de El Espectador y con el título “Vaginal” señala que se presenta un caso de “censura previa” y se pregunta ¿por qué va a ser ofensiva la representación de una vagina?

“La censura previa está prohibida de manera extensiva en la jurisprudencia internacional. Un caso emblemático es el de La última tentación de Cristo, caso Olmedo Bustos y otros contra Chile. A principios de 1997, el Consejo de Calificación Cinematográfica de Chile aprobó la exhibición de la película La última tentación de Cristo, filme que en su momento causó mucha controversia. Antes de que mostraran la cinta públicamente en los cines chilenos, un grupo de abogados interpuso un recurso de protección alegando que la película afectaba los derechos de libertad de conciencia y de religión, consagrados en la Constitución chilena. La Corte de Apelaciones de Santiago decidió prohibir la exhibición de la película, sentencia que después fue ratificada por la Corte Suprema. Un claro caso de censura previa. El caso llegó a la Corte Interamericana, que condenó al Estado chileno, ordenó la exhibición del filme en las salas de cine y ordenó la modificación del texto constitucional que establecía un sistema de censura.

Quién sabe cuántas veces tendremos que decirles a los censores cristianos que Colombia es un Estado laico, que democracia es garantizar los derechos de las minorías y que un museo no es lo mismo que una iglesia. Aquí también es importante decir que no se puede “agredir la honra” de la Iglesia católica porque las instituciones no son sujetos de derecho, no pueden tener “honor”, el honor lo tienen las personas. Además, en este país hay libertad de expresión y así como unos pueden ofender, otros tienen derecho a no ofenderse. Como lo puso Marilyn Monroe alguna vez que enfrentó una situación similar: “Si mi espectáculo amenaza su fe, quiere decir que sus creencias son muy débiles”.

A todas estas, ¿por qué va a ser ofensiva la representación de una vagina? La obra de Trujillo ni siquiera hace referencias al coito, y la vagina es una parte del cuerpo como cualquier otra. Ahora, que los genitales de las mujeres les parezcan ofensivos a algunas personas, como las senadoras citadas, es otra cosa. De todas formas, uno podría decir que en eso de hacer representaciones simbólicas de vaginas en objetos religiosos, los católicos son pioneros; comenzaron con eso de “mojar la hostia en el vino”, ¡en una copa de sangre! ¿Así o más vaginal?”

:

Monasterio Santa Clara
La Abadesa del Monasterio Santa Clara Bogotá, Madre Celina de la Eucaristíanombre civil, Elicenia Ávila Chapetón, se pronuncia y solicita revocar de la exposición.

 

 

El 22 de agosto Andrés Castaño publica “La custodia y la vagina” en esferapública, donde analiza el papel de lo femenino en el arte sacro:

image Sobre la exposición “Mujeres Ocultas”

«Y no te acercarás a una mujer para descubrir su desnudez durante su impureza menstrual». Levítico, 18:19

El arte verdadero no admite maniqueismos. Lo profano no es sino un sesgo moral en la apreciación estética. De hecho, en la historia del arte religioso occidental, lo profano ha nutrido el inconsciente semiótico del arte religioso. Esto resulta a veces paradójico por la inversión de términos. Como anécdota, la cruz fue un símbolo de escarnio en para la Roma Imperial; los proscritos agonizaban a lo largo de las vías principales del imperio, como advertencia a quienes se atrevieran a quebrantar la dura Lex Romana.

La presencia del eterno femenino en las religiones semíticas ha sido prácticamente anulada. Entendido el término como una fuerza vital inherente, que puede representarse de manera abstracta en la figura de la madre nutricia, así lo entienden los hindúes con las vacas sagradas en su religión; mientras que para las tres religiones monoteístas, Eva, la primera mujer, es la culpable de sembrar su semilla transgresora en el hombre.

El arte cristiano es una actualización de la estética grecorromana. Las representaciones pictóricas a imitación de los mosaicos griegos, en un pantocrátor del siglo VIII, hasta la Pietá de Miguel Ángel —sincretismo de las representaciones funerarias del arte clásico romano—: casi siempre el hombre, virtuoso en su sacrificio, es el centro de la representación del arte religioso cristiano. El papel de la mujer, como personaje secundario, débil y compasivo, ausente de la potencia del carácter masculino, acentúa la franca misoginia de las tres religiones monoteístas.

La mujer y el misterio evidente en su sexualidad, ese vórtice íntimo de múltiples relaciones de misterioso placer inmanente, siempre fértil y poderoso, tan ajeno a la limitada sexualidad del hombre, desde el Medioevo se ha constituido en némesis de las religiones. Ninguna religión permite la presencia impura de la mujer. Ni el judaísmo, ni sus religiones tributarias, cristianismo e islamismo, han considerado al cuerpo femenino un objeto digno de culto estético y teológico. La teología fue el recurso intelectual de la religión, su muleta racional contra la evidente demostración de la verdad biológica evidente en la potencialidad de dar vida, posible solamente para la naturaleza del eterno femenino.

La figura religiosa de la custodia, que tuvo su mayor esplendor en el arte del siglo XVI en Europa y en el barroco americano, tiene múltiples interpretaciones estéticas. En la teología las aristas del concepto simbólico no admiten diferentes modos de comprensión. Así el ostensorio o custodia, cumple la función de portar y resguardar el cuerpo de Cristo, tras el rito de la transubstanciación eucarística. Su forma somera, consiste en un viril —término ya lo suficientemente elocuente, que refiere a una figura fálica que constituye el cuerpo ontológico y central del artefacto— que hace las veces de pilar, junto a la corona concéntrica de oro o plata, que parece envolver la hostia con la luz del sol.

La simbología religiosa de los egipcios, que el Helenismo, tras la conquista de Alejandro Magno del mundo Mediterráneo llevó a Grecia, ha influido de forma poderosa y secreta en este objeto semiótico del que se vale el arte religioso católico para presentar a su deidad. Ra, el dios sol que irradia y ostenta la potencia de su plenitud sexual sobre el mundo, es metamorfoseado por la teología cristiana, en la figura de un dios generatriz, capaz de surgir ex nihilo y por causa sui, evocando a Spinoza, en un objeto que derroca los poderes telúricos de las primitivas diosas madres del paganismo. Ya se dijo al principio que no es posible buscar matices en el arte religioso: los judíos no representan un dios antropomorfo puesto que concebir un ente abstracto destruiría su esencia ontológica; tampoco los musulmanes pueden siquiera osar una figuración de Alá, so pena de la condenación eterna del entendimiento de dios o de la expulsión del paraíso a sus prosélitos, anhelantes del premio de las niñas vírgenes bañándose en ríos de leche y miel por la eternidad.

La imagen de una vagina, en lugar de la predecible presentia corporalis christi en el centro de la custodia, ha causado revuelo en un puñado de fanáticos religiosos en la tartufa y parroquial sociedad bogotana. La causa: una exposición sobre la subyugación de la mujer, a cargo de una artista plástica colombiana en el Museo Santa Clara, donde tiene sede una muestra permanente de arte religioso colonial.

Bajo el argumento de que las figuras del arte religioso no pueden equiparadas con órganos sexuales, se pretende cancelar la exposición. ¿Qué hubiera pasado si a Julio II se le hubiera ocurrido censurar a Miguel Ángel, ordenando cubrir el impúdico sexo de esa obra maestra sobre el rey David, porque sentía que se mancillaba su fe por un asunto tan baladí como la desnudez humana? Si la ostensión del cuerpo de un hombre martirizado —no el de una mujer, queda claro—, en el que se encarnó el mismísimo dios de forma misteriosa y asexuada, para salvar con su sacrificio de amor al género humano, es objeto de desprecio por los estultos seguidores de su credo espurio, es blasfemo, ¿qué otra redención le queda sino su exaltación por la belleza del arte?