Tejidos

En el poema épico La Odisea, Penélope teje y desteje un manto funerario durante tres años. Ulises, su esposo y rey de Ítaca, se ha ido a la guerra de Troya y ante la incertidumbre de su regreso, Penélope evade a los pretendientes que llegan a su casa, diciéndoles que una vez termine de tejer elegirá a un nuevo esposo. En medio de la destrucción que ha creado la guerra, el ritual de Penélope de tejer y destejer el manto funerario es una estrategia silenciosa para restablecer el orden en el hogar y resistir al olvido.

La relación entre los tejidos, la vida y la muerte ha existido en muchas culturas a lo largo de la historia. Las indígenas gunadule, habitantes del Urabá y el Darién en Colombia y de la comarca Guna Yala en Panamá, tejen molas (dos o más telas coloridas, una sobre otra, unidas con hilo y aguja) que luego cosen a su propia ropa, comercializan o guardan como tesoros para protegerse de los malos espíritus y curar enfermedades. Las molas pueden entenderse como textos escritos por las mujeres para comunicar su sabiduría, intercambiar historias, reflejar emociones y resaltar símbolos de su cosmovisión.

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Mola de las indígenas gunadule, autora anónima.

En 1973, poco después del golpe de Estado en Chile, grupos de madres, esposas e hijas de detenidos desaparecidos también crearon un gran repertorio de imágenes a partir de retazos de telas coloridas, con técnicas similares a las de las molas. Las arpilleras, como se le llama a este tipo de tejido, fueron hechas para denunciar violaciones a los derechos humanos que ocurrían bajo el mandato de Augusto Pinochet, como la tortura, la represión, la desaparición y la censura. Apoyadas y protegidas por la Agrupación de Familiares Detenidos y Desaparecidos y más adelante por la Vicaría de la Solidaridad, la producción de arpilleras creció rápidamente y se comercializó fuera del país, convirtiéndose en una fuente de ingreso para las arpilleristas y sus familias.

Exilio (Mujeres en el aeropuerto), autora anónima, c1978. Imagen tomada de: http://cain.ulster.ac.uk/conflicttextiles/

Exilio (Mujeres en el aeropuerto), autora anónima, c1978. Imagen tomada de: http://cain.ulster.ac.uk/conflicttextiles/

Para los que no han vivido el horror de la persecución política o el profundo dolor de la guerra, observar las narraciones de los tejidos es una oportunidad para conocer y en el mejor de los casos, para comprender las historias colectivas e individuales, las iniciativas de paz y la resistencia no violenta.  La transformación social es posible mediante el conocimiento, la comprensión, el intercambio de saberes y la reflexión entre diferentes ciudadanos. Bajo esta premisa, exposiciones como “La vida que se teje”, curada en Medellín por Roberta Bacic, Isabel González y Beatriz Elena Arias, reunió 85 tejidos testimoniales provenientes de diferentes regiones de Colombia y de otros países latinoamericanos con conflictos sociales, políticos o armados como Chile, Perú y México.

En Bogotá, destino final de millones de víctimas del conflicto armado colombiano, se inauguró la exposición “Mampuján entretejido: un camino estético para la paz”. La muestra, co-curada por investigadora y docente Yolanda Sierra, incluyó  tejidos hechos en el 2009 por las Tejedoras de Mampuján, ganadoras del Premio Nacional de Paz. En la mayoría de las telas expuestas está bordado el sol. Aunque en algunas es un gran círculo amarillo y en otras se esconde casi por completo detrás de las montañas, todas las historias son detalladas, explícitas y coloridas, como un gesto consciente para simbolizar la esperanza que persiste y reafirmar la voluntad de las Tejedoras de Mampuján de ‘sacar a la luz’ el horror que tuvieron que vivir en los Montes de María en el año 2000, a pesar del silencio que se quiso imponer en su momento.

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Hacinamiento, Tejedoras de Mampuján, 2009. Fotografía por Francisco Escobar.

En Bogotá también se han conformado grupos de mujeres sobrevivientes que se reúnen semanalmente a tejer. Este el caso del Costurero Kilómetros de vida y de memoria, quienes todos los jueves se sientan en el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación a recorrer el largo camino de sus memorias a través del tejido de patchworks. Las reconstrucciones de sus historias y pensamientos resisten al olvido, a la impunidad y al desgarramiento social que ha producido la violencia en todo el territorio colombiano. Desde el inicio, el objetivo principal del Costurero ha sido producir kilómetros de telas bordadas para envolver el Palacio de Justicia, sede y símbolo del poder Judicial en Colombia y más recientemente escenario de protestas, campamentos, conciertos, obras de arte colectivas y marchas multitudinarias que exigen un país en paz para todos.

Tejedoras del Costurero Kilómetros de vida y de memoria en la marcha del 12 de octubre de 2016. Imagen tomada del Facebook del Costurero.

Tejedoras del Costurero Kilómetros de vida y de memoria en la marcha del 12 de octubre de 2016. Imagen tomada del Facebook del Costurero.

La intervención de los tejidos se concretará el próximo domingo 4 de diciembre a las 4 PM en la Plaza de Bolívar. Las tejedoras, las personas interesadas, el teatro y la música envolverán  -literalmente- a la justicia y harán público el trabajo del Costurero Kilómetros de vida y de memoria, la Red Nacional de Tejedoras por la Memoria y la Vida y la Unión de Costureros de Bogotá. La invitación está abierta a toda la ciudadanía para plasmar junto a estos colectivos, sus opiniones y memorias sobre el conflicto armado, los derechos humanos y la construcción de paz. La acción colectiva para producir y coser los tejidos empezará el sábado 3 de diciembre a las 10 AM en el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación.

 

Manuela Ochoa


¿Se puede vivir del arte?

Actualmente tienen lugar una serie de eventos en torno al tema de las labores que desarrollan los artistas para financiar sus proyectos. Igualmente, se han venido publicando textos que tratan de problemas y preguntas similares en otros contextos:

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Vivir del Arte | Modus Operandi 2014

¿Qué sigue en términos de su producción y reflexión artística para un estudiante de arte una vez se gradúa de la universidad?, ¿de qué vive un artista, crítico o curador en un contexto como el nuestro?, ¿qué tácticas paralelas desarrollan para financiar su proyectos?

Para este año, en el seminario Modus Operandi se abordarán diversas situaciones relacionadas con la práctica artística, entendida como modo de vida, y lleva como título “Vivir del arte”

Martes 8 de abril

– Jóvenes, ¡bienvenidos al futuro! Nadia Moreno Moya

– ¿Se puede vivir del arte? Conversación con Ana Maria Millán y Lucas Ospina

– Clínicas de Arte Contemporáneo. Pedagogías paralelas y profesionalizacion del sistema del arte, Jorge Sepúlveda.

Miércoles 9 de abril

¿De qué vive un artista, un galerista o un curador?, ¿qué tácticas desarrollan para financiar su proyectos? María Buenaventura, Lorena Espitia, Juliana Angel, Kevin Mancera, Andres Matías Pinilla, Mauricio Gómez, Juan David Laserna, Alejandro Mancera y Juan Sebastian Ramírez responderán a estas preguntas de manera sencilla e informal a través de 15 imágenes y en sesiones de 15 minutos cada uno.

Videos de la transmisión en directo en: https://new.livestream.com/accounts/5484230/events/2903335

Vivir del arte 
Modus Operandi 2014
8 y 9 de abril – 5:30 pm
Auditorio C, Edificio Mario Laserna | Universidad de los Andes

Entrada libre – Cupo limitado, inscripción previa en areadeproyectos@uniandes.edu.co

 

sablazo

De la pintura, la plomería, la música y otros oficios

En cafés, restaurantes, librerías, guarderías, colegios, los más afortunados (quizás) en Universidades y hasta en bancos e industrias, es posible encontrar a un buen número de personas que, en sus días de estudiantes querían ser tan grandes y famosos, que sus nombres fueran reconocidos en cada rincón del planeta. Distinto a ello, se tienen que contentar con algún trabajo forzoso para así, eventualmente, poder dedicarse a aquella actividad que estudiaron. Algunos corren con suerte y estos trabajos hacen parte solo de una época de sus vidas; la mayoría, sin embargo, se ve obligada o, decide renunciar del todo a su actividad estudiada. Esta realidad no corresponde exclusivamente a los tiempos actuales; pintores, músicos y literatos de fama internacional incluso, hasta deben en parte su fama al papel de mártires por el arte: renunciar a una ‘vida normal’ por fines creacionistas, los convirtió en héroes y figuras emblemáticas que, con seguridad los padres usan de referente para convencer a sus idealistas hijos de no estudiar artes, fotografía, música u otra carrera que por lo general implica una inversión mayor que la ganancia que genera de vuelta.

Afortunadamente, existen aquellos que logran vivir del arte. A veces dando clases o haciendo letras para comerciales o imitaciones de cuadros, pero también están los que gracias a su talento perseverancia y, en ocasiones suerte, logran convertir su trabajo en el sustento y forma de desarrollar su creatividad. Esta edición está dedicada justamente a aquellas personas que estudiaron, en la academia o no, para realizar alguna actividad cultural, pero por las dificultades que éste campo alberga, han tenido que hacer actividades que poco o nada tienen que ver con lo que sueñan o, aquellas historias que sirven de inspiración para quienes quieren dedicarse a un área cultural, pero por el temor a hacer una dieta involuntaria prefieren ser abogados o ingenieros, cuya única relación con el arte es a través de medios y exposiciones. La idea es entender, discutir y dar a conocer las dificultades que tienen que pasar quienes trabajan en el mundo cultural, pero también destrabar los tabúes existentes sombre la supuesta imposibilidad de vivir de ello.

Sablazo Crítica Cultura > http://sablazo.com/

nuevabiblio

Nueva Biografía Productiva | Exposición en la Cámara de Comercio

Hay flexibilidades de todo tipo: funcional, geográfica, de salarios, de equipos y de horarios; hay desregulación y transformaciones del derecho del trabajo. Se pide incrementar igualmente la flexibilidad y adaptabilidad permanente de la fuerza de trabajo en lugar de carreras por antigüedad y, fundamentalmente, nos encontramos, como último marco pero no el menos importante, una flexibilidad tecnológica en el desarrollo de una producción informatizada y flexible de bienes tangibles o intangibles, muy lejos del esquema de gran unidad productora en masa de productos altamente estandarizados.

Luis Enrique Alonso

La actividad profesional de parte de la comunidad de productores visuales que se han formado en el contexto local durante las últimas dos décadas ha seguido alguna de las siguientes alternativas:

1.- Su inscripción en un circuito institucional (ir desde la creación y mantenimiento de lugares experimentales sin ánimo de lucro hasta espacios convencionales amparados por el Estado o iniciativas comerciales de carácter privado);

2.- El desarrollo de procesos alternativos de difusión (organizar espacios para que otros artistas muestren su trabajo o desarrollando actividades de impacto comunitario);

3.- La renuncia a la producción de obra para integrar un campo laboral no necesariamente relacionado con su proceso de formación en educación superior.

El denominador común -o el problema irresoluble- de estas decisiones tiene que ver con la necesidad de conciliar la obtención de un ingreso estable con la posibilidad de que la dedicación que exija ese proceso no conduzca al abandono de la producción de obra.

Nueva Biografía Productiva es una propuesta que intentará mostrar la manera en que un grupo de productores no sólo formados en espacios convencionales de educación en artes visuales ha enfrentado y resuelto la condición actual de poseer una aparente libertad de movimiento profesional en medio de una evidente precarización económica. Los proyectos que la integran evitarán la concentración en el deleite de una técnica refinada por la constante especialización (ilustrada por expresiones como “buena pintura”, “buena fotografía”), o la realización de procesos pedagógicos con impacto comunitario (que se resume, para muchos y desgraciadamente, bajo la categoría de “Estética relacional”). Además de esto, se tratará de ampliar la reflexión hacia las interacciones sociales que han diseñado algunos productores locales para llevar sus propuestas a término.

El panorama formal de las propuestas seleccionadas abarcará desde el diseño gráfico realizado para campañas políticas, la fotografía espontánea convertida en reflexión artística, la participación en la creación-administración-destrucción-creación de espacios o iniciativas dentro del campo del arte, la gestión de recursos para hacer documentales, la planeación de grafitti por medio de la realización de talleres gratuitos, la formación de comunidades en técnicas que permitan obtener beneficio económico duradero, la producción audiovisual profesional.

Artistas participantes :

Santiago Caicedo (Timbo Studio), Elkin Calderón Guevara, Escuela Roma (Mario Orlando Cueca), Escuela de Garaje Laagencia), Escuela Taller de Bogotá (Susana Eslava), Fundación Waja (Paola Correa-Gustavo Gutiérrez),Alejandro Martín MaldonadoMatik Matik (Benjamin Calais), Monocromo (Santiago Reyes Villaveces-Juan Pablo Mejía), Carolina Petro, Ana María Ana Maria Ruiz Valencia.

Curaduría de Guillermo Vanegas

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Why art doesn’t pay

Over Facebook, I asked an informal question about who pays artists. I wasn’t surprised by the results. Many artists, including those still in school, tend to pay other artists, actors, and writers who’ve assisted with the production of a work. Even those with limited means tend to exchange work, materials, or other barterable goods. Contrast this with the fact that when a non-profit or museum pays artists and their assistants, it seems like a rare, almost noble deed.

http://www.artfagcity.com/2014/04/01/why-art-doesnt-pay/

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Starving Artists Fed Up; Seek To Establish Industry Standards With Teamsters Local 705 (Chicago, IL)

Teamsters and artists may seem like an unlikely combination, but professional artists at Chicago’s Mana Terry Dowd fine art packers and movers are organizing in an effort to begin to establish income and benefit standards in their profession. The artists are set to vote on April 25 in an election administered by the National Labor Relations Board. Upon graduating with a degree in art, professional artists are faced with few employment options. Even after receiving debt-burdening advanced degrees, these highly talented and skilled artists vie for a professorship or to make it big in the art scene. In the meantime, postgraduate artist are typically faced with two remaining low-wage choices; to work as an assistant at an art gallery, or to become an art handler as with Mana Terry Dowd. These jobs often pay little more than fast- food wages.

 

http://art-leaks.org/2014/04/09/starving-artists-fed-up-seek-to-establish-industry-standards-with-teamsters-local-705-chicago-il/